Marisa Cayetano, agricultora soriana, atiende a los medios de comunicación durante la manifestación.

Marisa Cayetano, agricultora soriana, atiende a los medios de comunicación durante la manifestación. JIF

El campo

Marisa, agricultora que piensa en abandonar por los altos costes: “Llenar el depósito eran 3.000€ y ahora más de 4.000”

La soriana critica las exigencias impuestas desde las administraciones europeas y nacionales. “Desde Bruselas nos exigen muchas cosas, pero muchas veces quienes deciden no saben de qué va esto”, señala.

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La subida de los costes de producción y las exigencias administrativas vuelven a situar al campo en pie de guerra.

Las organizaciones profesionales agrarias convocaron este miércoles una manifestación en Valladolid para denunciar el incremento del precio de los carburantes y de los fertilizantes, así como la falta de rentabilidad de muchas explotaciones agrícolas de Castilla y León.

Entre los asistentes se encontraba Marisa Cayetano, agricultora soriana, que asegura que “las cuentas no salen” y advierte de que, si la situación continúa, podría verse obligada a abandonar la actividad.

Cayetano trabaja una explotación agrícola en Adradas, un pequeño municipio de la provincia de Soria dedicado principalmente al cultivo de cereal y girasol.

“Tengo trigo, cebada y girasol”, explica durante la protesta a este medio, en la que cientos de agricultores y ganaderos reclamaron medidas urgentes para frenar el encarecimiento de los costes.

La agricultora relata cómo el incremento del precio del gasóleo ha disparado los gastos de su explotación en apenas unos meses. “Yo solía llenar un depósito de 3.000 litros y normalmente costaba unos 3.000 euros. Ahora han sido más de 4.000”, lamenta.

Una subida que, según denuncia, llega en un momento especialmente delicado para el sector, al coincidir también con el fuerte aumento del precio de los fertilizantes. “Ya se han ido de madre”, resume.

Según explica, muchos agricultores están sobreviviendo gracias a las reservas y compras realizadas el año pasado, aunque advirtió de que la situación es cada vez más difícil de sostener.

“Tienes ahí una remesa, pero hay que poner dinero. Las cuentas no salen, es que no salen”, insistió.

La incertidumbre económica está llevando a numerosos profesionales del campo a replantearse el futuro de sus explotaciones.

En el caso de Cayetano, reconoce que incluso contempla dejar tierras en barbecho si no mejora la rentabilidad. “Si sigue así, lo tendré que dejar. No puedo aguantar así mucho tiempo”, afirmó.

La agricultora también criticó las exigencias impuestas desde las administraciones europeas y nacionales. “Desde Bruselas nos exigen muchas cosas, pero muchas veces quienes deciden no saben de qué va esto”, señaló.

En este sentido, lanza un mensaje tanto a las instituciones europeas como al Ministerio de Agricultura y a la Junta de Castilla y León: “Les diría que se vinieran conmigo y supieran lo que es estar en el campo, y a ver si les salen las cuentas”.

Las protestas del sector agrario se mantienen activas por el incremento de los costes energéticos, el encarecimiento de las materias primas y las nuevas exigencias medioambientales de la Política Agraria Común (PAC), factores que, según las organizaciones agrarias, están poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones familiares en Castilla y León.