Televisión

Cuando Telecinco quiso desmontar el corazón a través de la cámara oculta

‘La gran mentira del corazón’ y ‘A corazón abierto’ mostraron cómo se podía fabricar un famoso

2 abril, 2018 12:34

El universo de Telecinco gira alrededor del corazón en gran medida. Sálvame Naranja y Limón, Sábado Deluxe, Viva la vida, Socialité, e incluso El programa de Ana Rosa en uno de sus tramos giran alrededor de la vida personal de los famosos, con noticias que a veces son muy creíbles y en otras ocasiones suenan a montaje con tal de salir en televisión.

Sin embargo, hubo un breve espacio de tiempo en el que Telecinco, aliada con El Mundo TV, intentó demostrar que cualquiera podía ser famoso y que si no había una noticia con la que salir en los medios había que inventársela.

La gran mentira del corazón

El primer programa, que llegó de en forma de especial, fue La gran mentira del corazón. Emitido en septiembre de 2001, el espacio mostraba cómo un actor, César Sicre, podía inventarse un romance con Paulina Rubio y cómo los medios de la prensa rosa y los periodistas que en ellos se ganan el sueldo podían dar cabida a este hombre en sus programas.

Un actor se hizo pasar por amante de Paulina Rubio

Para ello, se hizo un montaje fotográfico muy básico en el que aparecía Sicre junto a Paulina Rubio, y él haría público con esta prueba que entre ambos hubo un ficticio romance al que dieron por cierto Lydia Lozano y Cristina Tárrega o la vidente Cristina Blanco. El culmen del programa fue la presencia de Sicre en Tómbola, como meta a la que quería llegar cualquier aspirante a famoso.

El programa se gestó mediante cámara oculta, e incluso se mostró cómo le contaban a la propia Paulina que un chico decía haber sido su amante. Dado el buen porte de Sicre, la Chica Dorada no se lo tomó muy mal, y bromeó conque peor era lo que le había tocado a su entonces pareja Ricardo Bofill, a quien se le atribuyó un romance con Montse Páez.

El programa fue un éxito de audiencia, con 4.231.000 espectadores y 26,7% de cuota, que superó a series de éxito como Cuéntame o Policías, que se conformó con 2.770.000 espectadores. Curiosamente, Antena 3 iba a ser la cadena que inicialmente emitiese este especial, pero a última hora prefirió no hacerlo y Telecinco compró los derechos de emisión.

A corazón abierto

La cámara oculta continuó campando en la televisión para descubrir fraudes, y así es como Antena 3 en 2001 y también con El Mundo TV sacó a la luz qué había de cierto en los milagros que promulgaban ciertos videntes y curanderos en el programa Al descubierto.En 2003, Telecinco rescató esa fórmula, de nuevo con El Mundo TV, en un espacio que presentó Jordi González llamado A corazón abierto, y que contó con colaboradores como Enrique del Pozo, Ángel Antonio Herrera o Kiko Matamoros. “Se trata de quitar la máscara a todos aquellos famosos que son capaces de inventar historias absolutamente delirantes para salir en los medios”, afirmaba entonces González, que regresaba a Telecinco tras una breve estancia en Antena 3.

En su primera emisión el 23 de enero de 2003, ocupando la franja de Gran Hermano, Telecinco superó los 3 millones de espectadores y rondó el 21% de share. Aquella entrega estuvo dedicada a Marujita Díaz, presente en plató, quien le importó poco que las cámaras la dejasen por embustera.

Tras ella se vio la investigación a Sara Montiel y su boda con Toni Hernández (la entrega más vista, con un 22,2% de cuota), Yurena (entonces conocida como Tamara), el Conde Lecquio, Frank Francés y Aramís Fuster.

Un parón indefinido

A finales de febrero estaba prevista, de momento, el final de la primera etapa del programa, pero a última hora Telecinco decidió cancelarlo y emitir una película, Fortaleza Infernal. Entonces se explicó que en el programa se pretendía que el personaje investigado estuviese en plató, y que eso no era siempre posible, ya fuese por decisión propia (como hizo Sara Montiel) o porque tenían contrato con otras cadenas.

Ese parón tras el quinto programa iba a ser temporal, y en teoría la emisión de especiales regresaría una vez acabase Hotel Glamour, el programa que uniría famosos como Yola Berrocal, Encarni Manfredi, Israel Pita, Pocholo o los citados Aramís, Frank Francés y Tamara,

Y cuando el hotel, que ya no era Glamour sino Glam, cerró sus puertas, Telecinco no volvió a emitir ningún reportaje más, aduciendo que “sus contenidos no se ajustan a lo solicitado a la productora”. Así, se quedaron sin emitir otros siete reportajes que se había acordado con El Mundo TV en los que se iba a descubrir cómo manejaban los medios de comunicación Belén Esteban, Lidia Lozano, Yasmine, Pocholo, Micky Molina y Cañita, una supuesta amante de Dinio que intentaba ganarse la vida en el mundo de la canción.

Desde entonces, Telecinco continuó dando cuartelillo a personas que disfrutaron de cinco minutos de fama a costa de contar historias más o menos cierta relacionadas con famosos, en programas como A tu lado, Aquí hay tomate, y más tarde en Sálvame y sus derivados.

La vez que Tamy destapó un montaje del 'Deluxe'

En la actualidad, en el caso de que se quiera desmontar la veracidad de una historia no se hace a través de la cámara oculta (pues, entre otras cosas, supuso un debate sobre la ética de la profesión), sino que se sienta al famoso de turno en el polígrafo, se le hacen una batería de preguntas y ya la máquina determina si dice la verdad, o si no.

Eso si no se va la cosa de madre, como aquella vez en 2011 que Tamy, conncursante de La casa de tu vida, admitió en Sálvame Deluxe llevó como esclavo sexual a un hombre al que nadie conocía y que dijo ante la cámara que él era un maltratador y que había sido condenado por violencia de género. 

"La semana pasada que iba a venir, Telecinco puso a un figurante para que hiciera de mi esclavo, porque a mí no me dio tiempo a encontrar uno", se justificó Tamy, mientras los colaboradores del programa la tachaban de cabeza hueca y se sobreimpresionó en pantalla el teléfono para denunciar la violencia de género.