Risto Mejide en una imagen promocional de la undécima temporada de 'Got Talent'.
Risto Mejide dice adiós a 'Got Talent': "El dardo de la palabra se lo quiero dedicar a los poderosos, no a los débiles"
El comunicador cierra su etapa en televisión como jurado para emplear su energía en 'Todo es mentira', una "referencia" entre la clase política.
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Risto Mejide se despide como juez de concursos en Got Talent, que regresa a Telecinco este sábado (22:00). Lo hace nuevamente con Santi Millán como presentador, y con las incorporaciones de Carlos Latre y Lorena Castell en el jurado, donde sigue Paula Echevarría.
Risto se despedirá haciendo historia en el formato internacional al secuestrar su pase de oro. "Hemos negociado con los jefes de Londres. Va a marcar un antes y un después en la historia de Got Talent", afirma Mario Briongos, CEO de Fremantle.
Poco queda del polémico Risto de las gafas de sol que se hizo famoso en Operación Triunfo por sus durísimas valoraciones. Con el paso de los años, se ha vuelto mucho más "empático", que no quiere decir que sea blandito.
Lo cierto es que el publicista se va porque quiere emplear su "energía" y el "dardo de la palabra" a los "poderosos y la gente de arriba", como hace en Todo es mentira, y no "con los débiles".
El programa político, que esta semana cumplía siete años en la sobremesa de Cuatro, está atravesando el "mejor momento" a nivel de audiencia. Un éxito que sabe mejor, porque hace año y medio, Risto tomaba las riendas del formato como productor al frente de Vodevil TV.
De izquierda a derecha: Risto Mejide, Lorena Castell, Santi Millán, Paula Echevarría y Carlos Latre.
Sobre las críticas que recibe por atizar a la derecha y a la izquierda, Risto es contundente: "Esa es la idea, que me critiquen de ambos lados. Cuando sólo lo hagan de un lado, me preocuparé".
Mejide, por último, se mantiene al margen del buen rendimiento que está teniendo su excompañera Marta Flich con Directo al grano en TVE, que se emite en coincidencia con Todo es mentira: "No hemos hablado, nada. Mentiría si dijese lo contrario".
Esta es tu última edición. ¿Ha habido algo en concreto que te hiciese parar o es una decisión que ya tenías tomada?
Es una decisión que cada año ha estado ahí. Es una renuncia que me cuesta mucho porque me lo paso muy bien haciendo Got Talent, lo disfruto. Tiene más que ver con lo que ha pasado fuera del programa.
A raíz de presentar el Chester y Todo es mentira, me he dado cuenta de que tengo que dedicar a ese tipo de formatos mi energía en televisión.
El 'dardo de la palabra', que es un don, y si tengo alguno puede ser ese, lo tengo que dedicar contra los poderosos y la gente de 'arriba', no para hacer una valoración más o menos dura o crítica contra un pobre chaval que es amateur y que hace lo que puede.
En cada temporada de Got Talent he sido cada vez muchísimo más empático con los concursantes, he estado más relajado y he abandonado voluntariamente a ese Risto que era crítico.
Cuando hay que decir 'no' se dice 'no', pero incluso en los 'noes' no he sido tan cáustico como era antes. Creo que esa función no la tengo que emplear con los de abajo, con los débiles, sino con los de arriba, con aquellos a los que tratamos en Todo es mentira.
El dardo de la palabra se lo tengo que dedicar contra los poderosos, no para hacer una valoración crítica contra un pobre chaval que es amateur"
Cuando echas la vista atrás y te ves con las gafas de sol, ¿qué se te viene a la cabeza?
Pues que han pasado 20 años. Claro que soy yo, pero hace 20 años.
Así que eres más blandito en las valoraciones.
No, yo hablo de empatía. El Risto de ahora ha ganado empatía con la gente que viene a mostrar su talento. Soy muchísimo más empático ahora que cuando empecé, afortunadamente.
Mi vida ha cambiado mucho desde que empecé [en televisión] con 32 años. Ni era padre ni me había casado. Ahora tengo casi 52 años, he sido padre dos veces, he tenido divorcios de por medio y he cambiado muchísimo. Quien no cambia en 20 años ha perdido 20 años de su vida.
Ahora soy consciente de que el dardo de la palabra, el ser incisivo, sarcástico, irónico, lo dedico a programas en los que voy a por la gente correcta: desde José Luis Ábalos hasta el presidente del Gobierno o cualquiera de la oposición.
Risto Mejide en una imagen promocional de 'Got Talent'.
Te has convertido en una referencia para los políticos. Todos quieren estar en Todo es mentira.
El programa sí se ha convertido en una referencia. Estamos felices de haberlo conseguido, aunque es un programa que sufrió mucho en sus inicios porque nadie nos veía como competidor en esa franja. Cuando empezamos, no nos veían ni nuestras familias.
El valor es la cantidad de gente con talento que ha pasado por este plató, todos los que han contribuido a que esto fuera una voz que se tiene que escuchar.
Yo solo soy la punta del iceberg y soy consciente de que esto se ha construido a base de muchísimo talento y de muchísima confianza, porque lo fácil, para la cadena, habría sido cerrar el programa. A base de talento y confianza todo se puede conseguir.
"Todo es mentira' se ha convertido en una referencia a base de talento y confianza. Yo solo soy la punta del iceberg"
El formato está viviendo un momento dulce en audiencia. ¿El orgullo es doble ahora que no sólo presentas, sino que como productor eres el que lleva las riendas del programa?
El mejor. Hemos cerrado nuestro mejor año en audiencias y estoy feliz porque es el primer año completo que lo produzco. Hace año y medio que tomé las riendas de este portaaviones que iba a toda mecha, para lo que has de saber tomar las decisiones correctas y rodearte de la gente adecuada.
En la productora hemos cerrado un muy buen año y creo que 2026 va a ser todavía mejor. No puedo adelantar nada porque eso le corresponde a la cadena, pero, como dicen por ahí, se vienen cositas.
Decía Ana Rosa hace unos días que este va a ser el año del fin del chándal. ¿Qué piensas sobre lo que está pasando en el mundo y en nuestro país?
Va a ser un año imprevisible. Si hace un año nos hubieran dicho todo lo que iba a pasar, no nos lo habríamos creído. Cualquiera que haga un vaticinio ahora corre el riesgo de equivocarse.
Los especialistas de Todo es mentira nos había dicho que era imposible que Trump entrara en Venezuela. Ahora todo el mundo está recogiendo cable. Si ni siquiera aciertan los que saben, imagínate yo.
Que me critiquen desde la derecha y desde la izquierda es la idea; el día que solo lo hagan de un lado, me preocuparé”.
¿Cómo has llevado en todo este tiempo las críticas por ser una persona muy dura tanto como jurado como presentador? Porque te llevas palos por favorecer a la derecha a veces y, en otras, a la izquierda.
Esa es la idea, que me critiquen de ambos lados. Cuando me critiquen solo de un lado, me preocuparé. Trabajo para la gente a la que le gusta lo que hago. A ellos nos debemos.
Cuando cualquier partido político ha intentado interferir en la escaleta del programa, lo casco en directo. No en todas partes se goza de esta absoluta libertad, y eso es algo que hay que reconocérselo a la cadena.
Pero somos unos privilegiados, nadie controla la escaleta del programa. Quizá vamos como pollo sin cabeza: hoy nos sale un programa facha y mañana, rojo.
¿Cómo gestionas toda esa presión? No debe ser fácil aguantar improperios de continuo.
Me da igual. Insisto en que yo trabajo para la gente a la que le gusta lo que hago. Cuando alguien me critica pienso en todo lo que hay disponible para él en el mando a distancia.
¿Has hablado con Marta Flich a raíz del buen rendimiento que está teniendo en RTVE? ¿Has visto Directo al grano?
Estamos en coincidencia, no puedo ver su programa.
"No he visto el programa de Marta Flich porque estamos en coincidencia. No hemos hablado. Mentiría si dijese lo contrario"
¿No le has echado un vistazo después?
No. No miro otras cadenas, solo Cuatro y mi negociado.
¿Pero os habéis escrito? ¿Seguís en contacto?
No, nada. Mentiría si dijese lo contrario.
Risto Mejide, en 'Todo es mentira'.
A RTVE le está funcionando bien su apuesta por la actualidad. ¿Qué te parece?
A mí siempre me gusta que haya competencia. No compite conmigo porque Cuatro no compite en la misma liga que Telecinco. Pasa lo mismo con el Chester. Cuando empecé, prácticamente no había programas de entrevistas. Ahora hay más entrevistadores que entrevistados. La competencia no me da miedo, nos hace ser mejores y más ágiles.
Cuatro también está de dulce tras ganar en diciembre a laSexta.
Todo es mentira contribuye al 23 o 24% del share de la cadena cada día, y es una responsabilidad enorme. Pero nunca he sentido esa presión por parte de la cadena. Nos dicen que hagamos el mejor programa que podamos hacer. Estamos supertranquilos en ese nivel, y esa es la clave de todo esto.
Para vosotros fue también muy importante la apuesta por Noticias Cuatro. Antes veníais de la nada y ahora vais detrás de un informativo que cada vez hace mejores audiencias.
[Risas] Bueno, eso podríamos discutirlo. Ayer [el jueves] empezamos en un 2%, así que es un milagro que lleguemos al 8%. La gente nos espera, va a vernos, y eso es maravilloso.