Imagen de archivo de varios cachorros.

Imagen de archivo de varios cachorros. iStock

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Ya entró en vigor: no se puede entregar, vender o adoptar ningún cachorro antes de cumplir las 8 semanas

La Ley de Bienestar Animal fija en su artículo 58 una edad mínima de dos meses para adoptar perros, gatos y hurones.

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La llegada de un cachorro a casa es uno de esos momentos que se recuerdan para siempre, sobre todo cuando hay niños en el hogar, ya que lo viven con más ilusión.

Sin embargo, conviene actuar con prudencia ante el ofrecimiento de un conocido que regala una camada de cachorros. Por muy adorables que sean, su adopción debe producirse únicamente cuando hayan alcanzado la edad mínima establecida.

Más allá de la emoción que despierta incorporar una mascota a la familia, es importante asegurarse de que su llegada cumple con todas las exigencias legales.

De lo contrario, los propietarios pueden enfrentarse a sanciones que alcanzan varios miles de euros.

Todas estas obligaciones están recogidas en la Ley 7/2023 sobre Bienestar Animal, que supuso un cambio de paradigma en la forma de entender la protección de los animales de compañía.

Concretamente, en lo que a la adopción de un nuevo miembro para la familia, la norma es clara: "No se permitirá la cesión de perros, gatos y hurones de menos de ocho semanas de edad", recoge el art. 58 de esta normativa.

En la práctica, esto cubre tanto la entrega gratuita como la adopción o la venta si el animal no ha cumplido esa edad mínima. Sí es legal adoptar un cachorro de perro, hurón o un gatito a partir de las 8 semanas de vida, pero no antes.

Objetivo de esta medida

La medida responde al consenso de los especialistas en bienestar animal, que advierten de la importancia de que los cachorros permanezcan junto a su madre y su camada durante las primeras semanas de vida.

De lo contrario, una separación prematura puede provocar desde problemas de salud, dificultades de socialización más adelante hasta trastornos de conducta.

Además, otro de los objetivos es parar la cría y venta ilegal de animales, una de las prácticas más populares que intentó frenar la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal.

Imagen de ilustración de tres cachorros.

Imagen de ilustración de tres cachorros. iStock.

Cómo funciona

La edad mínima para adoptar un perro, un gato o un hurón es solo una de las obligaciones que establece la Ley de Bienestar Animal.

La normativa también regula aspectos como la cría, la identificación, la trazabilidad y la cesión responsable de estos animales.

En la práctica, no basta con esperar dos meses para entregar o adoptar una mascota. La ley prohíbe expresamente la cesión "de animales no identificados", por lo que el animal debe contar con su correspondiente microchip y su registro veterinario.

Si se trata de una cesión gratuita, esta deberá formalizarse mediante un "contrato de cesión en el que se declare esta condición", tal y como recoge el art. 58.2.

Por su parte, las adopciones también deberán ir acompañadas de un contrato de adopción y deberán realizarse en "centros públicos de protección animal o entidades de protección animal registradas".

Además, la ley deja claro que "la adopción no será en ningún caso objeto de transacción comercial".