Una carretera con curvas.

Una carretera con curvas. Yunuscanzeybek Pixabay

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La carretera de Aragón más bonita y de las mejores de España: con 233 curvas, 63 kilómetros y vistas increíbles

Se conoce como la Ruta del Silencio y atraviesa las comarcas de Andorra, Sierra de Arcos y del Maestrazgo turolense.

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Zaragoza
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Aragón cuenta con un entorno natural espectacular. Los viajes por carretera se hacen menos pesados por las vistas increíbles que podemos encontrar.

Muchos de los caminos unen pequeños pueblos con encanto: medievales, romanos, abandonados... Ofrecen unas paradas de desconexión perfectas para el slowdriving

El slowdriving es una filosofía de viaje que prioriza el disfrute del trayecto sobre la rapidez de llegar al destino. La Ruta del Silencio de Aragón encaja perfecto en esta filosofía y es una de las favoritas de los motoristas.

Se trata de conducir a velocidad moderada por carreteras secundarias, evitando autopistas, para apreciar el paisaje, descubrir pueblos con encanto y degustar la gastronomía local sin estrés.

La Ruta del Silencio discurre a lo largo de un tramo de la carretera A-1702, ubicado en la provincia de Teruel. Concretamente, esta vía serpentea (tiene 233 curvas) por la zona este de la provincia (cerca del límite con Castellón), atravesando los agrestes paisajes de las comarcas de Andorra-Sierra de Arcos y del Maestrazgo.

La carretera aragonesa más bonita

La Ruta del Silencio en Aragón se ha consolidado como una de las carreteras panorámicas más espectaculares de España y un auténtico paraíso para los amantes de las rutas en moto.

La ruta transcurre íntegramente por un tramo de la carretera A-1702, con una longitud de 63 kilómetros y nada menos que 233 curvas.

Ruta del silencio, Teruel.

Ruta del silencio, Teruel. boxrepsol.com

Aunque podría completarse en aproximadamente hora y media sin paradas, lo cierto es que su esencia, como decíamos antes, es el slowdriving.

El punto de partida suele situarse en Gargallo, en la Venta de la Pintada, mientras que el extremo sur llega hasta el Puerto del Cuarto Pelado, cerca de Cantavieja.

Uno de los encantos de la Ruta del Silencio es ver cómo evoluciona el paisaje.

Una moto en Pitarque, Ruta del silencio.

Una moto en Pitarque, Ruta del silencio. Turismo Maestrazgo

El primer tramo es más llano y sencillo, aunque está salpicado de monumentos y detalles que amenizan la conducción. Poco a poco, la carretera se estrecha y el entorno se vuelve cada vez más salvaje, con montañas imponentes y una vegetación que envuelve todo el recorrido.

En el camino destacan paradas imprescindibles como la escultura de la cabra montesa “Silencioso”, cerca de Ejulve, o los impresionantes Órganos de Montoro, un monumento natural de formaciones rocosas únicas.

También merece la pena desviarse hacia Villarluengo o adentrarse en los Estrechos de Cañada de Benatanduz, donde incluso se encuentra la réplica del autobús 'El Caimán'.

El caimán en la Ruta del silencio, Teruel.

El caimán en la Ruta del silencio, Teruel. Turismo Maestrazgo

El estado del asfalto de la vía principal es excelente, aunque conviene extremar la precaución por posibles desprendimientos.

En fines de semana, además, el tráfico aumenta notablemente debido a su popularidad entre motoristas y ciclistas.

Primavera es una estación perfecta para realizar esta ruta; no obstante en verano tampoco está nada mal, aunque hay que tener cuidado con el calor, principalmente en las horas punta del día.