Un cachorro de perro en casa.

Un cachorro de perro en casa.

Vivir

Entró en vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe dejar a tu perro solo durante más de 24 horas

El resto de animales de compañía no podrán estar sin supervisión durante más de 3 días consecutivos.

Te puede interesar: Conchita, abuela cocinera: "El mejor arroz no se hace con agua, sino con caldo, 150 gr de pasas y 200 gr de garbanzos"

Publicada

Las mascotas ya no son solo un miembro más de la familia. En España, su presencia alcanza cifras históricas.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha presentado el primer censo oficial de mascotas del país, y los datos reflejan que hay registrados 15.171.569 animales de compañía.

Para entender la magnitud de la cifra, en España viven alrededor de 8,5 millones de menores de 18 años.

Es decir, las mascotas ya casi duplican el número de niños y adolescentes, una muestra del papel cada vez más relevante que ocupan en los hogares españoles.

Este creciente protagonismo también tiene su reflejo en la legislación. Más si cabe desde la entrada en vigor en 2023 de la Ley de Bienestar Animal, con normas que buscan reforzar su protección y bienestar.

Entre las más sonadas, destacan medidas como la prohibición de la venta online y en tienda, el fin de la cría de cachorros por particulares en casa o, la que hoy nos concierne, la negativa a dejar desatendido a tu perro por más de 24 horas.

Aunque te vayas de vacaciones y dejes a tu perro con suficiente agua y comida, la ley exige que no permanezca sin supervisión.

Así lo recoge el artículo 27, que establece un límite máximo de 24 horas para dejarlo solo.

Además, esta imperativa es extrapolable a otros animales de compañía, como los hurones y los gatos, los cuales no podrán estar sin supervisión durante más de 3 días consecutivos.

Otra de las obligaciones básicas que deben cumplir los propietarios es mantener a su mascota correctamente identificada y localizable en todo momento.

Un perro solo en una terraza

Un perro solo en una terraza istock

Objetivos

No se trata de una medida arbitraria. La norma busca garantizar tanto el bienestar físico como el equilibrio emocional de los animales de compañía, cada vez más presentes en los hogares españoles.

Más si cabe en el caso de los perros, dado el alto componente social que necesitan estos animales.

Uno de sus principales objetivos es evitar situaciones de abandono encubierto. No es raro que algunos perros sean dejados durante días en las típicas fincas o casas de campo.

Además, la supervisión regular permite asegurar que el perro disponga de agua, alimento y refugio en condiciones adecuadas, al tiempo que reduce los riesgos derivados del aislamiento prolongado.

También resulta clave ante posibles emergencias, ya que una enfermedad repentina, un accidente o cualquier problema de salud podría requerir atención veterinaria inmediata.

Multas por incumplimiento

Incumplir la obligación de supervisar a una mascota puede salir caro, y mucho.

Las sanciones varían en función de la gravedad de los hechos y de las consecuencias que haya sufrido el animal.

En el mejor de los casos, cuando la conducta supone una infracción leve de la ley de Bienestar Animal, como dejar a un perro solo entre 24 y 72 horas sin que se produzcan daños, las multas oscilan entre los 500 y los 10.000 euros.

Sin embargo, si la falta de atención provoca sufrimiento, estrés severo o algún perjuicio para el animal, la infracción pasa a ser grave y las sanciones pueden elevarse hasta los 50.000 euros.

La situación se complica todavía más cuando la desatención pone en riesgo la vida o la integridad de la mascota. En esos supuestos, la conducta puede dejar de ser una simple infracción administrativa para convertirse en un delito perseguido penalmente, con consecuencias mucho más severas para el propietario.