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Rafael, experto en grafología: "Si cambias la escritura, es porque la personalidad también ha cambiado"

La grafología es una disciplina capaz de detectar patrones de la personalidad en base a analizar la escritura.

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La forma en que escribimos puede revelar mucho más sobre nuestra personalidad de lo que imaginamos.

Más allá de las palabras que elegimos, la escritura es capaz de mostrar rasgos y características que pasan desapercibidos a simple vista.

Gracias a la grafología, una técnica que analiza la escritura manuscrita, es posible identificar hasta 5.000 rasgos distintos del ser humano, según Europa Press y la ‘National Pen Company’ (Compañía Nacional de la Pluma).

Además, se trata de una disciplina que sigue teniendo aplicación en la actualidad.

Como señalan desde el portal web Psicología y Mente, entre el 50 % y el 75 % de las empresas en Francia utilizan directa o indirectamente esta información.

En este sentido, destacan las apreciaciones del psicólogo y experto en grafología Rafael Cruz Casado a través de sus redes sociales (@rafaelcruz_aips), una de las caras visibles de esta disciplina.

A la pregunta de si un cambio en la letra puede ser señal de un cambio en la personalidad, el profesional responde sin dudar: "Sí, exactamente. La letra va a seguir siempre, absolutamente siempre, el camino interno de proyección del cerebro".

"Si cambio mi escritura, es porque mi personalidad también ha cambiado", expresa en uno de sus post.

Según explica, la escritura funciona como un reflejo directo de la actividad cerebral y de los procesos internos que experimenta cada persona. Por ello, cualquier variación en nuestro estado físico, emocional o mental puede acabar reflejándose sobre el papel.

Al ser el cerebro el encargado de dirigir los movimientos necesarios para escribir, las alteraciones en la salud o en el estado de ánimo suelen manifestarse de forma rápida a través de los trazos.

"Todas aquellas modificaciones que el cerebro registra por tu estado físico, por tu estado de ánimo, por tu evolución, va a ser proyectada por la escritura inmediatamente", afirma el especialista.

Además, el grafólogo tiene claro que los cambios en la personalidad terminan modificando la escritura. Sin embargo, en estos casos el proceso suele ser más lento y pueden pasar varios meses hasta que las nuevas características queden reflejadas de forma visible y sean detectables por un profesional.

"Nuestra letra no es solo un trazo en el papel, es un reflejo vivo de quiénes somos. A medida que crecemos y evolucionamos, nuestra forma de expresarnos también lo hace", escribe el experto.

En este sentido, la grafología también puede utilizarse para identificar enfermedades o detectar cambios bruscos en el estado de ánimo. Incluso, según sostiene el especialista, permitiría analizar aspectos más profundos relacionados con las relaciones familiares, posibles psicopatías o trastornos como la depresión y la ansiedad.