Tramo de la N-260

Tramo de la N-260 Ministerio de Transportes, Gobierno de España

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Ni la serpiente de Sa Calobra ni la subida a Covadonga: una de las carreteras más bonitas pasa por Aragón y tiene 520 km

Le llaman 'la ruta 66 del Pirineo' y atraviesa pueblos tan bonitos como Boltaña, Aínsa o Broto.

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Ya lo decía Antonio Machado en su poema: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar". Una invitación a vivir el presente y a disfrutar de lo que nos rodea.

Una frase aplicable para con la familia, amigos… o incluso al volante, porque hay carreteras que son, por sí solas, un auténtico atractivo turístico.

En España destacan rutas tan conocidas como la CO-04, en la subida a los Lagos de Covadonga, o la carretera que desciende hasta Sa Calobra, un trazado serpenteante entre montañas escarpadas con vistas espectaculares.

En ese listado también aparece la que muchos consideran la 'Ruta 66 del Pirineo', conocida como el Eje Pirenaico o la 'ruta de los Mil Miradores'.

Hablamos de la N-260, una carretera nacional que atraviesa los Pirineos de este a oeste, uniendo Portbou (donde la cordillera se funde con el Mediterráneo) con Sabiñánigo, en Huesca.

Un recorrido que deja algunas de las estampas más impresionantes a su paso por Aragón.

Así es la N-260

El trazado original de la N-260 alcanza los 487 kilómetros, aunque si se incluye la variante que conecta con la N-260a, el recorrido se amplía hasta unos 520 kilómetros.

En su tramo catalán atraviesa localidades tan pintorescas como Sort, La Pobla de Segur o Pont de Suert, antes de adentrarse en Aragón.

Es precisamente al cruzar el límite con Lleida cuando la carretera comienza a mostrar su cara más espectacular, atravesando valles y congostos y pasando por algunos de los pueblos más bonitos del país.

Carretera N-260

Carretera N-260 WikiLoc

Tramos más bonitos en Aragón

La ruta discurre por el entorno de Campo en dirección a Aínsa, una de las villas más fotogénicas del Pirineo y de parada obligatoria para disfrutar de sus restaurantes, patrimonio o, simplemente, en la que es recomendable recorrer sus calles con calma.

Entre Boltaña y Fiscal atraviesa el impresionante congosto de Jánovas, con vistas al antiguo pueblo desalojado por un embalse que nunca llegó a construirse y que hoy vive un proceso lento de recuperación.

En su tramo final, la carretera se bifurca: por un lado, la N-260 asciende hacia el puerto de Petralba siguiendo el curso del río Basa; por otro, la N-260a continúa en dirección a Sabiñánigo, su final, pasando por pueblos como Broto y Biescas.

Paisajes del Pirineo de esta carretera

Paisajes del Pirineo de esta carretera Ministerio de Transportes, Gobierno de España

En definitiva, una carretera única en España y que es recomendable recorrer sin prisas, haciendo parones pensados en disfrutar del paisaje, aunque siempre con atención, ya que abundan las curvas y los cambios de rasante.