Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España

Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España EFE

Vivir

Ya es oficial: la Seguridad Social confirma que retrasar la jubilación aumenta un 4% la pensión por cada año trabajado

Se trata de la jubilación demorada. Es decir, aquella que se pide después de cumplir la edad legal ordinaria.

Te puede interesar: Ya ha entrado en vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe dejar de forma habitual perros y gatos en las terrazas

Publicada

Por lo general, la mayoría de ciudadanos esperan como 'agua de mayo', como se dice popularmente, la llegada de su jubilación.

Actualmente, la edad ordinaria para jubilarse es de 65 años, siempre que se hayan cotizado 38 años y 3 meses, o más. Si no se alcanza este periodo de cotización, la edad legal aumenta hasta los 66 años y 10 meses.

Sin embargo, en el sentido opuesto de la corriente, hay quienes deciden alargar un poco más sus años trabajados. Y lo cierto es que pocos conocen las ventajas que puede implicar tomar esta decisión.

La jubilación demorada

Este derecho se reconoce tanto a empleados por cuenta ajena como autónomos que, una vez alcanzada la edad ordinaria de jubilación y tengan cotizados al menos 15 años a la Seguridad Social, quieran seguir trabajando.

Según confirma la Ley General de Seguridad Social (LGSS) en su artículo 210.2, el complemento económico por retrasar la jubilación puede disfrutarse de tres maneras:

  • Aumento porcentual de la pensión.

  • Cobro de una cantidad 'de golpe' (pago único).

  • Mezcla de las anteriores.

En el primero de los casos, la Seguridad Social confirma las subidas de la pensión en un 4% anual por cada año completado de trabajo, después de lograr la edad ordinaria. Asimismo, desde el segundo año completo de demora, también se permite fraccionar este derecho.

Es decir, si llevas entre 6 y 12 meses trabajados, a partir del segundo año de la demora, te añaden un 2 % de subida.

Por ejemplo, una persona con una pensión esperada de 1.000 euros al mes que decida retrasar dos años su jubilación, es decir un 8%, la pensión ascenderá en 80 euros al mes. Finalmente, quedará en 1.080 euros al mes.

Optar por un único pago

Cuando se escoge esta opción, la Seguridad Social no te sube la pensión mes a mes, sino que te premia con un pago único por haber retrasado tu jubilación.

Para ello, primero comprueba cuántos años hay cotizados al alcanzar la edad legal de jubilación. Con ese dato se aplica una fórmula que fija una cantidad base.

Luego, por cada año completo que se ha seguido trabajando después de esa edad, pagan esta cantidad base multiplicada por el número de años que has retrasado la jubilación.

Eso sí, todos no cobran lo mismo. Si al cumplir la edad legal tenías menos de 44 años y 6 meses cotizados, se aplica la cantidad base tal cual. Pero si ya se ha cotizado al menos 44 años y 6 meses, esa cantidad base se incrementa un 10%.

Además, la norma también tiene en cuenta los periodos inferiores al año, pero solo a partir del segundo año de demora. Si después de esos dos años aún sigues trabajando más de seis meses pero menos de un año, se paga la mitad de la cantidad base.

Finalmente, también está la opción mixta, en la que se combina la subida porcentual con este pago único.

Simulador de la jubilación

Si deseas conocer tu situación específica de cara a demorar la jubilación, la Seguridad Social cuenta con un simulador que permite hacer una estimación de la pensión que le corresponde a cada uno teniendo en cuenta sus datos laborales.

Este servicio arroja las tres opciones, por lo que resulta fundamental para despejar dudas si te has planteado alguna vez estirar la vida laboral, pudiendo comprobar la cantidad exacta que te ingresarán en tu futura pensión.