Tossa de Mar destaca por su muralla medieval junto al mar y sus calas de aguas cristalinas, que crean un paisaje único y muy tranquilo. Su mezcla de historia y costa lo convierte en un lugar especialmente atractivo.
Cudillero enamora por sus casas de colores en forma de anfiteatro sobre el puerto y su auténtico ambiente marinero. Sus vistas al Cantábrico y su encanto tradicional lo hacen inolvidable.
Ambos pueblos son una excelente opción para una escapada, pero si eres de Aragón y solo tienes 3 días festivos, te compensa subir a Torla.
El pueblo pirenaico es conocido por ser la puerta de entrada al espectacular Valle de Ordesa y Monte Perdido. La majestuosa naturaleza que lo rodea es capaz de sorprender al más escéptico.
Torla-Ordesa
Torla-Ordesa es mucho más que un bonito pueblo de montaña: es la puerta de entrada a uno de los espacios naturales más impresionantes del país, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Desde aquí, el viajero accede a un paisaje de bosques frondosos, ríos de aguas cristalinas y valles de origen glaciar que invitan a perderse sin prisa (sentido metafórico, que nadie se pierda en la montaña por favor).
Gradas de Soaso, Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Turismo de Aragón
Entre las opciones más accesibles destacan rutas sencillas que permiten disfrutar del entorno sin necesidad de gran preparación física, aunque siempre es recomendable mirar bien la ruta y saber si se es capaz de hacerla entera..
La senda de Turieto, por ejemplo, conecta el propio pueblo con la pradera de Ordesa a través de un recorrido suave entre bosque y río, ideal para quienes buscan tranquilidad.
Cascada de la cueva.
Manolo Vindo
Huesca la Magia
Otra alternativa muy popular es la ruta de las cascadas, que permite descubrir saltos de agua como Arripas, el Estrecho o la Cueva en un recorrido asequible y especialmente vistoso. Es una opción perfecta para una primera toma de contacto con el valle, donde cada tramo ofrece una nueva panorámica.
También existen paseos cortos por la pradera de Ordesa y sus alrededores, con miradores naturales que regalan vistas espectaculares del valle sin apenas desnivel.
Parque Nacional de Ordesa.
iStock
Son itinerarios ideales para familias o para quienes prefieren una experiencia más contemplativa.
Para quienes desean alargar la caminata sin asumir grandes dificultades, siempre queda la posibilidad de recorrer parcialmente la ruta hacia la Cola de Caballo, adaptando la distancia al ritmo de cada visitante.
Turistas en Ordesa, Aragón
Turismo de Aragón
Llegar hasta el final de la Cola de Caballo merece mucho la pena, y aunque la ruta no tiene mucha dificultad es un recorrido largo al que hay que ir bien preparado.
También podemos realizar en la zona caminatas por el valle de Bujaruelo o San Nicolás de Bujaruelo
En cualquier caso, conviene recordar que, incluso en rutas fáciles, la montaña exige respeto. Consultar el estado de los caminos, llevar calzado adecuado y prever cambios de tiempo es fundamental para disfrutar con seguridad de este enclave privilegiado del Pirineo aragonés.