Rambla de Barrachina, Teruel.

Rambla de Barrachina, Teruel. Turismo de Aragón

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Parece el lejano oeste de EEUU pero está en Aragón: más de 65 hectáreas y un cañón rojo de 80 metros de altura

En este rincón la naturaleza desértica y las formaciones rojizas te transportan a una película de indios y vaqueros.

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Zaragoza
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España cuenta con paisajes impresionantes y en materia de naturaleza Aragón es una comunidad que tiene mucho que ofrecer.

Huesca ha sido elegida como mejor destino de aventura del mundo, (el Pirineo es una auténtica delicia), y Teruel aún no ostenta ningún título internacional, pero atributos no le faltan.

Entre esos paisajes que llaman la atención está la Comarca del Matarraña, donde destaca la Rambla de Barrachina. Es un viaje al lejano oeste, como si estuvieras en el Gran Cañón del Colorado.

Rambla de Barrachina, Teruel.

Rambla de Barrachina, Teruel. Turismo de Aragón

A menos de diez minutos en coche de Teruel, aparece este escenario que rompe todos los esquemas. Nada de pinares infinitos ni campos suaves: aquí lo que hay es un auténtico cañón rojizo, salvaje, desértico, casi irreal, que podría colar perfectamente como Arizona… o como Marte.

El conocido como Cañón Rojo Español es la Rambla de Barrachina, cuenta con más de tres kilómetros de formaciones erosionadas, paredes que alcanzan los 80 metros y un paisaje de 65 hectáreas moldeado durante siglos por el agua y el viento con una paciencia casi artística.

Rambla de Barrachina, Teruel.

Rambla de Barrachina, Teruel. Turismo de Aragón

Aquí la naturaleza ha ido a lo suyo, sin prisas, esculpiendo arcillas hasta crear mallos, barrancos y relieves que cambian de forma y de color según avanza el día.

Porque sí, este es uno de esos sitios donde la luz manda: al amanecer se tiñe de tonos suaves, casi dorados; al atardecer, el rojo se intensifica hasta recordar al Gran Cañón del Colorado.

En la Rambla de Barrachina hay algo que te transporta directamente al Lejano Oeste; ese silencio, ese aire seco y ese horizonte que parece no acabarse nunca provocan la sensación de estar en una película de indios y vaqueros.

Es fácil imaginarse una escena de un duelo con polvo levantándose y música de fondo. Películas no, pero anuncios sí. Este lugar tiene alma de cine.

El año pasado la Rambla de Barrachina tuvo su momento de gloria frente a las cámaras. La firma Dior eligió este paisaje como telón de fondo para un anuncio protagonizado por Johnny Depp.

La comarca y toda la comunidad vivieron con intensidad y emoción la visita del estadounidense a la zona.

Cuando ves el anuncio entiendes perfectamente por qué eligieron esa zona. Pocos escenarios ofrecen una estética tan potente sin necesidad de artificios.

Si decides acercarte (que deberías) hay un par de consejos básicos:

  • Primero: tómate tu tiempo. No es un sitio para ir con prisas. Camina, párate, mira cómo cambia el color de la tierra.
  • Segundo: mete unos prismáticos en la mochila. En los escarpados viven buitres, y verlos planear sobre este paisaje es un espectáculo en sí mismo.
  • Tercero: buen calzado y abituallamiento (agua y un buen bocadillo de jamón de Teruel).

Lo mejor de todo es que puedes combinar la visita al Lejano Oeste con una escapada urbana. En cuestión de minutos pasas del desierto al encanto histórico de Teruel. Pocos destinos ofrecen un contraste así en tan poco espacio.