Un señor con un detector de metales buscando un tesoro en la playa

Un señor con un detector de metales buscando un tesoro en la playa Canva

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Confirmado por el Código Civil: quien descubre por casualidad un tesoro oculto en propiedad ajena tiene derecho al 50%

En caso de no compartir el 50% restante se estaría cometiendo una apropiación indebida según el Código Penal.

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El Código Civil es la normativa española encargada de legislar aspectos tan importantes de la vida privada de las personas como su estado civil, asuntos familiares como el matrimonio, contratos, obligaciones o su patrimonio.

Dentro de esta poderosa fuente del derecho están previstas las más curiosas e imprevistas situaciones, desde a qué altura deben de estar podados los setos de tu vivienda hasta cómo se debería actuar en el caso de que, en propiedad ajena, se encontrase un tesoro. Sí, has leído bien, un tesoro.

Encontrar una de estas fortunas ha sido objeto de fantasía para muchos de nosotros, además de ser el eje principal en prácticamente todas las películas sobre piratas. Sin embargo, ¿qué ocurriría civil y penalmente si esto llegase a pasar?

Esto dice la ley

Antes de nada, debemos tener claro qué es lo que considera el Código Civil como tesoro. En este sentido, se entiende que es "el depósito oculto e ignorado de dinero, alhajas u otros objetos preciosos, cuya legítima pertenencia no conste", establece el artículo 352 del código.

Sólo debemos viajar al artículo anterior para despejar las dudas. El precepto 351 señala directamente al propietario del terreno como dueño del tesoro que se pueda hallar.

Sin embargo, "cuando fuere hecho el descubrimiento en propiedad ajena, o del Estado, y por casualidad, la mitad se aplicará al descubridor", establece el precepto, otorgando el 50% de este 'premio' a su descubridor.

Además, dicho artículo establece una situación excepcional. En el caso de que lo encontrado pueda ser "interesante para las ciencias o las artes", será el Estado quien tenga poder de decisión sobre estos objetos pudiendo adquirirlos por un justo precio.

Teniendo en cuenta lo anterior, si por ejemplo un albañil se encontrase en la restauración de una carretera un cofre lleno de monedas le pertenecerá la propiedad al 50% del valor de las mismas, aunque será el Estado el propietario real de lo encontrado.

Por ende, siempre que se encuentra un tesoro en una propiedad ajena este tendrá dos dueños. Además, debe ser encontrado de manera fortuita; si el albañil tuviera constancia de que existen esas monedas y va en su búsqueda, ya no estaríamos hablando de un tesoro.

Finalmente, como buen pirata que se alza con su botín, es importante preguntarse qué pasaría si encuentras un tesoro en una propiedad privada y decides quedártelo en su totalidad.

En tal caso se estaría cometiendo un hurto o robo silencioso sobre el otro 50% del que no se es dueño, por lo que se estaría cometiendo un delito tipificado en el Código Penal como apropiación indebida.

Sea como fuere, encontrar un tesoro siempre es una buena noticia, pero hay que tener en cuenta que es una situación amparada en la ley y en caso de incumplimiento puede acarrear consecuencias severas.