Lluvias en Zaragoza del día 5 de febrero de 2026.

Lluvias en Zaragoza del día 5 de febrero de 2026. E.E

Vivir

El curioso y desconocido refrán aragonés que se dice cuando se avecina una gran tormenta: no es 'chipiarse'

Actúa como un aviso de mal temporal a los montañeros, instándoles a buscar un refugio.

Te puede interesar: El refrán aragonés que no entienden en el resto de España: está basado en un animal y tiene un importante significado

Publicada

En Aragón no decimos estar 'empadados', aquí nos 'chipiamos'. En este sentido, tampoco vamos nunca a propósito a un lugar, nosotros 'vamos de propio'.

Nuestro vocabulario está repleto de expresiones aplicables a prácticamente cualquier aspecto de la vida. Un aspecto que, seguramente, en oídos de un forastero sonará a chino.

Con el tiempo que está azotando toda la península esta última semana, y en particular Aragón, es normal 'sacar a relucir' todo nuestro repertorio.

Aun así, todavía quedan expresiones locales que ni los forasteros ni los autóctonos conocerán. Un ejemplo de ello es este desconocido refrán aragonés: "Cillo en el Moncayo, ponte a Caballo"

¿Qué significa esta expresión?

Este refrán gana más sentido si lo traducimos al aragonés. 'Cillo' significa nublado, haciendo referencia a que cuando está nublado en el Moncayo es mejor marcharse y ponerse a refugio, porque es un preludio de un buen chaparrón.

Eso sí, a pesar de que este refrán nombra explícitamente al Moncayo (la montaña de 2.314 metros que se encuentra en Soria y Zaragoza), puede usarse con cualquier otro monte.

Independientemente de la montaña, el refrán actúa como un aviso sobre un mal temporal, instando a los montañeros a resguardarse y buscar cobijo cuando el tiempo no pinta bien en la montaña.

Otras expresiones sobre el mal tiempo en Aragón

Como comentaba anteriormente, será por expresiones meteorológicas en esta comunidad. De hecho, tanto es así que en Zaragoza no se sabe lo que es el viento, aquí solo hay 'cierzo'. He aquí algunas de las más populares:

  • "El cierzo que desayuna, come y cena dura una quincena". Una forma gráfica de advertir que, cuando el cierzo se instala desde primera hora y no da tregua durante el día, lo más probable es que se alargue durante semanas.

  • "San Valero, rosconero y ventolero". El refrán vincula el día grande de Zaragoza, el 29 de enero, con el frío y el viento propios de una de las épocas más duras del invierno.

  • "La lluvia de julio hace madera". Una observación directa del campo: las lluvias estivales, lejos de ser un inconveniente, favorecen el crecimiento de los árboles y fortalecen la vegetación.

  • "La ribera nubla, la sierra rasa, coge la capa y márchate a casa". Aunque el cielo pueda parecer despejado en la sierra, si la ribera se cubre, el tiempo puede torcerse en cuestión de minutos.

  • "Si truena en enero, apontona el granero". El trueno en pleno invierno suele anunciar lluvias inminentes, por lo que conviene estar preparado y proteger las cosechas.

En definitiva, si estás de paso por Aragón y escuchas alguna de estas frases, lo mejor será que te hagas con un buen paraguas o, al menos, con un sitio resguardado.