Una de las personas que ha tenido que ser rescatada en los últimos días en la provincia de Huesca.
Le muerde una serpiente en el gemelo y tiene que ser rescatado por la Guardia Civil en helicóptero al no poder seguir
La Guardia Civil ha tenido que atender en las últimas horas desde una crisis convulsiva hasta varios episodios de agotamiento.
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Nuevo fin de semana de alta intensidad en el Pirineo aragonés. La Guardia Civil ha tenido que atender en las últimas horas desde una picadura de serpiente a una crisis convulsiva y a varios episodios de agotamiento entre corredores de la Gran Trail Aneto-Posets.
Solo entre el jueves y el sábado tuvieron que hacer un total de 13 intervenciones, varias de ellas con apoyo de las unidades aéreas y personal sanitario del 061, para auxiliar a montañeros, senderistas, escaladores y participantes en pruebas deportivas.
Uno de los rescates más delicados se produjo ayer sábado en el sendero PR-HU091-A Vuelta al Pico Pacino, en el término municipal de Sallent de Gállego.
Un senderista de 53 años, vecino de Vizcaya, sufrió la picadura de una serpiente en el gemelo mientras realizaba la ruta. El GREIM de Panticosa, junto a la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061, lo localizó desde el helicóptero y lo evacuó hasta la helisuperficie de Panticosa.
Desde allí fue trasladado al Punto de Asistencia Continuada de Estadilla y posteriormente en ambulancia al Hospital de Jaca para recibir atención especializada.
También durante esa jornada, esta vez en los Llanos de La Larri, en el valle de Pineta, un senderista de 65 años y vecino de Barcelona sufrió una crisis convulsiva. Tras ser localizado por el helicóptero del GREIM de Boltaña y la Unidad Aérea de Benasque, fue evacuado y transferido a una ambulancia para su traslado al Hospital de Barbastro.
Entre las intervenciones que requirieron atención sanitaria destacó, asimismo, la de un brigadista voluntario de extinción de incendios de 27 años, vecino del Sobrarbe, que mientras trabajaba en la Peña Montañesa presentó un cuadro de agotamiento y un estado de semiinconsciencia.
Los especialistas de rescate lo evacuaron en helicóptero hasta Boltaña, donde una ambulancia lo trasladó al Hospital de Barbastro.
Los rescatadores también auxiliaron a un grupo de siete senderistas que ascendían al pico Collarada por la vía Rusell. Uno de los integrantes, un joven de 21 años, sufrió una luxación de hombro tras un tropiezo. El GREIM de Huesca accedió por tierra hasta allí y evacuó al grupo hasta una carretera próxima, desde donde el herido fue atendido por sanitarios en Villanúa.
Otro senderista, de 30 años y vecino de Talavera de la Reina, tuvo que ser rescatado cuando descendía de Monte Perdido tras sufrir un esguince de rodilla en la zona del Ibón Chelau, en el término municipal de Fanlo. Fue evacuado en helicóptero hasta la Pradera de Ordesa para su valoración médica.
Las lesiones musculares también motivaron otra salida de los especialistas. Una montañera de 46 años, vecina de Valencia, sufrió una rotura de fibras en el cuádriceps mientras ascendía al Garmo Negro y fue evacuada por aire hasta Panticosa, desde donde continuó por sus propios medios hasta un centro hospitalario.
Durante la celebración de la Gran Trail Aneto-Posets se registraron, además, tres intervenciones significativas. Dos corredores, de 42 y 44 años, tuvieron que ser evacuados por agotamiento desde el collado de Salenques y la Pleta de Llosas, respectivamente, mientras que un tercer participante, un zaragozano de 37 años, sufrió un esguince de tobillo en esta última zona y fue llevado en helicóptero hasta Benasque.
La falta de experiencia estuvo detrás de otra de las intervenciones del sábado. Tres montañeros de nacionalidad holandesa que recorrían la vía ferrata de Lo Pas de la Savina, en Estopiñán del Castillo, necesitaron ayuda después de que uno de ellos, de 20 años, se lesionara las manos. En este caso, la propia Guardia Civil señala que el accidente estuvo motivado por la falta de atención e inexperiencia durante la actividad.
Esta intensa oleada de rescates comenzó ya durante la madrugada del 16 de julio, cuando dos escaladores de 38 y 40 años quedaron bloqueados en la conocida como vía 'Mal de altura', en Tella, tras engancharse las cuerdas durante el descenso. Los especialistas del GREIM de Boltaña accedieron escalando hasta ellos y los acompañaron de regreso a su vehículo tras una operación que se prolongó durante casi cinco horas.
Ese mismo día también fue necesario evacuar a un senderista zaragozano de 76 años que había quedado enriscado en una zona expuesta junto al Ibón de los Asnos, en Panticosa, sin posibilidad de continuar la marcha. Horas después, una mujer de 62 años, vecina de Navarra, tuvo que ser porteada por los rescatadores desde las inmediaciones de la estación de Astún tras torcerse un tobillo durante una ruta senderista.