AEGA intenta cortar la Z-40. E.E
Más de 300 agricultores intentan cortar la Z-40 y amenazan con entrar a Zaragoza: "Se nos ríen en la cara"
La Asociación AEGA ha convocado a ganaderos y agricultores para manifestar el malestar del sector primario.
Te puede interesar: José María, ganadero aragonés en la protesta en Bruselas: "Perderíamos 150 millones de euros en ayudas"
Más de 300 agricultores han intentado cortar la Z-40, en la mañana de este jueves 8 de enero.
Su objetivo se ha visto truncado por la Guardia Civil. Los agentes han impedido a los trabajadores del campo que accedieran a la carretera. "Estamos rodeados y no nos dejan pasar",ha comentado uno de los manifestantes a El Español de Aragón.
La protesta del sector primario es la primera del 2026 en Aragón, pero sus reivindicaciones no son nuevas.
Principalmente denuncian que los precios de venta son muy bajos y los costes de producción continúan elevadísimos, así como la entrada al mercado europeo "de productos de otros países con menos garantías".
"Queremos visibilizar el desencuentro que tenemos los agricultores con las políticas actuales del Gobierno de España", ha explicado Rubén, uno de los manifestantes.
"No defienden los intereses de los españoles, sino los intereses de las corporaciones y de sus trapazas que tienen con los países latinoamericanos", ha criticado.
Los manifestantes al no poder cortar la Z-40, a la altura de la Feria de muestras, han intentado entrar en la ciudad, no obstante agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional y algún coche de la Local de Zaragoza se lo han impedido.
El enfrentamiento ha sido tenso. "Quiero seguir trabajando y poder vivir", ha justificado un agricultor a un agente que le impedía el paso.
La fecha para esta concentración ha sido elegida para presionar en contra del acuerdo de Mercosur (Mercado Común del Sur), que se votará en Bruselas el viernes.
El acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, es uno de los proyectos de integración comercial más ambiciosos a nivel mundial. Pretende crear un mercado de más de 700 millones de consumidores mediante la reducción de aranceles y la armonización de normas comerciales.
Sin embargo, este acuerdo ha generado un fuerte rechazo entre los agricultores aragoneses y españoles, quienes temen que la entrada de productos agroalimentarios sudamericanos, producidos a menor coste y bajo estándares ambientales y sanitarios menos exigentes, provoque una competencia desleal.
Los agricultores sostienen que esta situación podría afectar negativamente a sus ingresos y poner en riesgo la sostenibilidad del sector agrario europeo.
El agricultor aragonés considera que es importante que la sociedad entienda "que nos jugamos mucho, no solo el mundo rural, sino todos los consumidores".
Los trabajadores opinan que las últimas medidas no son suficientes y que el próximo acuerdo es más una tomadura de pelo que otra cosa: "Se nos ríen en la cara", ha sentenciado Rubén.