Javier Oliván (derecha), brindando con Mark Zuckerberg

Javier Oliván (derecha), brindando con Mark Zuckerberg

Economía

Javier Oliván, el español que gana 20 millones al año como número 2 de Mark Zuckerberg en Meta y no usa redes sociales

El ejecutivo oscense es uno de los pesos pesados de Meta, pese a que apenas se expone públicamente a través de las redes sociales.

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Zaragoza
Publicada

Javier Oliván es una de esas figuras que ejemplifican el poder silencioso de Silicon Valley: un ejecutivo nacido en Huesca que, sin convertirse en rostro público de Meta, acabó ocupando el puesto de mayor confianza junto a Mark Zuckerberg.

Su trayectoria combina ascenso profesional, discreción personal y una relación con las redes sociales casi paradójica para alguien que dirige una de las grandes plataformas del mundo, y por la que cobra más de 20 millones de euros al año.

Nació en 1977 en Sabiñánigo, en la provincia de Huesca, en una familia humilde. Estudió Ingeniería Automática y Electrónica Industrial en la Universidad de Navarra y más tarde cursó un MBA en Stanford, un paso que fue decisivo en su conexión con el ecosistema tecnológico de California.

Esa etapa en Stanford no solo le abrió la puerta a una de las universidades más influyentes del mundo, sino que también le acercó al círculo de emprendedores que acabaría cruzándose con el de Mark Zuckerberg. Antes de entrar en Facebook, incluso impulsó su propia plataforma social, un proyecto que no prosperó, pero que le sirvió para entender desde dentro cómo crecía aquel nuevo sector.

La gran paradoja de Javier Oliván es que dirige una de las mayores empresas del mundo cuyo negocio depende de las redes sociales, pero él mismo apenas se expone en ellas. Concede pocas entrevistas y no suele prodigarse en la esfera pública digital. Esa ausencia refuerza la imagen de un ejecutivo que prefiere operar desde dentro, sin convertir su vida en contenido.

En su perfil en Facebook, su última publicación es de junio de 2022, para agradecer a Sheryl Sandberg por su labor en el gigante tecnológico y mostrar su emoción en su “nuevo desafío” como director de operaciones. El anterior post ya data de noviembre de 2018.

En Instagram, Oliván tiene su perfil cerrado, con casi 150 publicaciones, pero con únicamente 20 seguidores.

Todo lo contrario que su antecesora. Sheryl Sandberg mantiene una presencia activa en redes sociales, centrada en el empoderamiento femenino y el liderazgo. Cuenta con 1,2 millones de seguidores en su cuenta oficial en Instagram, donde publica contenido inspirador, de apoyo y temas relacionados con la igualdad de derechos.

El caso de Oliván dice mucho sobre cómo funciona el poder en las grandes tecnológicas. No todos los ejecutivos que más influyen en una empresa son también los más visibles. En Meta, su ascenso parece haber estado ligado a la confianza operativa, al conocimiento del crecimiento global y a una relación de largo recorrido con Zuckerberg, más que a la construcción de una marca personal.

En tiempos en que muchos directivos usan las redes para construir reputación pública, Javier Oliván representa una excepción. Su trayectoria muestra que se puede mandar mucho sin hablar demasiado, y que en la cúpula de una multinacional digital también hay espacio para quienes prefieren la discreción a la autopromoción.

“España puede estar a la vanguardia de la tecnología europea”

Unas semanas antes de hacer público su nombramiento como director de Operaciones de Meta, Oliván participó en la segunda edición de ‘Wake Up, Spain!’ para adelantar algunas de las potencialidades que el metaverso podría traer para España.

"Sabemos de primera mano que el país tiene un gran talento, no sólo técnico, sino también académico y empresarial, y creemos que España puede estar a la vanguardia de la tecnología europea con centros de innovación en Barcelona, Madrid, incluso Valencia o Andalucía", explicó Oliván en 2022.

En ese momento, el ejecutivo oscense adelantó otras necesidades como innovar en seguridad, la mejora de la experiencia de usuario o la aplicación de la inteligencia artificial en modelos de traducción automática de idiomas.

Un crecimiento meteórico

Oliván entró en Facebook en 2007, cuando la compañía todavía no se había convertido en Meta. Lo hizo en un puesto vinculado al crecimiento internacional, una especialidad que fue marcando toda su carrera dentro de la empresa. Con el tiempo fue ascendiendo hasta ocupar responsabilidades cada vez mayores sobre expansión, producto e infraestructura, siempre en un segundo plano y lejos del foco mediático.

Su peso interno creció al ritmo de la empresa. Distintos medios lo describen como un directivo de confianza, pragmático y eficaz, parte del grupo más cercano a Zuckerberg junto a otros nombres clave de la casa. En 2022, tras la salida de Sheryl Sandberg, pasó a ocupar el cargo de director de Operaciones de Meta, consolidándose como el número dos de la compañía.

La expresión “mano derecha” no es una exageración periodística gratuita. Fue Zuckerberg quien lo situó al frente de una etapa decisiva para la empresa, la transición hacia Meta y su apuesta por el metaverso. En ese nuevo ciclo, Oliván quedó asociado a la misión de acompañar la estrategia corporativa y sostener la evolución de la compañía en un momento de enorme presión pública y de negocio.