Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC, esta semana en Zaragoza

Begoña Villacís, directora ejecutiva de Spain DC, esta semana en Zaragoza E. E.

Economía

Begoña Villacís: "Si queremos que nuestros datos estén en Europa y no en China, hay que apostar por centros de datos"

La directora de la patronal Spain DC defiende que el auge del sector no solo es viable, sino necesario para sostener el desarrollo tecnológico.

Más información: Álvarez-Pallete avisa sobre el consumo de la IA: "Una consulta de ChatGPT se bebe medio litro de agua"

Zaragoza
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En plena carrera global por la infraestructura digital, España se ha convertido en uno de los escenarios más dinámicos para el despliegue de centros de datos. Comunidades como Aragón, con Zaragoza a la cabeza, han emergido como polos tecnológicos de referencia en Europa, atrayendo inversiones millonarias y proyectos estratégicos ligados al crecimiento de la economía digital y la inteligencia artificial.

Begoña Villacís, directora ejecutiva de la patronal Spain DC, defiende que el auge del sector no solo es viable, sino necesario para sostener el desarrollo tecnológico y económico del país. Desde su perspectiva, el crecimiento acelerado en regiones como Aragón responde a una combinación de factores estructurales -disponibilidad de energías renovables, conectividad y agilidad administrativa- que sitúan a España en una posición competitiva.

Sin embargo, advierte de retos inmediatos, como la adaptación del sistema eléctrico, la regulación de los nodos de conexión o la escasez de talento especializado, en un momento en el que Europa se juega su soberanía digital frente a potencias como Estados Unidos y China.

P.- España vive un boom de construcción de centros de datos, especialmente en comunidades como Aragón. ¿Cómo de sostenible es a medio plazo?
R.- Absolutamente sostenible, porque solo se conceden permisos garantizando la sostenibilidad. España derrocha energía, produce mucha más energía de la que es capaz de consumir. La viabilidad de las renovables depende de que haya consumo y lo bueno que tienen los centros de datos es que ese consumo es estable, predecible, y seguro.

El sistema eléctrico español se tiene que adaptar, lógicamente, pero no para este volumen, sino para el resto de la industria

P.- Zaragoza y su entorno se han convertido en uno de los principales polos tecnológicos de Europa. ¿Cómo se ve desde Madrid la expansión de centros de datos en Aragón?
R.- Zaragoza y Aragón lo están haciendo muy bien. Ha pasado de representar un 10% en nuestro último informe del sector a duplicar con creces y, de hecho, ha superado a Cataluña. Lo ha conseguido con un equipo que trabaja muy bien y una herramienta como los pigas que ayudan a lidiar con la burocracia. Y tienen energía renovable, unido a que somos un país hiperconectado, ya que llegan todos los cables submarinos. Esas ventajas hay que rentabilizarlas y Aragón lo está haciendo muy bien.

Begoña Villacís, durante su participación en el congreso tecnológico 'The Wave' en Zaragoza

Begoña Villacís, durante su participación en el congreso tecnológico 'The Wave' en Zaragoza E. E.

P.- ¿Existe el riesgo de una excesiva concentración en determinadas comunidades?
R.- No existe el riesgo, existe la oportunidad. No tiene por qué haber ningún riesgo porque además el crecimiento que se propone es un crecimiento totalmente sostenible.

P.- ¿Qué dice ante las críticas de distintos sectores por el elevado consumo de energía?
R.- Son leyendas urbanas que no se compadecen con los datos. En España los centros de datos a día de hoy representan el 0,8% del consumo total, es decir, es despreciable sobre todo si tenemos en cuenta que es lo que soporta nuestro día a día.

Internet necesita de una infraestructura física. Cuando mandas un bizum o cobras tu nómina lo estás haciendo a través de un centro de datos. Todo esto tiene que estar en alguna parte. Puede estar en tu jardín trasero, o puede estar en centros de datos que tienen un consumo mucho más sostenible y, sobre todo, que están más seguros. Es muy deseable que además eso ocurra en Europa.

P.- ¿Está el sistema eléctrico español preparado para alimentar el crecimiento proyectado del sector?
R.- No. El sistema eléctrico español se tiene que adaptar, lógicamente, pero no para este volumen, sino para el resto de la industria. Las cosas hay que mantenerlas y hay que crecer. No podemos apostar por la industria automovilística si tenemos caminos de cabras. La inteligencia artificial se desarrolla en los centros de datos. Podemos no invertir en acoger centros de datos, pero entonces no vamos a competir en todo lo demás.

P.- Hay varios proyectos que siguen esperando los concursos en nodos eléctricos.
R.- Ese es uno de los deberes que falta por hacer. Estamos trabajando en ello para que las reglas sean lo más justas posible y esperemos que así sea. Ahora tenemos que ver cómo se desarrolla el reglamento después de las medidas anticrisis para que faciliten y no obstaculicen, y, sobre todo, se le den garantías a los proyectos reales.

P.- Durante este congreso ‘The Wave’, José María Álvarez-Pallete ponía el foco en el consumo de agua.
R.- Cada industria se comporta de forma distinta. Cuando se viene a España, se busca energía, no agua. Para buscar agua te vas a un país nórdico. En España, el consumo de agua es mínimo, es la realidad. Prácticamente todos los centros de datos de España se hacen con circuitos cerrados. Si nos comparamos con la UE, somos de los que menos agua consumimos.

P.- También hay dudas sobre el impacto directo en el empleo.
R.- Yo he venido en un AVE lleno de un montón de la industria de los centros de datos y estaba haciendo fila en la cafetería. En Spain DC somos 289 miembros, de los cuales no llega a 30 operadores. El resto son ingenierías, consultorías, empresas que hacen puertas para centros de datos, tuberías, suelos… Toda la cadena de valor es enorme. No nos damos cuenta de lo técnicamente y lo tecnológicamente sofisticado que es un centro de datos y de todo lo que conlleva que es más allá del centro.

Cuando hablan de la productividad, a día de hoy tiene un nombre, que es la latencia. Cuanta más baja es la latencia, más alta es la productividad, y eso se consigue con más proximidad al centro de datos. Esa es la razón por la que mucha industria tecnológica se reúne alrededor de los centros de datos. Si quieres saber el indicador más fiable de si una región está evolucionada o no, es por el número de centros de datos que tiene.

P.- En lo que va a haber que trabajar es en la formación de los jóvenes, en enfocar esa formación hacia todo el nuevo mundo que se avecina
R.- Correcto. Es uno de los grandes problemas que tenemos. Hay que garantizar suficiente talento. A día de hoy sí tenemos un problema de falta de empleo especializado y estamos trabajando con distintas administraciones para conseguir formar a más gente en este ámbito.

P.- Hace un mes vimos al presidente Pedro Sánchez dando la bienvenida a la macroexpansión de AWS aquí en Aragón, pese a que antes se habían posicionado un poco de perfil. ¿Nota un cambio en Moncloa?
R.- Yo creo que son conscientes de que no se puede competir. Nadie puede darle la espalda a un hecho. Si tú quieres competir en inteligencia artificial, debes tener centros de datos. Si no, es como decir que quieres hacer las mejores vacunas, pero sin construir laboratorios. No se puede.

Si queremos ser un país puntero en economía digital y favorecer que las empresas puedan impulsar su comercio electrónico, todo eso requiere de una infraestructura. Esa infraestructura es la que posibilita todo lo demás. Lo normal es que los líderes europeos, y así lo estamos viendo, favorezcan la entrada de centros de datos en sus territorios.

P.- Más allá de la posición de Aragón, ¿Europa en su conjunto se está quedando rezagada?
R.- Antes decíamos que un indicador de evolución y competitividad son los centros de datos. Estados Unidos tiene el 45%, China tiene el 25%, y nosotros el 15%. Es así de demoledor. Y mientras unos crean, otros copian, y nosotros debatimos, ponemos limitaciones y especulamos. Estamos consiguiendo que los datos de nuestros ciudadanos acaben en China en lugar de en España. Y a mí eso no me parece una buena noticia. Si queremos que nuestros datos estén en Europa y no en China, hay que apostar por centros de datos.