Centro de datos de AWS en Oregón (EE. UU.)

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Economía

Aragón se convierte en la capital de los datos y la nube: el calendario de Amazon, Microsoft y todos los proyectos

Entre 2026 y 2030, casi una decena de empresas pretenden poner en marcha nuevos centros de datos en Aragón. 

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Zaragoza
Publicada

Aragón se ha convertido en el epicentro del despliegue de centros de datos en España. En apenas dos años, la comunidad ha vivido un auge sin precedentes en la construcción de este tipo de instalaciones tecnológicas, que ya están redefiniendo su mapa económico y digital, aunque con voces contrarias por el uso de agua y energía que requieren.

Este movimiento no solo refuerza la posición de la región en el ecosistema tecnológico nacional, sino que también promete generar miles de empleos y atraer nuevas inversiones a su territorio.

El auge responde al incremento global del tráfico de información y a la expansión de tecnologías como la Inteligencia Artificial y el Internet de las cosas.

Grandes multinacionales del sector, junto con compañías locales, están apostando fuerte por Aragón, alentadas por su abundante oferta de energía verde, recursos hídricos, disponibilidad de suelo, capital humano cualificado y una localización geográfica que favorece la conectividad y la eficiencia operativa.

Mapa de los centros de datos en Aragón, a marzo de 2026

Mapa de los centros de datos en Aragón, a marzo de 2026 E. E.

Son una decena de empresas las que ya han hecho público su interés por instalar sus infraestructuras en unas 15 localidades aragonesas. El valle del Ebro aglutina una gran mayoría de estos centros de datos, si bien la disponibilidad de energía marcará la paulatina puesta en marcha de todos ellos.

La Cámara de Comercio ya advertía esta misma semana de la necesidad de potenciar la red de transporte de energía. Nueve nudos están reservados a concurso por su alta demanda, algunos de ellos situados en el entorno de Zaragoza como los de Peñaflor, Villanueva de Gállego y Ave Zaragoza.

De hecho, Amazon Web Services y Microsoft pelean por hacerse un hueco en el mismo nudo de conexión, el de Peñaflor 220. Otros, de menor envergadura, tienen garantizada la energía al haber pedido la conexión en otras subestaciones menos concurridas.

De los más de 20 centros anunciados oficialmente, solo 3 de Amazon se encuentran en funcionamiento, mientras que el resto están planeados para enchufarse a la nube entre 2028 y 2030.

Hace apenas dos semanas, Amazon redobló su apuesta por Aragón y anunció nuevos emplazamientos: San Mateo de Gállego y La Puebla de Híjar, el primero en Teruel, elevando su inversión hasta los 33.700 millones de euros. También planea construir en Aragón una fábrica dedicada al ensamblaje, logística y pruebas finales de los servidores.

Estos dos de Amazon complementarán a los de Zaragoza, Huesca, Villanueva de Gállego y El Burgo de Ebro, estos tres últimos en marcha desde 2023 y en fase de ampliación hasta 2033. El gigante tecnológico inició los primeros trabajos de tierras en octubre.

2026, clave en el inicio de las obras

Este 2026 se asoma como un año clave en esta expansión de centros de datos por el inicio de las obras en buena parte de ellos. Microsoft, ya con el PIGA aprobado inicialmente, planea comenzar la construcción de su campus en Villamayor de Gállego, La Muela y Zaragoza a finales de 2026 y tener en funcionamiento la primera fase en 2030, mientras que las obras hasta completar los campus se prolongarían durante otros seis años.

También para este año está previsto que Brenbos y ACS -la constructora de Florentino Pérez- comience la construcción de su centro de datos en La Puebla de Alfindén. El primer paso serán las obras de urbanización de la parcela, que supera las 25,5 hectáreas, de forma que los dos edificios que albergarán los centros de datos se empiecen en los primeros meses de 2027.

Samca cuenta, igualmente, con la aprobación inicial de su PIGA, y quiere empezar las obras a lo largo de 2026. La compañía aragonesa levantará tres centros en Luceni, por 2.600 millones de euros, que espera poner en marcha en una primera fase en 2028, que podrá ir ampliando en función de los proyectos de energía renovable que promueva.

Hacia final de año pretende iniciar las obras el fondo americano Blackstone, que levantará un gran complejo de 80 hectáreas en Calatorao, que incluso podría duplicarse si obtiene los permisos de energía. Las obras empezarían entre finales de este año y el que viene, para estar en funcionamiento en 2028 o 2029.

Azora, Vantage y Box2Bit

Mientras, Azora, Vantage y Box2Bit siguen el proceso de elaboración de la ingente documentación que precisa el PIGA. En las últimas semanas, Azora ha incorporado una nueva parcela a su extensión en Villamayor de Gállego por el suministro eléctrico, y confía en iniciar las obras entre finales de 2026 y comienzos de 2027.

Para Villanueva de Gállego, Vantage tiene en información pública la documentación ambiental inicial para que sea aprobada por el Inaga, por lo que su tramitación apunta a extenderse durante los próximos meses.

A su vez, Box2Bit ha tenido que cambiar la ubicación para su anunciado proyecto en Cariñena al haberse quedado sin acceso a la energía en la nueva planificación eléctrica estatal. Finalmente, se instalará en Épila con una inversión de 1.125 millones y la previsión de poner en funcionamiento el centro de datos en 2029.

¿Y el proyecto Búfalo de Forestalia?

Con ello, una de las incógnitas está en saber qué pasará con el proyecto Búfalo de Forestalia. Inicialmente, la compañía aragonesa iba a levantar tres centros en Alfamén, Botorrita y Magallón, pero la venta de los derechos de acceso a la energía de dos de ellos los ha dejado en el aire en plena tramitación por el Gobierno de Azcón.

Esos derechos, según publicó ‘Heraldo de Aragón’, han sido adquiridos por Merlin Properties, que apuesta por un campus en Muel con una inversión de 1.600 millones de euros, que estaría en marcha en 2029. No obstante, todavía tiene que recorrer toda la tramitación administrativa en el Gobierno de Aragón.