Caja Rural de Aragón

Caja Rural de Aragón Wikimedia commons / Yandex

Economía

Caja Rural de Aragón renueva su identidad visual con el objetivo de adaptarse al entorno digital

Más abierta, flexible y preparada para conectar con públicos jóvenes y globales, manteniendo sus valores de origen.

Te puede interesar: Aragón crecerá más de lo previsto: los empresarios estiman un incremento del 2,7% y no descartan una subida mayor

Zaragoza
Publicada

Esta semana Caja Rural de Aragón ha presentado su nueva identidad visual, un restyling que refleja la evolución natural de la entidad y su forma de entender la banca hoy: cercana y fiable, con raíces en el mundo rural, pero plenamente integrada en el entorno urbano y digital.

"Estar cerca nos ha enseñado algo fundamental: para acompañar hay que saber evolucionar", así lo entiende José Luis Larragay, director de Desarrollo de Negocio de la entidad.

La nueva identidad nace de la cercanía que define a Caja Rural de Aragón. Una marca comprometida con las personas y con el territorio que acompaña a sus socios y clientes desde la confianza, la transparencia y una clara vocación social, apoyando el desarrollo local y una economía sostenible.

El rediseño mantiene un elemento icónico de la marca: el isotipo de la espiga, símbolo histórico de Caja Rural de Aragón, pero lo evoluciona visualmente. La espiga ha sido estilizada y girada para mirar hacia delante, una metáfora de la visión hacia el futuro del banco. A partir de este elemento, se han configurado el nombre de la marca, convertida ahora en un recurso gráfico clave que da lugar a nuevos elementos visuales y aporta dinamismo a toda la identidad.

Otro de los cambios clave es la incorporación de una nueva tipografía y su uso en letras minúsculas, que aporta una mayor cercanía y accesibilidad, alineada con la forma actual de comunicarse de la entidad.

El rediseño mantiene los colores diferenciales de la marca: verde y dorado, una combinación reconocible y propia que se conserva como seña de identidad. A esta paleta se suman dos nuevos tonos, el oliva rural y el negro, que amplían las posibilidades visuales y refuerzan la versatilidad de la marca en todo tipo de soportes.

"La nueva identidad refleja cómo somos: cercanos, comprometidos con las personas y el territorio e innovadores. Todos los detalles del renovado logotipo hablan de nuestro pasado y de nuestro futuro”, declara Íñigo Martínez Redín, director de Comunicación y Relaciones Institucionales.

La nueva marca ha sido diseñada para ser más abierta, más adaptable y especialmente pensada para funcionar en entornos digitales, donde hoy se produce gran parte de la relación con los clientes. Un sistema visual flexible, capaz de convivir en múltiples formatos y plataformas, y preparado para conectar de forma natural con el público joven sin perder la esencia de la entidad.

El proyecto de restyling ha sido desarrollado por los equipos de C y Punto, que ha aportado su visión en el desarrollo de la estrategia de la nueva marca, y El Señor Wom, agencia de comunicación y diseño de Zaragoza, especializada en construcción de marcas y estrategias creativas. El trabajo tenía un claro objetivo: actualizar la identidad de Caja Rural de Aragón respetando su historia y valores, dotándola, además, de una expresión visual contemporánea y alineada con los nuevos hábitos digitales.

La nueva identidad de marca se irá implantando de forma progresiva en los distintos canales y soportes de Caja Rural de Aragón, con especial protagonismo en los entornos digitales.