Nerea Erimia, escritora en Zaragoza.

Nerea Erimia, escritora en Zaragoza. E.E

Cultura

Nerea Erimia (32), escritora: "Parece que no gusta encontrarse con personajes femeninos que pisan fuerte"

Erimia publica con Grupo Planeta su nueva novela 'Literariamente tuya'.

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Zaragoza
Publicada

La editorial Planeta nos descubre a una autora de novela romántica que quiere llenarnos la estantería de mujeres auténticas.

Nerea Erimia (Avilés 1993) acaba de publicar Literariamente tuya, un romance entre una escritora irreverente y su editor, un inglés que parece que "tiene un palo metido por el culo"; no lo digo yo, lo dice Bianca, la divertida protagonista.

El clásico enemy to lovers que tan de moda está, vuelve con esta entrega desenfadada, fresca y divertida, que sin grandes pretensiones, consigue enganchar al lector.

La novela cuenta la historia de Bianca Blake, una autora que ha publicado su primer libro con gran éxito y asegura tener un segundo aún mejor, aunque todavía no lo ha escrito. Adam Kingston, editor jefe de una de las mejores editoriales de Nueva York, tiene asignado ese manuscrito inexistente y decide ayudarla a escribirlo.

Al principio chocan bastante, pero cuando Adam recibe una noticia que lo obliga a viajar a Inglaterra, se lleva a Bianca con él. Allí trabajan en el libro mientras van conociéndose y rozándose más de lo que cabría esperar en una relación estrictamente profesional.

Esta tercera novela la publicas con Grupo Planeta tras haber editado las anteriores con otra editorial. ¿Cómo viviste que te llamara una editorial tan grande?

No me lo esperaba en absoluto. Cuando mis agentes enviaron el manuscrito, descarté mentalmente a las editoriales grandes porque pensé que no les interesaría. La diferencia ha sido enorme. Yo buscaba profesionalidad, ya que en mis anteriores editoriales tenía que encargarme de tareas de publicidad que no me correspondían. Con Planeta todo ha sido maravilloso; se nota cuando todos trabajan enfocados en el mismo objetivo.

¿Has sentido más presión al escribir con esta editorial detrás? ¿Cómo llevas el síndrome del impostor siendo tan joven?

El manuscrito ya estaba terminado cuando se cerró el contrato, así que por esa parte no sentí presión. Ahora sí la noto al escribir el siguiente libro, esperando que funcione lo suficiente como para que quieran publicar otro más; ahí aparece el síndrome del impostor. Yo estudié producción y realización audiovisual porque me gustaba el cine, o más bien la ficción, que me resulta más agradecida que la realidad. Siempre he escrito por ocio, desde pequeña y luego en foros de rol literario. Después de años en trabajos de cara al público, decidí intentar monetizar mi forma de escribir.

Portada Literariamente tuya.

Portada Literariamente tuya. Planeta

Si te gusta tanto la ficción, ¿por qué te decantaste por la romántica y no por la fantasía?

Tengo un problema con la fantasía: ya me cuesta entender las reglas del mundo real como para aprender también las de mundos inventados. Eso me satura. Escribo romance porque en los foros de rol, sin importar la temática, siempre terminaba desarrollando historias románticas. Además, el romance y la comedia romántica se venden muy bien hoy en día. El humor es fundamental para mí, no puedo vivir sin él, así que la comedia romántica era el camino natural.

A diferencia de otras autoras jóvenes del género que vienen de Wattpad, tú procedes de foros de rol. ¿Cómo fue esa etapa?

Sí, Wattpad llegó después. Yo empecé en foros de rol como uno llamado Victorian Vampires, ambientado en Francia, donde mis personajes podían ser cazadoras o contemporáneos de Shakespeare. Entré animada por una amiga. Allí había un nivel de escritura muy alto y eso me obligó a esforzarme, leer más, entender estructuras y mejorar mi técnica. En esos foros empecé a construir mi propia voz literaria.

Hablemos de los personajes. Bianca parece una mujer con mucho carácter: segura, irónica, con un humor muy marcado. Pero a medida que avanza la novela se van viendo también sus inseguridades y ese síndrome del impostor del que hablábamos antes. ¿Crees que refleja a la mujer actual?

Cuando pienso en las mujeres que me rodean o que he conocido en distintos trabajos, sí veo a muchas que llevan una especie de máscara: aparentan ser fuertes, incluso bordes a veces, pero en realidad esa actitud suele venir de heridas previas, de daños que les han hecho. Muchas veces tiene que ver con relaciones pasadas.

Lo que me resulta curioso es que, aunque en la vida real estamos rodeados de mujeres con esas características, luego como lectoras parece que no termina de gustarnos encontrarnos con personajes femeninos que pisan fuerte. No sé si es porque buscamos evadirnos y preferimos el arquetipo de la chica dulce a la que le pasan cosas, o porque cuando vemos en Bianca ciertas inseguridades reflejadas no queremos reconocernos en ellas ni ser del todo honestas con nosotras mismas. No tengo claro cuál es la psicología detrás de ese rechazo ni por qué este tipo de personajes no escalan tan bien como yo pensaba que lo harían.

Aun así, es el tipo de personaje que a mí me gusta y no voy a dejar de escribirlo.

¿Crees que Bianca no cae bien?

De hecho, no es solo Bianca. En mis otros libros también suelo crear mujeres fuertes y tengo la sensación de que generan una reacción parecida. En cambio, cuando esas mismas características se le dan a un personaje masculino, es más fácil que se le perdonen, que resulten atractivas o interesantes. En una mujer, en cambio, parece que repelen más a la lectora. Sigo intentando entender qué hay detrás de eso.

En mi primer libro, Manual para conquistar a la señorita Rochester, sí entiendo que hubiera más dificultad para empatizar con la protagonista, porque la historia estaba narrada desde el punto de vista masculino y ahí había un desajuste. En Literariamente tuya intenté no solo mantener ese tipo de personaje fuerte, sino también trabajar más la empatía: que la lectora pudiera conectar con su inseguridad, con su proceso de honestidad consigo misma, con su evolución y su vulnerabilidad. Creo que en ese sentido ha funcionado mejor, pero aun así sigue siendo un tipo de protagonista que no termina de gustar del todo.

Adam rompe con estereotipos, es sensible y editor de romance en una editorial donde trabajan casi exclusivamente mujeres.

Sí, eso dice mucho de él y de su respeto hacia las mujeres. Incluso su hermano, que es el mujeriego, reconoce que es Adam quien realmente aprecia a las mujeres por la forma respetuosa en que las trata.

Sus hermanos, Charles y Howard, son muy distintos. ¿Qué aportan a la historia?

Muchas cosas surgen por necesidad narrativa o por azar mientras escribo. No hay intencionalidad en todo lo que ocurre en la historia...Es verdad que Howard me ayudó como herramienta para narrar ciertos episodios, y Charles cumple un papel clave en un malentendido importante de la trama. Pero simplemente se me ocurrieron y ya está.

La historia viaja de Nueva York a la campiña inglesa, concretamente a los Cotswolds. ¿Cómo recreaste esos escenarios?

He estado en Nueva York y en Londres, pero no en los Cotswolds. Gracias a Dios hoy tenemos algo maravilloso llamado Internet, donde aparte de Google Maps, hay blogs de personas que hablan sobre sus experiencias, viajan a esos sitios, incluso vídeos de YouTube donde puedes inspirarte viendo esos sitios.

En la novela se menciona que la literatura romántica está algo desprestigiada. ¿Ocurre lo mismo en la realidad?

Depende de la intención de cada obra. Yo escribo comedia romántica principalmente como ocio, para evitar el tedio, aunque incluyo algo de crítica. Cada libro debe valorarse en su contexto y en lo que pretende. La comedia romántica requiere técnica y ritmo ágil para que la lectura fluya. Quienes suelen criticar el género son, por regla general, hombres. Me gusta compararlo con el cine: las películas de Marvel Studios son puro entretenimiento y nadie las desprestigia comparándolas con El Padrino diciendo “esto no es cine”. Se entiende que es ocio. Pero cuando escribimos comedia romántica, cuesta más que se respete desde esa misma perspectiva.

Para terminar, ¿cómo va la gira? ¿Qué otras citas tienes en la agenda?

Va muy bien. Las fechas me las comunican poco a poco. Ya he estado en Valencia y en marzo iré a Asturias. Soy introvertida, estoy acostumbrada a escuchar más que a hablar, así que viajar y dar entrevistas constantemente no es mi medio natural. Pero hoy en día hay que lanzarse a todo si quieres que tu libro funcione.