Este domingo, la ciudad de Zaragoza ha acogido una gran manifestación convocada por la plataforma 'Zaragoza no se vende', que agrupa a más de 40 entidades.
Cientos de vecinos han salido a la calle para exigir mejoras para su ciudad y reclamar "otro modelo de gestión" que evite la "especulación" y apueste por la "defensa de lo público, de la cultura, del patrimonio y de la cooperación".
La marcha ha arrancado en la glorieta Sasera y ha recorrido el paseo de la Independencia, con una parada en la plaza de España antes de concluir en la plaza del Pilar.
En este punto se ha leído un manifiesto y se ha guardado un minuto de silencio para condenar la violencia machista tras el asesinato cometido este sábado en el barrio de Las Fuentes.
Durante la lectura del manifiesto, la coordinadora ha expresado su malestar por la situación actual de la ciudad: "Estamos cansadas de que no se nos deje participar en lo que sucede en ella; de que se sigan talando nuestros árboles; de que se sigan cerrando espacios públicos y se siga recortando en servicios esenciales".
También han denunciado que "se siga vendiendo nuestra ciudad a base de pelotazo y de macroeventos, en beneficio de la especulación y los grupos financieros".
El tono de la protesta ha sido contundente: "Hasta aquí hemos llegado, Zaragoza se planta y dice basta".
Los manifestantes han reclamado un modelo urbano centrado en las personas: "Queremos un modelo de ciudad que no olvide el cuidado de las personas" denunciando que el Ayuntamiento "hace imposible el acceso a la vivienda, cierra los servicios de juventud, penaliza el deporte escolar y de base" y "suprime líneas de autobuses sin contar con las necesidades de los barrios".
El manifiesto también ha puesto el foco en el medio ambiente: "Queremos un modelo de ciudad que cuide el medio ambiente y por tanto nuestra salud", criticando que "el Ayuntamiento mantiene fábricas contaminantes en los barrios" y que "planea talas de árboles en los Pinares de Venecia (el pulmón de la ciudad)".
Asimismo, han rechazado el modelo del actual grupo municipal que denominan 'ciudad espectáculo': "No queremos un modelo de ‘ciudad espectáculo’ que dificulta el funcionamiento de comparsas de cabezudos, cierra espacios culturales y de cooperación autogestionados".
La movilización ha concluido reivindicando que "otra ciudad es posible", apostando por "una ciudad que prioriza las necesidades y los derechos de las personas y el cuidado del medio ambiente" y en la que "las zaragozanas y los zaragozanos decidimos el modelo de ciudad que necesitamos".