Natalia Chueca (PP), Julio Calvo y Eva Torres (Vox), durante la presentación del último presupuesto. E. E.
Zaragoza sabrá si tiene nuevos presupuestos antes de Navidad: la negociación "avanza" con fricciones por la financiación
Los populares negocian contra el reloj por miedo a que un posible adelanto electoral en Aragón haga saltar por los aires el pacto en la plaza del Pilar.
Más información: PP y Vox acuerdan ampliar la bonificación de la plusvalía en Zaragoza: solo se pagará un 5% por segundas viviendas heredadas.
Zaragoza sabrá antes de Navidad si tiene nuevos presupuestos. Es la fecha límite que se han marcado PP y Vox para cerrar el acuerdo, clave para la ciudad y para el proyecto político de Natalia Chueca de cara a las elecciones de 2027.
Fuentes cercanas a la negociación aseguran que alargar las conversaciones más allá del 25 de diciembre no tendría sentido, por lo que las próximas semanas serán claves para la capital.
Con los ingresos, el acuerdo es ya total. PP y Vox anunciaron el pasado 16 de octubre nuevas bonificaciones en la plusvalía que harán que solo se pague un 5% por segundas viviendas heredadas. Este ha sido uno de los grandes caballos de batalla de los de Julio Calvo, y los populares han sabido contentar a sus socios preferentes con mejoras año tras año.
La parte de los gastos, otro de los ejes del presupuesto, "se está negociando". Desde Vox descartan plantear proyectos novedosos, ya que, pasado el ecuador del mandato, consideran que la prioridad debe ser terminar lo ya empezado.
La financiación es, a día de hoy, la 'pata' que está generando más fricción. Pese a ello, nada a estas alturas hace pensar en diferencias irreconciliables que alejen a la ciudad de tener nuevas cuentas en 2026.
A diferencia de lo que ocurre en el Gobierno de Aragón, donde las relaciones entre Jorge Azcón y Alejandro Nolasco sí parecen completamente rotas, en la plaza del Pilar ven posible el acuerdo, el segundo de la 'era Chueca'.
Es lo que se ha visto esta última semana, con piropos a la alcaldesa por lo bien que le sienta el verde o ruedas de prensa conjuntas en las que se ha escenificado la buena sintonía existente.
Esto, sin embargo, no quiere decir que todo esté hecho. Hasta el momento, unos y otros han sabido sobreponerse a polémicas como las del padre Guilherme o el reconocimiento a la Casa Palestina, pero el PP teme que una 'simple' llamada de Abascal haga saltar todo por los aires.
Los ayuntamientos no tienen competencias en inmigración o limpieza de cauces, lo que ha hecho que Vox se haya centrado hasta ahora en los gobiernos autonómicos, pero el rechazo de los 'socios' a políticas como la Zona de Bajas Emisiones podría complicarlo todo.
Con un posible adelanto electoral en el horizonte, cualquiera sabe. El reloj, en todo caso, juega más que nunca en contra del Partido Popular. Y por eso, cada día que pasa sin que Azcón presente el presupuesto y se consume la previsible ruptura definitiva entre él y Alejandro Nolasco se ve como un día más para negociar las cuentas de Zaragoza 'sin ruido'.
"A nadie le entraría en la cabeza que tuviéramos que estar de mitin por la mañana criticándonos entre nosotros y negociando por la tarde", dicen desde la plaza del Pilar.
Ahora mismo, la sensación es que la negociación municipal va a durar más de lo que querría el PP y menos de lo que, a lo mejor, les gustaría a los concejales de Vox. Así lo reconoce un destacado edil voxista en referencia a ese 'plazo límite' del 25 de diciembre.
La previsión es que el presupuesto pueda estar aprobado en el primer trimestre de 2026. Los populares, como viene sucediendo en los últimos años, los plantearán como si fuese el último anticipándose a una posible prórroga.
Saben que las cuentas de 2027 saldrán mucho más caras por ser año electoral, aunque durante la etapa de Jorge Azcón también se pensaba lo mismo y, contra todo pronóstico, hubo acuerdo.
Teniendo presupuesto, PP y Vox se lo pondrán más difícil al PSOE de Lola Ranera, que parece absorbido por sus luchas internas. El último ejemplo -el reemplazo de Horacio Royo al frente de la agrupación de El Rabal por el asesor Eduardo Cariñena- ha vuelto a evidenciar la difícil situación del partido, con un grupo municipal que ha llegado al ecuador del mandato dividido y con las encuestas a la baja.