Pedro Sánchez, este miércoles, en Zaragoza.
Sánchez se arroga el legado de Maricarmen en pleno escándalo de los pisos de la pareja de la portavoz del PSOE
Promete "cuatro años de regularización conforme al IPC" en plena batalla por las pensiones y alienta el miedo a los recortes.
Más información: Feijóo exige que Sánchez vaya al Congreso: "Sabía lo de los buques de guerra marroquíes en Ceuta y se fue de vacaciones".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presumido este miércoles de defender el legado de Maricarmen en pleno escándalo de los pisos de la pareja de la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, que tiene dos sociedades en Panamá y 30 pisos en España.
En un mitin de precampaña en Zaragoza sin anuncios en clave nacional ni aragonesa, el líder socialista ha pedido un parlamento "mucho más progresista" para un Gobierno que llegue "antes y mejor" para resolver la crisis de vivienda.
Pese a que el problema se ha ido agravando en los ocho años de Gobierno socialista, ha insistido en que las medidas que han tomado “favorecen al pequeño propietario y al inquilino” y en que el problema “está arriba: en los aticazos y los fondos buitre”.
En esa categoría no parece incluir a Sergi Vélez Viola, cuya empresa ha registrado diversos procesos de desahucio por falta de pago y, según divulgó Artículo 14, ha llegado a ejecutar hasta tres procedimientos concurrentes.
"Esa causa la vamos a volver a ganar como se ganan todas las batallas", les decía a los indignados de Sol nombrando a Maricarmen y obviando que colectivos como el Sindicato de Inquilinas culpan directamente al PSOE de la situación actual.
Sánchez también ha entrado en la batalla por las pensiones. Ha acusado Alberto Núñez Feijóo de “enfrentar a mayores y jóvenes” y ha prometido “cuatro años más de revalorización” si gana las elecciones.
En este sentido, ha asegurado que la sostenibilidad del sistema está “absolutamente garantizada” y que la legislatura va a acabar con más de 20.000 millones de euros en la hucha.
“Mucha calma y tranquilidad”, pedía a su público, entre los que había una nutrida representación del PSOE de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Aquí ha sacado pecho de la polémica regularización masiva de inmigrantes, con casi medio millón de los solicitantes “trabajando y cotizando”.
“Feijóo dice que no admite ni media broma con las pensiones y su portavoz, que el sistema está colapsado. Lo que pasa es que no dicen ni media verdad”, censuraba.
Y lejos de quedarse ahí, recordaba que su reforma de las pensiones está “validada” por la Comisión Europea.
Con “muchas ganas” del 29-N, el líder socialista ha dicho estar “escandalizado” con un PP que “se ha creído las encuestas” y que no solo ha mostrado sus cartas a las claras sino que las ha destapado por completo.
“Asusta la claridad con la que hablan y su crueldad indigna”, incidía.
Para el PSOE, la oposición está “jugando a desmovilizar para recortar cuando lleguen”. "El 29 de noviembre tenemos que votar, ganar y seguir Gobernando con la fuerza de la gente”, clamaba.
"Defunción" del Estado de bienestar
Sánchez ha recalcado que no es lo es lo mismo una pensión pública que una gestionada por un banco, y que tocar el IRPF pondría en riesgo 85.000 millones de euros, “lo que se gasta e invierte en Sanidad” y “mucho más de lo que gastamos en Educación”.
“Si llegan al Gobierno firmarán la carta de defunción del Estado de bienestar”, auguraba.
Como contrapeso ha prometido cuatro años de Gobierno progresista, de avances sociales y “cero recortes”. “¿O es que nos hemos olvidado de la crisis y de las medidas que tomó Mariano Rajoy?”, se preguntaba.
En este sentido, pedía “optimismo y esperanza” frente al miedo y criticaba que la oposición esté siempre “con insultos, desinformación y recortes”.
“Si están en la oposición insultan y si llegan al Gobierno, recortan. Es susto o muerte. Yo prefiero que sigan en la oposición cuatro años más”, continuaba sin hacer mención en ningún momento a los casos de corrupción que rodean a su familia y el propio Gobierno.
Sin atisbo de la menor autocrítica ni anuncios para Aragón, afirmaba que lo de Feijóo con los bulos “es de nota” y que con su postura sobre el voto por correo “quieren que no voten los trabajadores, las personas que no pueden valerse por sí mismos” y los “hijos e hijas que están viviendo fuera de nuestras ciudades”.
“Os recuerdo que Feijóo fue presidente de Correos. ¿Es que Feijóo no se fía de Feijóo? A ver si es verdad que no es presidente porque no quiere”, bromeaba.
El presidente también ha dado su particular explicación sobre la Ley de Nietos obviando por completo el varapalo del Tribunal Supremo.
A este respecto, ha insistido en que lo que defiende el PSOE es “que los nietos del exilio republicano tienen el mismo derecho a votar que los nietos del régimen franquista”.
“No hay derecho a que haya ciudadanos de primera y de segunda. Lo quieren así porque la derecha y la ultraderecha tienen candidatos de tercera”, manifestaba.
Sánchez no ha entrado ni siquiera en polémicas 'locales' como su controvertido decreto contra los centros de datos, que cercenaría miles de millones de euros de inversión en Aragón.
Únicamente ha dicho que quiere que en 2030 el 80% de la energía venga de las renovables, que España tenga una tasa de paro de un dígito y que el abandono escolar caiga cuatro puntos.