La UME luchando contra el fuego de Ejulve

La UME luchando contra el fuego de Ejulve Cedida

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La UME, ante su peor verano en Aragón: "Nunca habíamos tenido una campaña de incendios así"

El IV Batallón de la UME de Zaragoza se ha tenido que desplazar a un total de ocho incendios forestales en un mes en la comunidad.

Más información: Aragón ordena evacuar Cuevas de Cañart y activa a la UME ante la evolución "desfavorable" del incendio de Ejulve

Zaragoza
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No está siendo un verano fácil en lo que se refiere a incendios forestales. Aragón vive asolada por las llamas desde que el pasado 25 de junio comenzara un dramático mes con el incendio de Tamarite de la Litera. A ese se han ido sumando uno tras otros poniendo en jaque a la comunidad con más de 26.000 hectáreas afectadas.

Frente a las llamas se ha desplegado un gran dispositivo liderado por Infoar. Apoyando las labores de extinción se ha tenido que activar hasta en ocho incendios a la Unidad Militar de Emergencia.

El IV Batallón de la UME de Zaragoza se encuentra trabajando sin descanso y este mismo viernes volvía a activarse para acudir a ayudar en los trabajos del incendio de Ejulve que afecta, por el momento, a 2.500 hectáreas.

Unas cifras de salidas que destacan ya que en la temporada del año pasado, la UME no tuvo que ser activada en ninguna ocasión en Aragón, aunque sí que fue desplegada en la oleada de incendios de Galicia y Castilla y León.

Este año así comenzaron en Tamarite y continuaron con un incendio en Uncastillo. A estos se suma el incendio de Leciñena, Loporzano, Castillonroy, Peñarroye de Tastevins, Orés y para acabar con el de Ejulve que está cogiendo fuerza.

"La campaña ha sido exigente, ha sido dura. Hemos empezado muy fuerte", valora a EL ESPAÑOL Miguel Ángel Sanjuan Amodeo, subteniente del IV Batallón de la UME. La gran intensidad del fuego, la dificultad del aire y las altas temperaturas ha ocasionado que no haya experimentado "una campaña nunca así".

Si bien señala que ya estaban "ojo a visor" al ver las condiciones en las que se encontraban los montes en los que a pesar de que hubiera llovido mucho "estaba muy seco y había semanas de 40 o 42 grados".

Por lo que ante estas circunstancias que se mantienen y sin lluvias a la vista creen que esta situación se va a largar lo que queda de verano.

Los retos de los incendios

La UME así lleva desplegada casi sin descanso un mes en los que se han estado presentes en incendios de gran envergadura como el que ha afectado a las Cinco Villas. La estimación habla de 15.700 hectáreas afectadas, pero hasta poder controlar esta área los trabajos fueron extenuantes ante la rapidez con la que se extendieron las llamas.

Con una media de casi 300 medios desplegados, la Unidad Militar de Emergencia ha visto como el viento y el paveseo han sido determinantes para la extensión del incendio y complica las labores de extinción.

En cuanto a las rachas de viento se encontraron con una situación de viento errático que suponía que "mucho trabajo al final no servía para nada y tenía poca eficacia" ya que como indica "parecía que el viento estaba jugando un poco con nosotros".

Así, se llegaron a encontrar con todo un operativo desplegado y, de repente, que el aire cambiara y "desmontar todo y reestructurar los trabajos".

A esto se suma el paveseo, partículas muy ligeras que se elevan y el viento traslada. El peligro de estas radica en que "puede pasar las líneas de defensa e iniciar un nuevo fuego". Una situación con la que se encontraron en diversas ocasiones en las Cinco Villas.

La noche, factor clave

Ante el incremento de incendios de gran envergadura como el de Cinco Villas, desde la UME han visto que para una mayor eficacia la noche es clave.

"La noche es muy importante, sube la humedad y baja la temperatura entonces ahí lo que no podemos hacer los dispositivos es menguar el personal", señala el subteniente.

Por lo que explica que el respiro que da la noche da "capacidad para poder incidir sobre el incendio que durante el día no se tenía".

Para poder tener una capacidad de acción, la UME se organiza en turnos de doce horas para poder enfocar todo el trabajo con el fin "de darle continuidad".

"Somos autosuficientes. Todos llevamos nuestra tienda de campaña, nuestro equipo sanitario, policía militar, base abastecimiento que nos da combustible, nos llevan la comida puntualmente a la zona de trabajo para ganar eficacia", incide.

Innovación

Además de ir ganando experiencia en los trabajos de extinción de incendios. Esto ha ido acompañado con una evolución en material de extinción. Más allá de mejoras en autobombas o bulldozer, las nuevas tecnologías también han entrado en juego para mejorar la lucha contra el fuego.

Por ejemplo, en el incendio de las Cinco Villas entraron a trabajar dos tipos de drones. Entre ellos los drones terrestres que ejecutan pequeños cortafuegos que se manejan de manera teledirigida. La implicación de estos nuevos medios gana en eficacia ya que "evitas el agotamiento físico y personal".

A estos se unen los drones con cámara térmica que funcionan para la consolidación del perímetro que "permite ver donde están los puntos calientes, localizarlos rápidamente y liquidarlos".

Así, desde la UME señalan que buscan "innovar en tecnología cada día".

El calor humano

Más allá de las máquinas, desde la Unidad Militar de Emergencia agradecen el apoyo tanto de los trabajos de los agricultores como de los vecinos. Así rechazan cualquier tipo de cansancio ya que "estamos preparados" y trabajan para los demás.

"Cuando ves que parte de tu sociedad está ayudando y tú como funcionario público con estas muestras tanto de agradecimiento como de esfuerzo que tiene la gente que está allí, no puedes estar más que a su lado y dándolo todo", subraya.

Por lo que además destaca que a pesar del desastre natural "debemos estar satisfechos que aunque ha habido un daño ecológico y natural grande, no hemos tenido ni un herido grave ni un fallecido con estos incendios. Y eso es digno de destacar y poner en valor".