El consejero de Sanidad en funciones, José Luis Bancalero, en la sede del Departamento.

El consejero de Sanidad en funciones, José Luis Bancalero, en la sede del Departamento. E. E.

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José Luis Bancalero: "La huelga de médicos es un síntoma, la verdadera enfermedad es el Ministerio de Sanidad"

El consejero de Sanidad de Aragón en funciones augura un "caos sanitario" si las protestas se cronifican y alerta del posible daño a las listas de espera.

Más información: La huelga de médicos no frena el descenso de la lista de espera quirúrgica en Aragón con 5.453 pacientes.

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José Luis Bancalero (Melilla, 1966) culpa a la ministra Mónica García de la huelga de médicos. Cree actúa con una inercia "sanchista" y que las comunidades están "pagando el pato", y avisa de que si las protestas se cronifican no podrán reducir las listas de espera a niveles prepandemia, el objetivo para la siguiente legislatura.

El consejero de Sanidad de Aragón, actualmente en funciones, hace una valoración positiva de la nueva atención continuada y asegura que, en la Comunidad, la hoja de ruta está marcada y hablada, y que 'únicamente' hacen falta Gobierno y presupuestos para volver a activar la maquinaria.

Sobre las críticas políticas a la privatización de la sanidad, defiende los buenos resultados de la colaboración público-privada y recuerda que el Gobierno del PSOE pasó de 3 a 9 millones de euros "y nadie dijo que eso fuera privatizar".

Los médicos han vuelto esta semana a la huelga. Llevan meses protestando y solo en febrero hubo que cancelar cerca de 1.000 operaciones. ¿Prevé que esta vez sean las mismas? ¿Y si esto sigue así hasta junio?

Esta es una situación a la que los médicos se han visto abocados. Entendemos que no van a ceder y que, seguramente, tendremos los mismos números negativos.

La realidad es que cada día de huelga, cada día que el Ministerio no se sienta a hablar con ellos es un día más de retraso en el ámbito asistencial. Lo que no es justo es que las comunidades autónomas estemos pagando el pato de esa falta de diálogo y ese no querer resolver el problema.

Sobre todo cuando desde el Gobierno de Aragón hemos hecho un gran esfuerzo no solamente por acercarnos a nuestros profesionales, escucharles y mejorar sus condiciones sino en los resultados en salud.

Muestra de ello es que en el último año habíamos alcanzado casi un 27% de disminución en la lista de espera quirúrgica. Eso es un dato que no había conseguido ninguna comunidad autónoma en toda España.

Da la sensación que con el Ministerio no hay avances, ¿es así?

Eso es así y así lo manifiestan los convocantes de la huelga. No nos olvidemos que los que tienen capacidad legal para convocar una huelga son los sindicatos. La ministra dio un paso, que es reunirse con el foro de la profesión médica. Eso está muy bien, pero no tiene la capacidad legal para poder paralizar una huelga.

El Ministerio se tiene que sentar con los sindicatos convocantes de la huelga. Igual que aquí en Aragón hablamos con los sindicatos, que aunque la huelga es a nivel nacional, han decidido añadir alguna reivindicación.

Estas reivindicaciones estaban habladas desde el inicio de la legislatura, y ahora nosotros estamos limitados a llegar a determinados acuerdos que lleven fundamentalmente aumentos de la retribución o que necesiten financiación porque estamos en funciones, pero los tenemos hablados.

Cada día de huelga tiene un coste para las arcas autonómicas. ¿Qué supone para el Gobierno de Aragón? ¿Y si la huelga se convierte en indefinida?

En su día, se hizo una estimación para recuperar de un millón de euros, pero sabemos que es más. Eso es solo lo que costaría recuperar las operaciones y las consultas aplazadas, pero cuando tú retrasas una cirugía tienes que reprogramar, y eso lleva un trabajo detrás, hay que repetir pruebas...

Si la huelga fuera indefinida sería un verdadero caos sanitario. El Ministerio está actuando con una inercia totalmente sanchista, y ¿por qué digo sanchista? Porque es sectaria. Ha puesto un muro entre el Ministerio de Sanidad y sus profesionales, y eso nos ha llevado a la peor crisis sanitaria en años. Yo jamás he conocido una como la que tenemos ahora.

"No solamente hay que hablar de números, hay que hablar de calidad. Igual que no se debe hablar solo de cuánto cuesta la huelga económicamente, sino de qué impacto va a tener en la salud de los ciudadanos"

Y con el Gobierno de Aragón, ¿cómo está la relación con los sindicatos?

El Departamento de Sanidad, y en este caso yo en concreto, siempre he tenido muy buena relación con los médicos, de igual que sea a través de los colegios profesionales como de sus representantes laborales, que son los sindicatos. La realidad es que a día de hoy sigue siendo buena.

Simplemente, cuando hay una huelga y mientras haya negociaciones desde el Servicio Aragonés de Salud con la Dirección de Recursos Humanos, el consejero está en una posición de retaguardia.

En Aragón, los médicos no están solos. Podrán estarlo ante el Ministerio de Sanidad, pero no aquí. Sobre todo porque yo he sido partícipe de ámbitos de negociación de los médicos o de otras profesiones como es enfermería y nunca he renunciado a mis principios y mis valores. Tienen la mano tendida desde el primer día.

Nosotros hemos hecho muchos deberes con ellos en estos dos años. Cuando llegamos nos encontramos a una sanidad en colapso y hemos mejorado muchas de sus reivindicaciones, hemos hecho grandes esfuerzos.

Lo primero que hicimos fue desbloquear la carrera profesional, que llevaba bloqueada desde el año 2019, y llevamos pagados ya 140 millones de euros.

Eso no quiere decir que no tengamos que seguir avanzando, pero en dos años hemos dado un paso muy importante. Establecimos las 35 horas semanales que muchas comunidades autónomas a día de hoy todavía no tienen implantada y tutelamos para la efectiva puesta en marcha de lo que se firmó, que era que los médicos de atención primaria no vieran más de 35 pacientes en sus agendas y que los pediatras no se fueran por encima de los 28.

No solamente hay que hablar de números, hay que hablar de calidad. Igual que no se debe hablar solo de cuánto cuesta la huelga económicamente, sino de qué impacto en salud va a tener sobre nuestros ciudadanos el hecho de que a alguien se le demore una cirugía.

Por eso, la orden desde el Departamento de Sanidad ha sido que se haga una reorganización o reprogramación con criterios clínicos, pero que jamás se verá afectado ni un tratamiento oncológico, ni una cirugía oncológica, ni un tratamiento o prueba diagnóstica que tenga implicación.

A mi me llegaron a decir que por qué habíamos puesto de servicios mínimos la prueba del talón, que no es urgente. Y yo digo, claro, ¿pinchar a un niño el talón y cogerle una gota es una urgencia vital? No. Pero si no hacemos la determinación de la prueba del talón en menos de 48-72 horas, tiene una trascendencia importantísima. Tiene un impacto en salud sobre ese niño tremendo.

¿Y qué supone reorganizar las consultas? Hay gente que hace muchos kilómetros para nada…

Damos prioridad a los que vienen de fuera. Hemos intentado que esas personas puedan ser atendidas en sus centros de origen. Pero allí nos podemos encontrar la misma limitación.

No olvidemos que es una huelga nacional contra una acción totalmente sectaria y de una parte, el Ministerio de Sanidad, sobre una normativa que todos entendemos que tiene que ser actualizada.

El marco normativo tiene que ser actualizado y tiene que recoger las singularidades de los profesionales médicos, que son los que están en la punta de la pirámide asistencial. Y si nuestros médicos no tienen un marco laboral justo y adecuado, nuestros pacientes no alcanzarán la calidad asistencial que se merecen.

Esto lo sabemos todos los sistemas sanitarios de todas las comunidades autónomas de todos los colores. Ni una sola está de acuerdo con la gestión que ha hecho el Ministerio sobre el Estatuto Marco. Ni una.

El Ministerio se ha posicionado en el en cuanto peor le vaya a las comunidades autónomas, mejor políticamente le va a ir. Y utilizar la sanidad como arma para hacer oposición a las comunidades del PP no solamente es un error, sino que está dañando seriamente un servicio público fundamental.

¿Siente que les intentan hacer la pinza entre el Gobierno central y el PSOE-Aragón?

En sanidad siempre se intentan hacer pinzas. Yo lo que veo es una falta de responsabilidad total, una falta de sensibilidad hacia la ciudadanía española.

Pero lo que más me preocupa es eso que acaba de comentar. La ministra es de otro partido, y eso ha llevado a que siga yendo por libre en un problema que debe de implicar a muchas partes.

No ha ido de la mano de otros ministerios, y es fundamental ponerse en coordinación con el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Función Pública y, no olvidemos, el Ministerio de Hacienda.

Lo fundamental para abordar este tema es que tiene que existir una memoria económica de cuánto cuesta quitar las guardias a los médicos, de cuánto cuesta aumentar la hora de guardia...

La ministra nos pasa la pelota a las comunidades, pero que no se olvide: cuando los médicos hablan de cuál es su sueldo, el sueldo base, los trienios y la extraordinaria, eso es del Gobierno central, no de las comunidades autónomas.

Igual que sube el salario mínimo interprofesional por decreto, piense usted lo que tiene que hacer con los médicos.

Bancalero, en su despacho durante la entrevista.

Bancalero, en su despacho durante la entrevista. E. E.

¿Ha habido contacto con la ministra en estas semanas de huelga o el contacto ha sido nulo?

Nulo. La ministra no ha tenido conversaciones con las comunidades autónomas. Nos hemos tenido que dirigir a la ministra por escrito y en más de una ocasión para trasladarle dos peticiones fundamentales: la primera es que retire ese borrador del Estatuto Marco y la segunda, que se siente en un ámbito de negociación que pueda avanzar con los profesionales. Esto se ha pedido por activa y por pasiva.

Ella dice que se ha reunido en más de 60 ocasiones. La realidad es que cuenta los consejos interterritoriales en los que no se ha abordado este tema como reuniones. Pone palotes en todas ellas y eso no se puede hacer, es hacer trampas.

El no querer hacer guardias, ¿es algo generacional? ¿Es algo que había que cambiar y ha llegado el momento?

Esto se venía hablando desde hace tiempo, si bien es verdad que las nuevas generaciones son las que más lo han puesto encima de la mesa. También es verdad que la demanda asistencial por parte de la ciudadanía es mayor.

El aumento de la población manteniendo los mismos recursos supone una mayor sobrecarga dentro del ámbito asistencial de nuestros profesionales.

Pero una realidad que es incontestable es que una parte muy importante de las retribuciones de los médicos consiste en hacer horas extras. No olvidemos que el sueldo base de un médico está en 1.220 euros.

Estamos hablando del profesional, me atrevería a decir con total seguridad, al que se le exige mayor cualificación para trabajar en el sistema. No existe otro. Se le pide mínimo seis años de una licenciatura, en este caso ahora de un grado, y otro mínimo de cuatro años de especialidad, cuando no cinco, que son las especialidades quirúrgicas.

"Todas las medidas llevan una cuantía económica y todas no se pueden abordar de golpe. Sabemos lo que hay que hacer y cómo hacerlo, pero se cuando haya Gobierno y presupuesto"

La huelga también va dirigida hacia el Gobierno de Aragón. Ponen ciertos deberes, sobre todo en la retribución de las guardias y en el nivel 5 de la carrera profesional, ¿son las próximas medidas a aplicar?

El que mucho abarca, poco aprieta. ¿La realidad cuál ha sido? Que este departamento ha cumplido, paso a paso, dentro del tiempo que ha tenido, muchas de las reivindicaciones.

Hemos hecho muchos deberes. El tema de las horas de guardia está hablado.

En una primera fase, acercarnos a que el precio de la hora extraordinaria digamos que sea equivalente, que sea igual al de la hora ordinaria, y en una segunda fase, que sea una retribución que mejore la hora extraordinaria sobre la ordinaria. Esto está hablado, pero todo esto supone dinero.

Supone que haya una financiación también por parte del Estado, que a día de hoy no la tenemos. Y que cuando escuchamos que precisamente se les quiere dar más dinero por estrategia política a determinados ámbitos independentistas, entendemos que eso nos perjudica.

Todas las medidas llevan una cuantía económica y todas no se pueden abordar de golpe.

Sabemos lo que hay que hacer y cómo hacerlo, pero se hará en el momento en que esté el Gobierno formado y hagamos unos presupuestos acordes a esas necesidades.

El presidente Jorge Azcón ya dijo que los presupuestos para el año 2026 serían de 3.000 millones de euros.

Más allá de lo que está hablado, ¿está prevista alguna reunión con los sindicatos a corto plazo?

Lo primero que tenemos que hacer es sentarnos a ver cómo solucionamos el verdadero problema que ha creado el Ministerio. La huelga es un síntoma de cómo está el sistema sanitario, la verdadera enfermedad es el Ministerio de Sanidad, que lleva años desde que está Sánchez en el Gobierno utilizándose como lanzadera o arma para hacer oposición política.

Nosotros nos vamos a reunir con los sindicatos y tenemos conversaciones. El director de Recursos Humanos habla con ellos. Pero yo me hago una pregunta. Si mañana accediéramos a todo lo que piden al gobierno de Aragón y lo firmáramos aunque sabemos que estamos en funciones, ¿el jueves no habría huelga? ¿Y el viernes? ¿Desconvocarían la protesta de abril?

Yo me lo pregunto y mi contestación es que no.

Claro que vamos a hablar. Cuando el Gobierno de Jorge Azcón llegó a Aragón y a mí me nombraron el titular del Departamento de Sanidad, yo marqué una línea estratégica de mejora de la sanidad aragonesa y de las condiciones laborales de nuestros profesionales y no me voy a apartar ni un milímetro de ella. Puede costar más o puede costar menos, pero no me voy a apartar de ella.

Insisto, el dato mata el relato. Estamos haciendo las cosas. Con presupuestos prorrogados no quiere decir que no se puedan hacer cosas, pero se ralentiza el avance.

En este tiempo aseguran haber hecho un esfuerzo importante por reducir las listas de espera, pero con la huelga, entiendo que no lo van a tener fácil… ¿Qué cabe esperar con las listas de espera esta próxima legislatura?

Si seguimos la línea de ese documento que generamos para la mejora de los procesos quirúrgicos, la previsión es que terminemos la legislatura con un número por debajo de época prepandemia.

Y se puede hacer solo de una manera, que es optimizando todos los recursos públicos que tenemos, y donde no lleguemos, pasar automáticamente a la colaboración público-privada, que siempre ha dado muy buenos resultados.

Para concertación externa tenemos la misma cantidad que nos dejaron los gobiernos de izquierda anteriores. El Gobierno socialista pasó de 3 a 9 millones, y nadie dijo que eso fuera privatizar, porque ellos no dicen que mienten, ellos cambian de opinión. Ellos no dicen que privatizan, ellos externalizan.

Es un discurso, muchas veces, lingüístico. La realidad es que a día de hoy la colaboración público-privada da buenos resultados, la gente está siendo bien atendida.

"Hace mucho más daño a la sanidad pública una huelga periódica que tener 15 días de huelga y solucionar el problema"

Si la huelga se cronifica, ¿estos números serían posibles?

No, no serían posibles. Es necesario que el Ministerio no mire para otro lado. El problema no son los médicos, que quede claro. Es el Ministerio, que ha dejado de escuchar a los profesionales que nos cuidan.

No puede estar todo el mundo equivocado. Los médicos equivocados, las comunidades autónomas equivocadas… Oiga, usted es la titular del Ministerio, algo tendrá que hacer.

Pero no le podemos quitar responsabilidad al presidente del Gobierno de España, que está por encima del Ministerio de Sanidad y tiene otros ministerios que deberían de estar a día de hoy colaborando para ver cómo solucionamos este tema.

Porque la planificación, si hay 15 días de huelga seguidos, no tiene nada que ver con tres semanas alternas. Desmonta mucho más un servicio público. Hace mucho más daño a la sanidad pública una huelga periódica que tener 15 días de huelga y solucionarlo.

La visión que está dando la ministra es que no quiere solucionar este problema, ve que la sanidad pública se deteriora y le echa la culpa a las comunidades del PP. Pero está lesionando otras como Asturias.