Ángela Aguareles junto a su violonchelo

Ángela Aguareles junto a su violonchelo Cedida

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Ángela Aguareles recorre las grandes óperas de Europa con su violonchelo: "Entrenamos como los deportistas de élite"

Vuelve a Zaragoza para presentar un concierto solidario junto a Aldeas Infantiles el próximo 18 de marzo en el Patio de la Infanta.

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Zaragoza
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Su deseo de pequeña apuntaba más hacia el instrumento de viento madera, la flauta travesera. Una idea que en Ángela Aguareles terminó fraguando en su amor por el violonchelo. Una admiración que no comenzó de repente, sino que ya le inculcó ese gusanillo su padre al tocarlo él mismo.

Fue concretamente la pasión de sus padres por la música clásica al tocar en una orquesta amateur la que marcó el inicio de todo un camino personal y profesional que le ha llevado hasta la Hochschule für Musik "Hanns Eisler" de Berlín, una de las escuelas de música más prestigiosas, o a tocar en grandes óperas de Europa.

"Me acuerdo de pequeña estar jugando y escuchando música clásica y tenerla siempre presente", reconoce Ángela Aguareles. Todo propició que con 6 años ya estuviera detrás de un violonchelo, "un instrumento muy impactante para un niño al ser muy grande y escucharlo más que a tu propia voz".

A la escasa edad de 7 años esta joven de ahora 24 comenzó a formarse en el Conservatorio Profesional de Zaragoza en el que se mantuvo hasta los 17 años. Una edad que marca un antes y un después en su vida al postularse a la Hochschule für Musik Hanns Eisler de Berlín.

Unas pruebas a las que se presentó, como ella misma reconoce, pensando que era "muy probable" que no la cogieran. "Me hacía mucha ilusión, es como la Universidad de Oxford de la música", cuenta. Así, decidió no ponerse "mucha presión" ante lo que podía venir.

"Ya de por si era un sueño que artistas a los que respeto tantísimo me estuvieran dedicando cinco minutos para escucharme", recuerda ilusionada. Para estas pruebas se desplazó hasta Berlín donde se enfrentó a un examen práctico en el que tenía 15 minutos para interpretar varias obras y una entrevista personal.

El alto nivel que reside en este centro superior de enseñanza de música suponía que la preparación tenía que ser "extrema". De esos momentos rememora estar calentando alrededor de más de 90 violonchelistas "de todas partes del mundo" para participar en la audición.

"Me costó acostumbrarme y ver que yo tenía que hacer mi propio camino"

Una prueba que más allá del nivel era muy exclusiva ya que solo había 2 plazas disponibles para el curso 2019-2020.

Aunque parecía que por número, las probabilidades eran muy bajas, Ángela logró ser una de las seleccionadas: "Cuando me lo dijeron solo podía llorar de la emoción". Un sueño hecho realidad que no terminó de asimilar hasta que llegó a Berlín.

Seis horas de violonchelo y entrenos de élite

Su camino ha sido arduo ya que tuvo que aprender alemán y aclimatarse a un ambiente de alto nivel. Esta joven reconoce que en sus inicios tuvo que trabajar el ver que no era menos que sus compañeros.

"Me costó acostumbrarme y ver que yo tenía que hacer mi propio camino", confiesa. La experiencia de vivir rodeada de grandes talentos como el suyo, más que intimidarla, lo ha convertido en uno de sus puntos fuertes "al dejarme inspirar por ellos".

Una carrera de fondo de pura dedicación a la música que hace que en un día normal en Berlín dedique entre cinco y seis horas a tocar el violonchelo. "Es muy similar a un entrenamiento de un deportista de élite", compara.

Ángela Aguareles junto a su violonchelo

Ángela Aguareles junto a su violonchelo Cedida

Estos valores, con la constancia y, sobre todo, talento propio, han hecho que esta zaragozana se graduara en 2024 con Matrícula de Honor. Un resultado que tuvo que compaginar con sus estudios de un año en París al otorgarle una beca para la Académie Jaroussky en París con apenas 19 años.

"Me pareció interesante combinar los mundos musicales franceses y alemanes", señala. Eso le llevó a viajar cada dos meses a París y estar una semana en la capital francesa para aprender de los mejores músicos del país. Una experiencia que para ella supuso "mucha inspiración".

Gira por Europa

Si su carrera académica es ya para enmarcar, su cara profesional está en ascenso y marcado por grandes hitos. Ha hecho de los grandes festivales y óperas de Europa ya su segunda casa.

Ha sido invitada a numerosos festivales internacionales, incluyendo el Festival d’Aix en Provence, Davos Festival (Suiza), ChamberLab (Italia), Festival Resonances (Bélgica).

Entre su palmarés también está el ser finalista laureada del Concurso Internacional Suggia 2024 donde interpretó el Primer Concierto para Violonchelo de Shostakovich con la Orquesta Sinfónica de Oporto.

Su talento le ha llevado a tocar como solista bajo directores como Pedro Neves, Mathieu Herzog (Quatour Ébène) y actuado en salas como Seine Musical (París) o Casa da Música (Portugal).

"Intento no limitarme"

Un pasado que nada tiene que envidiar con lo que viene, ya que en dos semanas comienza una nueva gira en Suiza. Ahí interpretará nueve conciertos de música de cámara en un quinteto. Un tour que afronta "con muchísima ilusión".

Así, con el paso del tiempo va marcando también sueños cumplidos. "Voy a tocar con una cellista que es de mis ídolos de muchísimo tiempo, que es Anastasia Kobekina", cuenta contenta.

Como bien señala Ángela su futuro es muy amplio ya que "intento no limitarme": "Voy descubriendo cada día más cosas y a veces se abren puertas que no me imaginaba", admite.

Por ello, tiene muy claro que va a continuar con su trabajo "con mucho compromiso e intentar siempre estar lo mejor preparada posible para los conciertos":

Concierto benéfico en Zaragoza

Aunque las grandes óperas y salas de Europa son un sueño para esta joven de 24 años, Ángela mira siempre por volver a la que es su casa, Zaragoza.

Esta vez lo hace con un proyecto muy especial para ella con un concierto benéfico junto a Aldeas Infantiles el próximo 18 de marzo a las 18.30 en el Patio de la Infanta de Zaragoza que se pueden adquirir por 7 euros y 4 euros en caso de estudiantes y jubilados.

La idea surge para devolver todo lo que infancia le permitió desarrollar su espacio creativo. "Es una realidad difícil pero quiero intentar que la mayoría de niños puedan disfrutar de ella", explica. De la mano de su instrumento trabaja así para dar su granito de arena.

Un concierto que surgió de forma 'exprés' y que en menos de un mes ha conseguido organizar gracias a Fundación Ibercaja y Aldeas Infantiles

Con este recital que incluye dos suites de Bach, así como breves piezas de Cassadó, Gabrielli y Franchomme quiere "plantar la idea del trabajo que hace la organización y dejar a la gente pensando".