Alfajarín será uno de los puntos en los que se acometerán estas actuaciones provisionales.

Alfajarín será uno de los puntos en los que se acometerán estas actuaciones provisionales. CHE

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La CHE hará actuaciones provisionales en las motas más dañadas por la última riada para evitar nuevas afecciones

No serán reparaciones sino rebajes o roturas que permitirán sacar el agua por otras zonas y aminorarán los daños en los pueblos de la ribera.

Más información: La CHE hará una revisión general de las motas tras la riada del Ebro: actuará "de urgencia" donde haya daños.

Zaragoza
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La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) impulsará actuaciones provisionales y preventivas en motas dañadas por la última riada para evitar "afecciones significativas" en caso de que se produzcan nuevos episodios ordinarios o extraordinarios en las próximas semanas.

Uno de los puntos confirmados será Alfajarín, cuya defensa quedó mermada por la fuerza del agua y obligó a evacuar a los vecinos de la urbanización 'Los Huertos'.

Durante toda la crecida, de carácter ordinario, el organismo de cuenca hizo labores de vigilancia junto con Protección Civil y los propios ayuntamientos. Se supervisaron, sobre todo, las motas que protegen zonas habitadas.

El principal temor era que, con el agua por encima de los 1.500 metros cúbicos por segundo durante varios días, se vieran comprometidas y multiplicasen los daños.

Terminado el episodio, la intención es aprovechar la disminución de la cota de agua para estudiar cómo se encuentran en su conjunto y ver si han sufrido algún tipo de deterioro. No obstante, para tener una evaluación completa harán falta semanas.

Las actuaciones provisionales que anuncia la CHE se harán siempre que se consideren viables. Es decir, mientras se puedan hacer con seguridad para los trabajadores y en un plazo corto de tiempo.

El organismo aclara que no lo que se va a hacer ahora no serán actuaciones de reparación, sino trabajos que reduzcan la probabilidad de daños por inundación en caso de que las defensas fallen.

El mejor ejemplo es lo sucedido en El Burgo. Allí se vio que había una mota que presentaba daños en uno de sus lados. ¿Y qué se hizo? Rebajarla para que el agua saliera por otro lado en caso necesario, evitando daños de mayor gravedad.

La Confederación recuerda que las funciones y atribuciones de las Confederaciones Hidrográficas están orientadas a la protección y tutela del dominio público hidráulico, pero no incluyen, explícita ni implícitamente, obligaciones en materia de actuaciones de conservación de las infraestructuras de defensa frente a las inundaciones.

"Los trabajos de conservación, mantenimiento o reparación de las infraestructuras de defensa son competencia de sus titulares o beneficiarios", remarcan.

Acciones a futuro

Posteriormente, cuando la climatología y la hidrología lo permitan, los titulares de las defensas dañadas podrán acometer los correspondientes trabajos de reparación o reposición con las autorizaciones administrativas correspondientes.

Desde la CHE inciden en que no es recomendable reparar las motas en los puntos donde se rompen habitualmente al ser zonas de incidencia directa del río o terrenos que ya no son estables.

En esos casos, dicen, se propondrá realizar -en el momento adecuado, con los estudios pertinentes y la disposición de los terrenos necesarios- soluciones más eficaces que permitan darle espacio al río.

Aunque por el momento no hay amenaza de nuevas crecidas -el Ebro arrastraba este viernes 344 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza-, la gran cantidad de nieve acumulada en las zonas altas y las altas temperaturas de los últimos días mantienen a los alcaldes de la ribera alerta.

La mota de Alfajarín quedó "fatal" tras la riada, explica su alcalde, Jesús Boned. Con niveles ordinarios no tiene por qué pasar nada, pero si viene una extraordinaria se corre el riesgo de que se rompa y afecte a la huerta.

Sobre todo teniendo en cuenta la existencia de una fisura "importante" a la que no quitaron ojo en este último episodio.

Boned está a la espera de noticias. También lo está Pablo Blanquet, alcalde de Pina. Allí no se llegó a romper ninguna mota, pero en una aparecieron grietas y otra "se tendrá que reforzar".

El Consistorio envió un correo a la Confederación detallando los datos, pero, de momento, no ha obtenido respuesta.

El último episodio afectó a algo más de 50 hectáreas de cultivo. Algunas más -entre 300 y 400- se vieron comprometidas en Novillas en mayor o menor medida. Además, hay riegos que tocará limpiar para retirar los sedimentos arrastrados por el río.

En su caso, las defensas afectadas son dos: la de La Roza, en la margen izquierda, y la del Patarralm en la derecha. Ambas siguen "tocadísimas" después de la última avenida.