Cristina Muñoz, coordinadora del Bachillerato Internacional y directora adjunta en el Colegio Británico de Aragón.

Cristina Muñoz, coordinadora del Bachillerato Internacional y directora adjunta en el Colegio Británico de Aragón.

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Cristina Muñoz, coordinadora del mejor colegio de Aragón: "Aquí no se aprende con un libro de texto ni solo en una silla"

El Colegio Británico de Aragón, que nació hace más de 50 años en Zaragoza, ha sido reconocido como uno de los 100 mejores de España.

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Zaragoza
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Hay proyectos educativos que surgen como un sueño compartido y acaban convirtiéndose en referentes. El Colegio Británico de Aragón nació en 1974 como una modesta agrupación de padres que querían un colegio laico, mixto y en inglés para sus hijos. Una propuesta realmente pionera en la Zaragoza de entonces.

Así pues, con apenas 30 alumnos y 7 profesores nativos, el Británico empezó su actividad en un pequeño chalé junto a la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza, en Cuarte de Huerva.

Más de medio siglo después, tras mucho esfuerzo, compromiso y evolución, aquel impulso casi familiar se ha transformado en un centro privado que acoge a 550 alumnos desde los 6 meses hasta los 18 años (de la guardería al Bachillerato), con unas instalaciones envidiables para cualquier complejo educativo.

El chalé original dio paso al primer edificio del colegio, que ahora ocupa la nueva área de infantil. A este se le fueron uniendo las instalaciones de primaria y secundaria, el pabellón polideportivo, el edificio de bachillerato, los campos deportivos y otras reformas.

Vista general del Colegio Británico en el presente.

Vista general del Colegio Británico en el presente.

Pero la evolución no ha sido solo física, sino también metodológica, adaptándose siempre a lo que el alumno demanda y necesita para su futuro tanto universitario como laboral.

Gracias a ello, el Colegio Británico de Aragón hoy figura entre los 100 mejores colegios de España, según el ranking publicado por la plataforma Mi Cole, respaldado por las opiniones de las familias. También es el mejor valorado de la Comunidad Autónoma.

Sin duda, el centro zaragozano recibe este reconocimiento con mucho orgullo. Para la directora adjunta y coordinadora del Bachillerato Internacional, Cristina Muñoz, supone una "recompensa al trabajo y al compromiso del equipo docente" y un reflejo de que su proyecto educativo "sólido y diferenciador" es visible.

"Estar entre los mejores colegios de España es una recompensa al trabajo y al compromiso del equipo docente"

Cristina Muñoz, coordinadora del Bachillerato Internacional

"Que se reconozca lo que estamos haciendo es lo más importante. Y si además nos traen más alumnos, es genial. Creemos que es una ventana a la sociedad", valora Muñoz, quien recuerda que este sábado celebran una jornada de puertas abiertas.

Alumnos del Colegio Británico de Aragón.

Alumnos del Colegio Británico de Aragón.

Metodología pionera

Como su propio nombre indica, la principal característica del Británico es la formación en inglés con profesores nativos o bilingües en las materias en este idioma. En infantil todo se da en habla inglesa y conforme van subiendo de curso, se reduce la carga con más asignaturas en castellano. Igualmente, se potencian otras lenguas extranjeras como el francés y el alemán.

Sin embargo, hay otros aspectos diferenciales que aportan valor a los alumnos y que han ido desarrollando con el tiempo.

Una clase del Colegio Británico de Aragón.

Una clase del Colegio Británico de Aragón.

Así pues, actualmente, su metodología se asienta en tres patas: la internacionalización, la innovación educativa y tecnológica y el acompañamiento personalizado.

Cristina Muñoz, coordinadora en el Colegio Británico.

Cristina Muñoz, coordinadora en el Colegio Británico. E.E.

Bachillerato Internacional

El Británico es el único centro de Zaragoza que oferta el Bachillerato Internacional en inglés, una modalidad moderna con numerosas ventajas para los jóvenes, que alcanzan el nivel C2 de Cambridge.

Cristina Muñoz incide en la libertad de elección, una educación más práctica o la incorporación de asignaturas especiales.

El alumno puede consolidar su propio bachillerato, eligiendo las asignaturas que desee de las diferentes áreas de conocimiento. "Esto aumenta su motivación, porque hace lo que quiere y no un bloque que le imponen", detalla la coordinadora.

Alumnas en el laboratorio del centro.

Alumnas en el laboratorio del centro.

Por otro lado, hay tres asignaturas troncales que hacen todos los alumnos y que, aseguran desde el centro, "aportan un valor extra a un bachillerato normal". Una es la monografía, donde se hace un trabajo académico formal, que se parece a un Trabajo Fin de Máster; teoría del conocimiento, en la que aprenden a argumentar y a tener pensamiento crítico; y Creativity, Activity and Service.

En esta desarrollan un proyecto personal extraacadémico relacionado con la creatividad, la actividad y el deporte o con el servicio a los demás. Por ejemplo, algunos estudiantes han ido a una asociación de niños con síndrome de Down a enseñarles robótica, otros han enseñado inglés a niños sordos, han colaborado con Cruz Roja o han liderado campañas contra el hambre.

Fachada exterior del Colegio Británico de Aragón.

Fachada exterior del Colegio Británico de Aragón.

Otra ventaja importante es que en cada asignatura reglada, como matemáticas o literatura, el aprendizaje es más experiencial y el alumno tiene que atender mucho en clase, porque es donde aprende a aplicar y a contrastar. Según comenta Muñoz, para el examen no sirve solo con memorizar, hace falta comprender.

Para el acceso a la Universidad, los alumnos hacen exámenes externos, como una selectividad, pero del Bachillerato Internacional. Después, la UNED se encarga de la convalidación de notas para entrar en carreras nacionales.

Tecnología e innovación

La tecnología es otra de las claves para el centro dirigido actualmente por Miguel Cendegui. Fue uno de los primeros en transformar el papel y la pizarra por la televisión y otros dispositivos digitales (llevan desde el curso 2014/15 sin libros de texto). Eso sí, Muñoz asegura que el alumno no deja de escribir, pues es "necesario para el proceso de aprendizaje".

Un alumno trabaja con un ordenador portátil.

Un alumno trabaja con un ordenador portátil.

En este aspecto, la directora adjunta explica que es necesario adaptar el espacio de las aulas al modelo educativo, en el que ahora es el alumno quien trabaja y el profesor quien mira y le guía. "Si en vez de trabajar de manera individual en una silla con un pupitre, tenemos que trabajar de manera cooperativa, debemos tener mesas y sillas que se puedan mover", ejemplifica.

Además, el Colegio Británico ha sido pionero en impartir una asignatura de Inteligencia Artificial, que se da desde Primero de Primaria hasta Bachillerato.

Acompañamiento

Conscientes de que cada alumno tiene un desarrollo diferente, optan por trabajar de manera individualizada, con tutorías frecuentes con cada estudiante y sus familias.

Pero el Británico busca ir más allá y ha impulsado una cátedra para la excelencia, con la colaboración de la Universidad de Zaragoza.

Niños en el recreo.

Niños en el recreo.

El proyecto liderado por el profesor Alberto Quílez consiste en evaluar cómo es cada alumno y cuáles son sus capacidades y dificultades, partiendo del modelo IMAC (inteligencia, motivación, autoestima y capacidad). A partir de ahí, en una aplicación de Inteligencia Artificial estarán todos esos datos y se desarrollará un itinerario personalizado.

"Los profesores podrán personalizar la actividad para cada alumno. Todos aprenderán funciones, pero cada uno lo hará de la manera que mejor pueda", aclara Cristina Muñoz.

No obstante, la individualización ya se aplica en las aulas gracias a la codocencia, que permite a un profesor liderar la explicación general y a otro, en la misma clase, estar pendiente de los alumnos que necesitan más ayuda.

Alumnos de infantil pintan en el colegio.

Alumnos de infantil pintan en el colegio.

Una experiencia vital

Más allá del contenido educativo, en el Colegio Británico buscan formar un sentimiento de pertenencia al centro. "Para el alumno estudiar aquí es como una experiencia vital. No queremos que sea un colegio del que solamente recuerden el contenido que memorizaron o los amigos que hicieron", defiende Muñoz.

"No queremos que sea un colegio del que solamente recuerden el contenido que memorizaron o los amigos que hicieron"

Cristina Muñoz, coordinadora del Bachillerato Internacional

Para ello, la escuela promueve lo que conocen como "el sistema de casas". Cada alumno pertenece desde pequeño a una de las tres del colegio, que son Goya, Shakespeare y Costa. Si es hermano o hijo de un exalumno es de la misma casa que su familia y llevan la camiseta deportiva de su color.

"Del pequeño al mayor están en la misma casa, se cuidan unos a otros. Hacemos diferentes actividades como el Hockey Day, el Sports Day, el Coast Country, con los que ganan puntos para sus casas y al final hay una ganadora", asegura la directora adjunta.

Así pues, reconoce que algunos alumnos, al acabar su etapa, les confiesan que se acuerdan de estudiar en la terraza, de ir al bosque o de hacer proyectos en el recreo. "No solo se aprende de una única manera, ni con un libro. Fomentamos que el aprendizaje no sea solo en una silla", añade.

En definitiva, el reconocimiento del Colegio Británico como uno de los mejores de España y el mejor de Aragón no es fruto de la casualidad, sino el resultado de una trayectoria innovadora y comprometida con la excelencia educativa.