Pedro Compais, primer trasplantado de médula ósea en Aragón
Pedro, primer trasplantado de médula ósea en Aragón: "Si no fuera por mi hermano y los médicos no estaría vivo"
Este martes se ha celebrado en Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza el XXX aniversario del primer trasplante con donante realizado.
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Un viernes puede cambiarte la vida. Si no que se lo digan a Pedro Compais, que tiene grabado a fuego en la memoria aquel 12 de junio en el que le dijeron que tenía que quedarse ingresado y comenzar los tratamientos para un futuro trasplante de médula ósea.
Lo que comenzó como un dolor en "el pompis" y una simple revisión en su médico de cabecera terminó con un "no te vas a ir a casa, vas directamente a una habitación a ingresar".
Así lo cuenta tras 30 años este vecino de Zaragoza que terminó convirtiéndose en el primer paciente trasplantado de médula en Aragón.
Todo empezó con un viernes de fiesta en el trabajo y una revisión. "Fui a mi médico de cabecera para mirarme el dolor, pero me dijo que no lo podía mirar, que me fuese a Urgencias", cuenta ahora con 67 años.
Sin dudar se trasladó hasta las Urgencias del Hospital Universitario Miguel Servet para que le atendieran. En un inicio el diagnóstico señaló una fístula que tendría que ser tratada por mediación y en el caso de que fuera necesario tendría que pasar por quirófano.
Sin embargo, los análisis de sangre fueron los que revelaron su verdadero diagnóstico, leucemia: "Salieron dos doctoras y me dijeron que tenía un problema en la sangre", explica. Así, Pedro al ser viernes pensó que empezaría todo el tratamiento el lunes, pero la realidad fue que ese mismo viernes lo mandaron ingresar para comenzar el tratamiento al día siguiente.
"Al principio estaba que no sabía lo que pasaba, pero tampoco le di mucha importancia, pensé en que me curen y que funcione todo bien", expone sobre esos primeros días.
Por ello, pasó por tratamientos "fortísimos". Entre sus recuerdos está uno muy vivo en la cámara de aislamiento: "Lo pasé fatal en la boca porque no podía ni comer ni beber ni nada".
Si bien tras 30 años solo tiene palabras de agradecimiento tanto a su hermano, que fue su donante, como a los médicos que le acompañaron en el camino. "Si no fuera por mi hermano y por los médicos no estaría vivo", detalla.
Pedro recalca la suerte que tuvo "al encontrar un donante que éramos tan compatibles". Este superaba más del 90% de compatibilidad, lo que terminó siendo el primer trasplante con donante de médula ósea aquí en Aragón.
Un detalle que fue consciente tiempo después: "Lo supe luego porque de hecho estaban entre la duda los doctores de hacérmelo aquí o hacérmelo en el hospital de Valdecilla en Santander, pero decidieron hacérmelo aquí y gracias a ellos fue todo bien", finaliza.
Un relato que ha contado en XXX aniversario del primer trasplante de médula en el Servet que ha inaugurado el consejero de Sanidad en funciones, José Luis Bancalero. En él se ha contado con la participación de los médicos que conformaron el equipo de hematología de este primer trasplante y los que trabajan actualmente en la planta.
La jefa de servicio de Hematología, Pilar Delgado, evidencia como ha evolucionado todo en este sector que dice que "ha cambiado todo mucho".
"Hace 30 años, casi todos los procedimientos se hacían con extracción de los progenitores hematopoyéticos de médula, haciendo una anestesia general al donante y extrayendo la sangre medular para transfundiría al paciente. Poco después empezó una metodología que consistía en extraer los progenitores de sangre periférica mediante la administración de una medicación previa que hacía que los progenitores circularan en mucha cantidad por la sangre en un momento determinado. Se hacía en ese momento una aféresis y se recogían esos progenitores. Y era una forma de evitar pasar por el quirófano", explica.