Imagen de archivo de un joven fumando un cigarrillo electrónico.
Daniel, adicto a los cigarrillos electrónicos y al tabaco con 18 años: "No tengo ningún límite, fumo en cualquier momento"
La reciente encuesta de ESTUDES señala los vapers como una de las adicciones que más crece entre los jóvenes entre los 14 y 18 años.
Más información: El cigarrillo electrónico se consolida entre los más jóvenes: uno de cada cuatro adolescentes es adicto al vaper
La imagen de ver a jóvenes con un cigarrillo electrónico en la mano se ha convertido ya en cotidiana. Lo que llegó como una novedad, sin ningún tipo de regulación y una moda que parecía temporal en épocas de pandemia, se ha consagrado como una de las adicciones que más afecta entre los 14 y 18 años.
Así lo señala la encuesta ESTUDES en la que uno de cada cuatro jóvenes admite tener una adicción al cigarrillo electrónico. Una cifra que se consagra y crece en comparación con 2023. Mientras que el vaper sube, el tabaco baja del 25,4% al 19,7%.
Dentro de estos dos parámetros está Daniel Gómez, un joven de Zaragoza de 18 años, que con cierto pudor dice "soy adicto". No es algo nuevo ya que según señala a su pesar lo ha intentado dejar varias veces "y no he podido".
Este adolescente zaragozano se inició en el cigarrillo electrónico en un entorno social y de fiesta cuando un amigo le dio a probar. Aunque ahí cuenta que no fue cuando realmente comenzó a consumirlo de verdad, sino que le empujó querer dejar otro mal hábito.
"Cuando empecé a comprarlos lo hice porque quería dejar el tabaco y lo vi como una opción", señala. En ese momento tenía 17 años.
Así, sus primeros cigarrillos electrónicos fueron sin nicotina por puro desconocimiento: "En el momento en el que me enteré que había con nicotina enseguida cambié porque me saciaba más".
Este joven mientras cuenta su historia es consciente abiertamente que lo que hace está mal, pero por el momento no es capaz de dejarlo. "Al final el vaper es muy cómodo porque no tienes la ceniza, puedes hacerlo en cualquier lugar, dentro de casa", señala.
Y es que Daniel lo confiesa y en el caso de los cigarrillos electrónicos "no tengo límites porque fumo hasta en la cama antes de dormir".
Tal es así que para él poder fumar a través de este nuevo método apuesta por comprar vapers de mayor duración de 80.000 caladas para que "me pueda durar hasta tres semanas".
No solo ello, sino que la facilidad para conseguirlos también es un hándicap: "En el propio instituto oyes que hay gente que los vende porque compra a distribuidores y directamente se los compras a ellos".
Cinco cigarrillos al día
Sin embargo, no es lo único con lo que lidia cada día sino que desde los 15 años fuma tabaco diariamente. Al igual que con el vaper comenzó porque le dio a probar un amigo lo que le catapultó a ser fumador.
"Al principio me daban el típico cigarro para fumar en una fiesta, y mi primer paquete fue para lo mismo, pero enseguida comencé a consumir todos los días", señala este joven.
Así, llegó a un momento en el que era capaz de fumarse en un día la mitad de un paquete, es decir, diez cigarrillos. Ahora confiesa que "yo mismo me restringo". Por lo que intenta hacerlo lo mínimo y parar en el quinto cigarro.
A pesar de que lleva solo tres años, Daniel ha intentando en varias ocasiones dejar de fumar. Sin embargo, ninguna de ellas lo ha conseguido. Parte de la dificultad para hacerlo reside el en torno social que frecuenta: "Al final todos mis amigos consumen una cosa u otra, entonces es mucho más difícil".