Claudia y José María.

Claudia y José María. E.E.

Actualidad

José María (91) y Claudia (18), dos generaciones separadas por 11 elecciones: "Hay que ir a votar para defender tus derechos"

La veteranía de una vida y la expectación de la primera vez se dan la mano este domingo en las urnas de todos los colegios electorales de Aragón.

Más información: Aragón llega al punto álgido de la campaña electoral: un debate y 8 partidos con el reto de hacerse oír sin dar la nota

Zaragoza
Publicada
Actualizada

Los aragoneses tienen este domingo una cita con las urnas. Este 8 de febrero, Aragón elige quién presidirá la Comunidad en los próximos años. Hay mucho en juego, pero cada ciudadano, además de con sus valores y opiniones, afronta estas elecciones con sentimientos muy diferentes. Hay quienes acuden a votar con ilusión, quienes van con miedo o con dudas, quienes lo hacen porque toca o quienes, simplemente, deciden no hacerlo.

Algunos se estrenan en las elecciones, mientras que otros las viven con casi un siglo de historia a sus espaldas. Es el caso de Claudia Gascón, estudiante de 18 años que vota por primera vez, y de José María Robles, jubilado de 91 años, con una decena de elecciones autonómicas en la memoria.

Dos generaciones totalmente alejadas, con diferentes inquietudes y objetivos, pero que conversan sobre este 8-F con un mismo sentimiento: la ilusión.

José María, a pesar de su edad y de todo lo vivido, confiesa que está muy ilusionado por las elecciones. ¿El motivo? Cree que su partido va a ganarlas, aunque después no sabe “qué pasará” y si se podrá formar: "Vox está poniendo trabas al PP y va a ser muy difícil". 

Por su parte, Claudia muestra una emoción diferente, la de la primera vez. “Ahora que ya empiezo a tener más conciencia y más opinión personal, me alegra poder representar y dar mi opinión”, cuenta.

Así pues, estos dos desconocidos con 73 años de diferencia concuerdan también en la importancia del voto. Si algo tienen claro ambos es que “hay que ir a votar sí o sí” para defender sus derechos y los de la Comunidad.

Robles entiende que si vas a votar puedes “reclamar después y defender aquello que has votado”, mientras que Claudia señala que se vota por cosas que les “afectan” y por eso hay que hacerlo. Eso sí, “cada uno con sus ideas”.

Claudia y José María.

Claudia y José María. E.E.

Fidelidad al partido

Cumpliendo con lo que defienden, José María acudirá con su mujer y su hija al colegio Joaquín Costa y Claudia con sus padres y su hermano al CEIP Santo Domingo para ejercer su derecho. El primero lo hace sin tener que pensar en la papeleta que meterá en el sobre, ya que él es “fiel” a sus ideas.

“Yo soy partidario de un partido. Desde siempre he votado al mismo porque tengo mis ideas religiosas, de cómo es España o la Iglesia. Para mí es un partido que respeta los derechos humanos y no se mete con nadie. El Partido Popular creo que actúa de maravilla”, justifica.

Sin embargo, Claudia admite que no lo tiene claro, y evidentemente tampoco si la formación que elija este domingo será la de toda su vida, pues “son muchos años”. Sobre ello, José María le aconseja que “hay que tener siempre una claridad absoluta, unas ideas fijas y mantenerlas”.

Del pasado al presente

En este sentido, cabe recordar que en la actualidad hay muchas más opciones entre las que elegir, incluso, a juicio de Robles, “demasiados partidos que no sirven para nada”, ya que al sacar solo un diputado “dependen de lo que hagan los mayoritarios”.

En su camino al pasado, el anciano rebusca en los recuerdos de sus primeros comicios. “En tiempos antiguos no estaba metido en política. Yo iba a votar cuando tocaba y no me interesaba si un partido hacía una cosa u otra. Yo tenía mis ideas y en las elecciones votaba al que a mí me gustaba y punto. No tenía conocimiento porque estaba en otro mundo”, reconoce.

No obstante, ahora vive las elecciones y ve todo lo que cuentan los periódicos o las radios. En cambio, Claudia se informa por la televisión y, aunque pertenezca a la generación Z, admite que en estos temas las redes sociales no le gustan, pese a ser la fuente de información de muchos.

Donde la brecha entre generaciones más se deja notar es en inquietudes como la vivienda, el trabajo o los sueldos. “A mí que soy joven, la vivienda es lo que más me preocupa. Yo creo que es muy difícil que yo pueda comprarme un piso”, lamenta Claudia.

Aunque desde otra posición, José María comprende a la primeriza. “La juventud tiene ese problema gordísimo. Es la cosa más importante hoy en Aragón”, afirma con un mensaje optimista de que “se está poniendo remedio” con, por ejemplo, pisos en el sur de Zaragoza.

En definitiva, con tanta fuerza como deseo, Robles valora que el futuro de Aragón “va por buen camino”. “Ojalá” suspira Claudia con una tímida sonrisa y mucha esperanza de que sea así.