Retrasos en la estación de Delicias esta semana.

Retrasos en la estación de Delicias esta semana. E. E.

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Zaragoza y Calatayud estallan tras 11 días de retrasos en la alta velocidad: "Se han evidenciado las vergüenzas del sistema"

Los ayuntamientos critican las afecciones diarias que se vienen produciendo y que aún no se sepa cuándo se recuperará la normalidad.

Más información: La crisis de la alta velocidad se enquista en Zaragoza: retrasos generalizados de más de 1 hora 10 días después de la tragedia.

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Zaragoza y Calatayud han terminado estallando por el caos que vive la alta velocidad como consecuencia de la tragedia de Adamuz y las limitaciones de velocidad impuestas en varios tramos del corredor Madrid-Zaragoza-Barcelona.

La situación en la estación de Delicias era este miércoles todavía más complicada por el temporal, con retrasos de hasta dos horas en los AVE, Iryo y Ouigo que terminaron exasperando a los miles de pasajeros que cada día eligen el tren para ir a Madrid o Barcelona.

Las demoras seguían tiñendo de rojo las pantallas de ‘salidas’ y ‘llegadas’, sin que por el momento se sepa cuándo se va a recuperar la normalidad.

El alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, reconoce que ahora mismo no hay unas garantías "mínimas" de que se cumplan los tiempos que aparecen en los billetes.

Que los horarios se retrasasen ya "con mucha frecuencia" antes de la catástrofe demuestra, en su opinión, que los propios maquinistas se autoimponían reducciones de velocidad en los tramos que consideraban "más peligrosos".

"Se han puesto en evidencia todas las vergüenzas del sistema. Estamos preocupados", reconocía.

Lo peor, en su opinión, es la inseguridad, el desasosiego y los "problemas laborales importantes" que se están generando a los viajeros regulares las demoras, generalizadas desde el pasado día 19: "Incluso los tramos que ‘solo’ generaban problemas de confort se están extendiendo a otros puntos del trazado. Ahora ya ni siquiera sabes a qué hora vas a llegar".

En el Ayuntamiento de Zaragoza, los retrasos saltaron al pleno, con un debate de marcado tinte político.

El concejal de Presidencia, Ángel Lorén, criticaba que el 84% de los trenes sufran demoras, algunas de hasta cuatro horas, y que los trenes no lleguen a la Terminal Marítima de Zaragoza "desde hace ocho días", causando "un daño irreparable" a la capital, a Aragón y al conjunto del país.

Él achaca la falta de mantenimiento a que "Fomento ha sido un nido de corrupción del PSOE". "El presupuesto se ha destinado a la contratación de amigos y familiares del partido y a pagar contratas como Servinabar", espetaba a la bancada socialista.

Los populares acusaron al ministro Óscar Puente de tratar de ocultar informes con mentiras. Creen, de hecho, que "se ha quebrado" el deber de vigilancia del cuidado de los viajeros.

El equipo de Gobierno coincidió en sus críticas con Vox, que culpó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de un deterioro progresivo de la alta velocidad que está teniendo "un impacto creciente sobre la seguridad de los usuarios".

"Se la han cargado. Lo básico, que es el mantenimiento, no se hace, y se enchufa a políticos por encima de los técnicos", censuraba la concejala Eva Torres.

Populares y voxistas chocaron con los argumentos del PSOE, que incidió en que "tragedias va a haber siempre" y que la clave es cómo se gestionan. "No hay ninguna similitud en cómo lo ha hecho Puente y cómo lo hizo Mazón", defendía Lola Ranera.

Los socialistas creen que el PP está tratando de sacar rédito, aunque reconocieron que la sociedad tiene que exigir explicaciones. En este sentido, recordaron que el propio ministro ha asegurado que está dispuesto a asumir responsabilidades llegado el caso.

Pendientes de la comparecencia

Los alcaldes permanecen atentos a las "garantías" que pueda dar este jueves el ministro en el Senado.

En Calatayud no entienden que un problema tan localizado en Adamuz haya derivado en una situación tan compleja para todo el mapa de la alta velocidad. "Y a esto hay que añadir la huelga de maquinistas prevista para los días 9, 10 y 11 de febrero. Nos tememos que puedan aflorar todavía más deficiencias y que se ponga mucho más en tela de juicio todo el sistema", comentaba su alcalde.