Azcón, durante el anuncio de los fallidos presupuestos de 2026. E. E.
Vox se abre ya a la estabilidad que reclama Azcón para Aragón y negocia para "cuatro años con sus cuatro presupuestos"
Populares y voxistas deberán cerrar un acuerdo en los próximos días para garantizar la investidura y evitar la repetición electoral.
Más información: PP y Vox asumen ya que no habrá nuevo Gobierno en Aragón para el 23 de abril: "No llegamos".
Vox se abre ya a la estabilidad que reclama Jorge Azcón y negocia con el PP un gobierno "para cuatro años con sus cuatro presupuestos".
Esta frase, que el propio líder conservador venía pronunciando a lo largo de las últimas semanas como un deseo, salió este martes de boca de Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados.
La diputada aseguraba que la voluntad es que salga adelante un Gobierno "estable y duradero, que dure lo que tiene que durar, que son cuatro años con sus cuatro presupuestos y con sus medidas pactadas con el Partido Popular".
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, esta máxima se aplicará tanto en Extremadura como en Aragón y Castilla y León.
Vox insiste en que no aprobará ningún presupuesto a ciegas, pero acto seguido, desde fuentes cercanas a la formación reconocen que para impulsar y calendarizar las medidas que se pacten con el PP necesitarán que haya nuevas cuentas, ya no solo en el corto plazo sino en el medio y el largo.
"Lo lógico" es que si Vox forma parte del nuevo Gobierno no ponga pegas a los presupuestos que se vayan aprobando en esta nueva legislatura siempre y cuando cumplan unas garantías.
¿Qué se puede esperar entonces? Que el acuerdo de investidura vaya acompañado de un nuevo presupuesto y que los de Abascal se comprometan a dar su 'sí' a los restantes mientras haya estabilidad, algo que tampoco se puede garantizar con unas elecciones generales cada vez más cerca.
La duda que hasta ahora nadie se atreve a despejar es si se apostará por un presupuesto ya para este 2026 o se mirará directamente al de 2027. Hace menos de un año, el PP decía que no había tiempo material para ejecutar las cuentas de 2025 y se puso a trabajar en las de 2026, que obtuvieron un idéntico resultado, desembocando en la repetición electoral.
El nuevo Gobierno necesitará al menos dos meses de tramitación parlamentaria, por lo que las nuevas cuentas no echarían a rodar hasta septiembre, mes en el que, en pasados ejercicios, ha llegado a producirse el cierre contable.
PP y Vox siguen viéndose capaces de cerrar "un acuerdo razonable". Este miércoles lo decía el consejero de Fomento en funciones, Octavio López, y hoy jueves volverá a tomar la palabra Santiago Abascal, que retomará su agenda en la precampaña andaluza.
La sintonía ha ido 'in crescendo' en las últimas semanas pese a los reproches de los máximos representantes de Vox a Génova. Medidas como la concertación del bachillerato o el hecho de que la oposición no lograse hacer comparecer a Azcón en un pleno extraordinario para profundizar en esta decisión son síntoma de ello.
Sin tiempo que perder
Los exsocios van quedándose sin tiempo para hacer oficial el pacto. Primero vendrá Extremadura, pero a Aragón tampoco le queda mucho más tiempo. Para armar la investidura se necesitarán un mínimo de 6 días. Primero se tendrá que convocar la junta de portavoces y, una vez hecho, deberán pasar 48 horas para anunciar la fecha del debate.
Las jornadas centrales se comerán tres días, uno para el discurso del candidato, otro para las intervenciones de la oposición y la decisiva votación y un tercero para la investidura. Esto quiere decir que, para llegar al 3 de mayo con Gobierno, Azcón tendría que llegar al 23 de abril con un acuerdo bajo el brazo, lo que le permitiría dar un golpe en la mesa y despejar las previsibles críticas de la oposición por llevar más de dos meses en funciones.
Movimientos extraños
El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, avanzaba a principios de semana que las negociaciones iban a intensificarse en los próximos días. Aunque ni unos ni otros han querido confirmar nuevas reuniones ni ha habido más convocatorias públicas, las formaciones aseguran que así está siendo.
En los últimos días se han visto extraños movimientos en las agendas de los principales miembros del Gobierno y de Vox. La vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero, no acudió a un acto organizado el lunes como antesala de la tercera edición de The Wave. Tampoco estuvo Azcón ayer en Smopyc ni en su anunciada charla con el expresidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete.
En el caso de Alejandro Nolasco, llama la atención que no acudiese a la Junta de Portavoces, a la que asistió Carmen Rouco.
Tras una semana sin dejarse ver, no es descartable que los partidos vuelvan a llamar a convocar a los medios en las próximas horas como ya ocurrió en Extremadura. Este jueves y el próximo lunes se perfilan como días claves. Especialmente si se tiene en cuenta que el viernes, el jefe del Ejecutivo debería estar en Huesca celebrando el acto oficial con motivo del Día de Aragón y el martes, en Teruel.