Alicante
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El verano ya se está adentrando en sus últimas semanas, un periodo del año que suele estar marcado por un cambio en el tipo de turista, pues septiembre es conocido por ser el mes en el que los jubilados empiezan sus vacaciones con el fin de evitar las semanas de más afluencia turística y seguir disfrutando del calor del verano.

Si bien la costa y sus playas siguen siendo la gran protagonista de las vacaciones en Alicante, existen una multitud de otros planes igual de llamativos y perfectos para todos los públicos.

Y este es el caso de los mercadillos de verano, ya sean diurnos o nocturnos, se convierten en el plan perfecto para desconectar y alimentar nuestra curiosidad.

En este contexto, cuando el verano encara su recta final, Elda se prepara para vivir una de sus celebraciones más esperadas. Las fiestas mayores en honor a la Virgen de la Salud y el Cristo del Buen Suceso convierten la ciudad alicantina en un punto de encuentro para vecinos y visitantes, con procesiones, música tradicional, verbenas, gastronomía y actos tan singulares como una carrera bajo una traca.

La cita se celebra cada año los días 8 y 9 de septiembre, las jornadas grandes del calendario festivo eldense. El día 8 está dedicado a la Virgen de la Salud, mientras que el 9 tiene como protagonista al Cristo del Buen Suceso. Durante ambas fechas, las imágenes recorren las calles de la ciudad en solemnes procesiones acompañadas por miles de personas.

Más de cuatro siglos

El origen de estas fiestas se remonta a 1604 y está ligado a una curiosa leyenda. Según cuenta la tradición, dos misteriosos peregrinos hicieron llegar a Elda desde Cerdeña dos cajas de madera marcadas con un mensaje: “Para Elda”.

En el interior aparecieron las imágenes de la Virgen con el Niño y de Jesús Crucificado. Ambas fueron recibidas con gran devoción por los eldenses y trasladadas en procesión hasta la Iglesia de Santa Ana, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad.

Desde entonces, la historia de aquellas cajas y de los dos peregrinos forma parte de la identidad de Elda y explica el profundo vínculo de la localidad con sus patronos.

Correr la Traca

Uno de los actos más llamativos de las fiestas es “Correr la Traca”, una tradición multitudinaria que combina emoción, velocidad y mucho sentido del humor. El recorrido, de casi un kilómetro, une la plaza de la Constitución con la plaza Castelar mientras los participantes corren bajo una larga traca.

Pañuelos, paraguas y todo tipo de recursos sirven para protegerse de las chispas durante esta carrera tan peculiar. Más allá de la competición, el acto se vive como una experiencia colectiva en la que participan personas de todas las edades y que cada año reúne a numerosos espectadores.

La imagen de la traca avanzando por las calles, entre carreras, gritos y risas, resume el carácter popular de unas fiestas profundamente arraigadas en Elda.

Globos, desayunos y sabor local

La celebración continúa en la Plaza Mayor con la tradicional suelta de globos aerostáticos, un momento especialmente esperado por las familias. El acto se acompaña de desayunos, dulces y productos típicos para reponer fuerzas después de la carrera.

Entre los sabores imprescindibles se encuentra el mezclaíco, la bebida típica de estas fiestas y una de las propuestas gastronómicas más vinculadas a la tradición eldense. Probarlo permite acercarse a la cultura local a través de una receta que forma parte de los recuerdos festivos de varias generaciones.

La gastronomía ocupa, en general, un lugar destacado durante estos días. Las celebraciones invitan a sentarse a la mesa, compartir aperitivos y descubrir algunos de los productos y elaboraciones tradicionales de Elda.

Música, verbenas y calles engalanadas

Durante las fiestas mayores, la ciudad cambia de ritmo. Las calles se engalanan, la música tradicional acompaña los principales actos y las verbenas prolongan el ambiente festivo hasta la noche.

Las fiestas patronales ofrecen así distintos planes para disfrutar en grupo como asistir a las procesiones, participar en Correr la Traca, acercarse a la plaza Mayor para contemplar la suelta de globos o simplemente pasear por una ciudad llena de actividad y propuestas culturales.

Para quienes buscan una escapada de final de verano con sabor local, Elda reúne todos los ingredientes de una verbena tradicional con historia, devoción, diversión, música y gastronomía.

Una fiesta para compartir

Las fiestas en honor a la Virgen de la Salud y el Cristo del Buen Suceso son mucho más que un programa de actos. Son una expresión de la memoria colectiva de Elda y una oportunidad para que los eldenses compartan sus tradiciones con quienes se acercan a conocerlas.

Entre la leyenda de los peregrinos, las solemnes procesiones y la energía de una carrera bajo la traca, la ciudad ofrece una celebración singular y cercana. Una cita marcada en el calendario local que permite despedir el verano disfrutando de la cultura, la hospitalidad y los sabores propios del municipio.