Pilar Gómez, en Elche.

Pilar Gómez, en Elche.

Vivir CULTURA

Al servicio de la inteligencia, empresaria feminista, escritora... Pilar Gómez-Acebo, en Elche

La considerada como introductora del coaching en España y familia del rey emérito, presenta un libro sobre el sentido común. 

10 septiembre, 2022 02:43
Elche

Pilar Gómez-Acebo (Madrid; 1955) es muchas cosas, aunque quizás su capacidad de conversación y de análisis sea su punta de lanza. Escritora, conferenciante, es la actual presidenta de Honor de FEDEPE (Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias) y presidenta del foro de pensamiento 'Madrid's Woman Week', entre otros cargos. 

[María Espinosa, presidenta de la primera asociación de mujeres que luchó por el voto femenino]

En Elche ha presentado 'Sociedad en jaque, sentido común al rescate', un libro escrito junto con Yolanda Cañizares, Olivier Herrera, Diego Martos, Enrique Salas y Antonio Sola. La charla se produce en el hotel Huerto del Cura unos días antes de que falleciera la reina Isabell II de Inglaterra. Aún así, de monarquía hablamos, al ser familia del emérito Juan Carlos.   

Pregunta.- No está en redes sociales. 

Respuesta.- A principios de siglo sufrí amenazas de muerte y desde entonces me han recomendado que no me exponga. Todo empezó cuando estaba al frente de la cúpula empresarial y me tocaba abrir brecha. Tenía informaciones delicadas de determinados empresarios que hacían declaraciones a favor de la mujer y resulta que maltrataban a sus mujeres. Aunque no lo investigaron, imagino que de ahí vendrían las amenazas. 

P.- ¿Por qué el libro se compone de seis autores?

R.- Ha sido un año de debate interno entre nosotros. Entre los seis hemos debatido, y desde posturas y posiciones distintas en muchas ocasiones, pero hemos sabido crear confianza por encima de la discrepancia y sacar 10 ámbitos, que son los que están en el libro, que facilitan el acceso a adquirir un poquito más de sentido común ante el sin sentido común del momento actual.

P.- ¿El sinsentido ha ido creciendo?

R.- Sí, porque ha bajado el nivel de exigencia con mano tendida, no exigencia con mano dura, porque eso es la resiliencia, manejar los dos extremos, ni uno ni otro. Yo siempre digo la frase bravura y ternura a la vez. Esto se entrena, lo puede conseguir prácticamente todo el mundo. Y lo mismo que el sentido común, lo puede ir adquiriendo todo el mundo. 

P.- ¿Por qué hemos perdido el norte?

R.- El fundador de Dubái lo dice: mi abuelo viajaba en camello, mi padre en Mercedes, y yo en Mercedes, mi hijo todavía irá en Land Rover, pero mi nieto volverá al camello. ¿Por qué? Porque tiempos difíciles crean personas fuertes, personas fuertes facilitan la vida a los siguientes... y lo fastidian.

P.- Parece que no nos despegamos de los tiempos difíciles.

R.- Sí, porque además se ha hecho mucha gestión del miedo a la gente, ¿para qué? Para que obedezca y se comporte según un lineal de macro intereses, macro poderes que están dando las directrices al mundo, donde ya no hay gobiernos, si no hay personas que obedecen a esos macro poderes. De ahí se explican los líderes que hemos tenido por ejemplo en Reino Unido o Estados Unidos.

P.- El populismo se alimenta del miedo...

R.- Del miedo y de gente dócil, obediente, sumisa e incapaz de tener criterio propio y pensar por sí misma. Esa es la respuesta al sentido común.

Un momento de la entrevista.

Un momento de la entrevista.

P.- En ese miedo, ¿deberíamos incluir la guerra de Rusia contra Ucrania?

R.- Pues sí. Yo, por lo que a mí me toca personalmente, un alto mando militar me explicó cómo la guerra de Yugoslavia se montó para retrasar 10 años la Unión Europea. Y creemos que entre se llevan mal, le metes un poquito el dedo en el ojo a dos hermanos enfrentados y ya la tienes...

Servicios de inteligencia

P.- Usted trabajó en servicios de inteligencia.

R.- Sí. 

P.- ¿En España o dónde?

R.- En España... sí. Bueno, no estoy autorizada en contarlo pero puedo decir que estoy trabajando la geoestrategia y estoy en contacto con el mundo político, pero no de partidos sino con el mundo de la estrategia política como arma global. Y hay que saber identificar quién está dirigiendo el mundo en este momento, y encontramos dos lobbies transnacionales que mandan, y los países obedecen y con razón se dice que las grandes corporaciones son las que mandan en este momento.

P.- ¿Sigue trabajando en la actualidad?

R.- Esporádicamente. He trabajado con determinados políticos de determinados gobiernos, por ejemplo trabajé en la gestión del cambio de gobierno chileno en el primer gobierno de Michelle Bachelet.

P.- ¿Por qué Chile ha sido tan rotunda en su no a la reforma constitucional?

R.- Habría que analizar algo que yo le digo a uno de los grandes personajes económicos del país, que la micro es la que cambia la macro, la cual lo que hace es aprovecharse y hundir la micro. Y ahora no se ha trabajado en lo micro.

P.- ¿Cómo acabará la invasión rusa?

R.- Si han dicho que interesa que dure dos años, pues durará ese tiempo. Y detrás, los que creemos enemigos a veces están más unidos que nadie y tienen más interés en común que nadie, pero la gente se lo traga, que son enemigos entre sí, porque si la gente no se lo traga, no pueden orquestar la jugada.

P.- Usted menciona mucho la mediocridad. ¿Puede que haya ahora más mediocridad en el momento con más universitarios?

R.- No tiene nada que ver comprender la realidad con la cabeza a comprender la realidad con el corazón y neuronas. Bueno, pues cuando comprendes con la cabeza, eres lineal, no tienes capacidad de comprensión, sino de análisis. La capacidad de comprensión es 360 grados, la otra es lineal, no llega a 90 grados. Entonces, ¿dónde se está formando a la gente? En capacidad lineal. Tengo grandes amigos, grandes catedráticos, que me dicen que se han leído 20.000 libros y yo les contesto, pues tu ego sigue igual que antes de leerlos, te los podías haber ahorrado. Los han leído en línea recta con lo cual se te ha escapado la esencia.

P.- Entonces, ¿dónde está la esencia?

R.- La esencia está en captar qué sienten los demás con lo tuyo, no qué sientes tú a costa de los demás, y por eso es sentido común, porque del sentido de los demás sacas lo común.R

P.- El sentido común cotiza, como concepto, a la baja.

R.- Como la de liderazgo, porque no hay líderes. ¿Por qué? Porque se educa en el ego-ismo. Hay directores de Recursos Humanos que me dicen que tienen que sacar a los padres del despacho para la entrevista. Un niño que puede tener todas las matrículas y todos los másteres del universo pero que es incapaz de relacionarse para la vida. Interesa que no haya sentido común porque a través del sentido común hay entendimiento y lo que interesa es que no lo haya.

P.- Hay otra facetas que usted ha explotado, el coaching, que empieza a ser un término muy manoseado.

R.- Ahora lo que pasa es que vas a un curso de 2 horas y ya eres coach. Pero si no sabes qué es ponerse en frente de alguien, solo sabes soltar tu discurso y te falta enriquecer con debates. Ahora el coaching solo es coaching para facturar.

P.- Y usted asegura que fue de las que introdujeron el coaching en España.

R.- Sí, en la consultora que estaba entonces, en el año 86, lo trajimos. En aquel momento no se quería saber qué era aquello.

P. ¿Cuál es su parentesco con el rey emérito Juan Carlos? 

R.- Bueno, tengo relación de lejos con el emérito. A través de José Luis Gómez-Acebo, que estaba casado con la hermana del rey, pero vamos, asusta más oírlo que la realidad. Pero fui una de las pocas que en su momento dije lo que tenía que decir, que no estaba tan desencaminada con lo que se ha sabido, y los que ahora chillan antes hacían sus reverencias, una gran hipocresía porque ahora han sacado cosas al no recibir lo que venían recibiendo.  

P.-¿Tiene arreglo la monarquía?

R.- El monarca que está ahora me parece de lo mejorcito que hay, con todas las discrepancias, se trata de alguien que es capaz de integrar y cohesionar y eso merece la pena, se llame como se llame de apellido. Igual que yo, siempre he sido Pilar por delante del apellido, aunque hayan intentado que usara primero el apellido y dije que no, porque dejaría de ser yo.