Los niños y niñas en el curso piloto de AIKidsClub en Torre Juana.

Los niños y niñas en el curso piloto de AIKidsClub en Torre Juana.

Innovación

El neoyorquino Brian Greene lanza en Alicante un pionero curso de IA para niños basado en pensamiento crítico

Se trata de un programa práctico del creador de soluciones de IA de 9 horas en seis semanas para chicos de 9 a 12 años que aprenden a usar la IA como herramienta, construyendo sus propios proyectos en lugar de memorizar teoría abstracta.

Más información: El “pensamiento crítico”, clave para el uso de la inteligencia artificial en el día a día

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"La inteligencia artificial (IA) es la capacidad o habilidad más importante que deben aprender los niños ahora mismo, no ya para su futuro, sino para su presente". Bajo esta idea, el experto en investigación y creador de soluciones de IA (Research & Design Leader x AI Builder), el neoyorquino Brian Greene, organiza en Alicante el curso más pionero de educación en Innovación.

Se trata de un programa completamente práctico impartido en 9 horas durante seis semanas -con un taller de hora y media semanal- en el centro de innovación tecnológica de Torre Juana, en el que los niños y niñas pueden no solo aprender los conceptos básicos de la IA, sino desarrollar su propio proyecto de app como "arquitectos de IA".

"La IA es una herramienta, pero con mucho poder y por eso es importante utilizar pensamiento crítico en su uso", señala Greene, "al fin y al cabo la IA es solo una máquina de predicción basada en la estadística, si le das datos erróneos la predicción será errónea. Es importante que los chavales piensen, planifiquen, se enfrenten a los errores, en sus propios proyectos".

Bajo esta premisa se basa el curso AIKidsClub de Brian Greene y Ariana Miguélez, que ya ha pasado por su etapa de prueba (programa piloto) y que abren al público a partir de mayo, con todo el programa disponible en su web. En él, Greene recoge su experiencia previa como educador en EEUU y como experto tecnológico para startups en todo el mundo sobre la base de que "el peligro con la IA es interactuar con la máquina como si ésta pudiese pensar por ti. Yo creo que los niños en vez de dejar de pensar por sí mismos, que es lo que hacen cuando solo actúan como consumidores de plataformas de IA, deben aprender a pensar cómo manejar esa máquina".

E insiste: "No se está preparando a los chicos para saber usar la IA. La IA debe ser una herramienta. Igual que una calculadora, no multiplicas por multiplicar, eso lo hace la máquina, multiplicas para obtener un resultado que buscas porque previamente has pensado el problema que necesitas resolver".

Brian Greene y Ariana Miguélez en Alicante.

Brian Greene y Ariana Miguélez en Alicante. H.F.

El curso o campamento (porque está pensado también para el verano cuando acaba el curso lectivo), proporcionará a los chavales "las habilidades agnósticas (el "agnosticismo" en la IA se refiere a la capacidad de los sistemas, herramientas o estrategias para funcionar de manera independiente del proveedor o plataforma específica que se use) del programa: da igual si es Claude, Grok, ChatGPT o lo que venga, lo importante es saber planear, comunicar y usar cualquier IA", añade Greene.

El curso

El programa de IA de Brian Greene se estructura en cinco bloques de trabajo más un “Demo Day” final, siguiendo la lógica de un pequeño laboratorio de startups: los niños comienzan entendiendo qué es la inteligencia artificial, cómo funcionan los modelos y por qué no siempre dicen la verdad.

Después pasan a diseñar, construir, probar y presentar su propio proyecto. No es un campamento intensivo de teoría, sino un itinerario progresivo en el que cada semana añaden una capa nueva de comprensión y práctica.

En el primer bloque se trabaja la parte introductoria: conceptos básicos de IA, modelos de lenguaje, datos y contexto, siempre con ejemplos cercanos para que alumnos de 9 a 12 años (separado por cursos de 2-3, 4-6 y la ESO), lo entiendan sin tecnicismos.

Un alumno ante su proyecto de IA.

Un alumno ante su proyecto de IA.

El segundo bloque se centra en la "planificación” del proyecto: los niños aprenden a pensar como arquitectos, definiendo objetivos, usuarios y pasos de su futura aplicación. Y ya en el tercer bloque se dedica a la construcción guiada con herramientas de IA, gestionando la frustración cuando algo no sale a la primera y usando la propia IA para resolver problemas.

En el cuarto, el foco es pulir y testear la app o proyecto: prueban las aplicaciones con sus compañeros, detectan fallos y mejoran su propio diseño. El quinto se reserva a los remates, pulidos finales y la comunicación, preparando una presentación clara de su proyecto para el Demo Day, donde cada alumno muestra no solo lo que ha creado, sino cómo ha usado la inteligencia artificial como herramienta al servicio de sus ideas.

Impartido en inglés pero con apoyo de castellano para quienes lo necesiten, el programa es absolutamente dinámico e interactivo. Como explica Ariana Miguélez, "durante los primeros 15 minutos de cada sesión los niños presentan sus ideas y problemas, y hablan entre ellos de cómo solucionarlos. Este proceso genera aprendizaje colectivo”. Con ello se dan cuenta de que tienen problemas similares y se diluye la posible frustración que les produce no alcanzar rápidamente su objetivo.

Greene explica que es importante que los chavales asuman que "un modelo no siempre dice la verdad, depende de los datos de entrenamiento y del contexto que le damos". Por eso el programa se fundamenta en explicar el context engineering, básico para que los chicos manejen la IA, no que sean unos meros consumidores de ella. El context engineering es una habilidad muy importante porque les permite crear y ajustar el contexto para que la IA entienda tu plan".

"Quiero que entiendan que necesitan trabar una relación con su IA. No es solo hacer una pregunta, es trabajar como un arquitecto con un equipo. Ahí es donde introduzco el concepto de agents: un agente puede hacer su app, otro puede ayudar a planear el proyecto; el niño tiene que pensar como jefe de un equipo de agentes", añade Greene.

Además, Greene y Miguélez ya trabajan en un programa pensado para niños más pequeños que podría empezar con niños y niñas de 7 años. "Para niños más pequeños quiero un programa que les convierta en creadores, más de imágenes y vídeo, porque no pueden escribir tanto pero en cambio tienen una imaginación muy intensa. El objetivo es que no deleguen su imaginación a otras personas: ellos tienen la visión y la IA les ayuda a construirla".