El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech

Otros deportes

Roberto Domenech, portero del Horneo EÓN: "Muy poca gente tiene la suerte de cumplir un sueño en su ciudad"

Una de las revelaciones de la Liga, pronostica una dura lucha por la permanencia, pero ve a su equipo capaz de competir ante cualquier rival.

Más información: La afición del Hércules prepara nuevas protestas contra el consejo para el partido ante el Eldense

Alicante
Publicada

A los 14 años, Roberto Domenech (Alicante, 23-06-2002) hizo la maleta para ingresar en la cantera del Barça, la más prestigiosa de España.

Allí se hizo hombre y deportista de élite, rodeado de exigencia y talento, y durante su etapa de formación conquistó varias medallas, entre ellas el oro en el Europeo júnior con España.

Ahora, con 23, cumple el sueño de defender la portería del Horneo EÓN Alicante, el equipo de su ciudad, y juega en el Pitiu Rochel, un templo del balonmano del que siempre quiso formar parte.

Pero Roberto no es solo uno de los guardametas más prometedores del balonmano español; también es un alma inquieta, apasionada por el piano y la ingeniería aeroespacial, una vocación que algún día confía en convertir en su profesión.

Después de tanto tiempo fuera, ¿cómo lleva estar de nuevo en Alicante?

Bien. Desde niño siempre quise jugar en la máxima categoría del balonmano español y, encima, puedo hacerlo en casa. Muy poca gente tiene la suerte de poder cumplir su sueño en su ciudad y lo estoy disfrutando.

Se fue de casa con 14 años para formar parte de la cantera del Barça. ¿Fue fácil tomar esa decisión?

No, pero era un tren que había que coger porque solo pasa una vez en la vida. Tardé meses en decidir, porque soy una persona familiar y nunca sabes si es para bien o para mal. Fue duro el primer año, pero el tiempo que pasé en La Masía fue una experiencia increíble y no sería el jugador que soy ahora sin haber pasado por allí.

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

Pasó de jugar en el patio de su colegio, Agustinos, a vivir por y para el balonmano, rodeado de los mejores jugadores del mundo y de un ambiente hipercompetitivo. ¿Cómo se metaboliza ese cambio?

Hay que adaptarse, pero se vuelcan tanto en la formación que el proceso no se hace complicado. El Barça te da los medios que nadie más tiene y se dedica a formarte a todos los niveles.

Cada portero es un mundo, pero imagino que habrá tenido ídolos de niñez. ¿Quiénes eran sus referentes?

Arpad Sterbik, que para mí ha sido de los mejores de la historia. Luego Gonzalo Pérez de Vargas, que tiene una intuición increíble y con el que tuve la suerte de compartir entrenamientos, y David Barrufet.

Durante toda esa etapa en La Masía, ¿qué es lo que más echaba de menos de Alicante?

Todo. Mi familia, los amigos… Alicante es una ciudad muy acogedora en la que tienes de todo, a pesar de que no es muy grande. Se echaba mucho de menos.

Tras el paso por la cantera y debutar con el primer equipo, toca salir de Barcelona y conocer la otra cara del balonmano. ¿Cuesta adaptarse a esa nueva realidad deportiva y social?

La verdad es que, como suele decirse, fuera del Barça hace mucho frío. Salir de aquella estructura es un golpe de realidad grande a todos los niveles, tanto de medios como de todo lo demás. También te acostumbras a perder, algo que allí no pasa muy a menudo. Te das cuenta de que aquello es un oasis y una fantasía.

Del Barça pasa al Benidorm y, tras un año cedido, le toca vivir la amargura de un descenso en su primer año en la élite.

Fue algo muy duro que nadie esperaba. Por sacarle una lectura positiva, esa experiencia me hizo madurar a nivel personal y profesional.

Si Benidorm fue lo peor a nivel deportivo, el oro en el Europeo júnior de Portugal en 2022 fue el punto más brillante de su carrera. ¿Qué supuso aquel triunfo para usted?

Un impulso personal y profesional. Ser parte en la pista de algo así fue increíble. Ganamos la final a Portugal, ante su afición. Ellos tenían un equipazo y ya se veía venir lo que iban a crecer como selección.

Tras la decepción de Benidorm, llega este verano y decide aceptar la oferta del Horneo EÓN, pero el inicio de temporada no es bueno. ¿Qué pasó?

Siempre es complicado arrancar para un equipo recién ascendido y en el que, además, ha habido muchos cambios. Las cosas no salieron bien al inicio y el calendario no ayudó. Por suerte hubo un cambio de dinámica.

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

Roi Sánchez, con el que coincidió en la cantera del Barça, hizo reaccionar al equipo y no tuvo dudas en la portería, ya que apostó decididamente por usted.

Noto que confía en mí y yo en él. Le gusta mucho el trabajo en la portería. Nos ha dado un plus. Estamos defendiendo mejor y eso hace las cosas más fáciles a los porteros.

Usted es uno de esos guardametas que pasan desapercibidos. Celebra cada parada como un título. ¿Lo vive así o es parte del espectáculo?

Soy expresivo y me gusta celebrar porque vivo los partidos con mucha ilusión. Para los porteros, una parada es lo más parecido a meter un gol.

La competencia entre los porteros de balonmano es, posiblemente, de las más curiosas que existen en el deporte profesional. Ambos pelean por un puesto, pero no hay nadie que aconseje más y mejor a un guardameta durante un partido que su propio compañero. ¿Cómo lleva esta paradoja?

Siempre digo que la portería es un equipo. Somos profesionales y tenemos que apoyarnos. Te puedes llevar mejor o peor con la persona, pero al final todos queremos lo mismo: ganar. No me puedo alegrar de que le metan goles a mi compañero para salir yo, porque si es así quiere decir que el partido va mal. Nunca voy a querer que le vaya mal al otro portero para tener yo más minutos.

El Horneo EÓN tiene encarrilada la permanencia, pero usted sabe mejor que nadie que no conviene fiarse. ¿Cómo ve al equipo en este tramo inicial de la segunda vuelta?

Estamos bien, compitiendo en todos los partidos. Pero esta liga es muy igualada y los colistas van a estar apretando y sumando puntos hasta el final. Tenemos claro que debemos sumar cada jornada, sea quien sea el rival.

El domingo llega al Pitiu Rochel el Logroño, uno de los grandes y segundo en la clasificación. ¿Se ven capaces de tumbarlo?

Ya hemos demostrado que podemos competir contra cualquiera. Hemos rozado puntos ante otros grandes y hemos ganado en una pista complicada, como Granollers.

Ahora que ya lleva un tiempo en el club y lo conoce desde dentro, ¿qué opina del proyecto?

Creo que se están haciendo las cosas bien. La gente se está enganchando al equipo. Ya sabemos que en Alicante la gente va un poco en función de los resultados, pero creo que los vamos convenciendo. Hay que apostar a tope por este proyecto porque, además, se trata de un deporte bonito, emocionante y dinámico. En el balonmano se nota mucho el apoyo y necesitamos gente que nos quiera aportar.

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

El joven portero alicantino del Horneo EÓN, Roberto Domenech. EE

A nivel personal, las cosas le están saliendo. Es uno de los porteros más valorados de la competición, la afición le adora y el club, además, le acaba de ofrecer estabilidad con una renovación. ¿Se ve muchos años en el Horneo EÓN?

Estoy cumpliendo un sueño en mi casa, por lo que, mientras las cosas vayan bien y esté cómodo, siempre voy a estar dispuesto a renovar.

Todos los jugadores hablan de la mística del Pitiu Rochel. ¿Tanto pesa la leyenda de ese pabellón?

Sí, tiene una historia increíble y es una delicia jugar ahí. ¿Por qué no podemos soñar a lo grande y pensar que podemos hacer cosas similares a las que se vivieron aquí?

Además de portero de balonmano, toca el piano y estudia una ingeniería. ¿Cómo le da tiempo a todo?

Bueno, el balonmano ahora es lo primero. No estoy pudiendo con la ingeniería aeroespacial porque apenas puedo ir a clase, a pesar de que me gustan la física y las matemáticas y me atraen los cohetes y el espacio. Me voy a cambiar a otra ingeniería, seguramente de Computación e Inteligencia Artificial. Pero en el futuro espero retomarla y dedicarme profesionalmente a este sector.