Alicante

Con el pelo cardado, esnifando cocaína, encadenando cigarrillos y copazos. Así empieza el retrato que hace Borja Soler de Marisol, la alcaldesa corrupta que disfruta de su última noche de libertad antes de ser detenida. Carmen Machi la interpreta en Mindanao, el premiado cortometraje que aspira a ser una película que refleje desde la comedia amarga un personaje que pide a gritos su espacio.

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No se trata de una secuela apócrifa de El Reino, la exitosa película de Rodrigo Sorogoyen que describía una trama similar a la Gürtel. Soler, íntimo del director para el que ha dirigido un par de capítulos de Antidisturbios, se quería alejar de esa perspectiva al plantear de nuevo la corrupción en tierras valencianas.

"Esa película ya está hecha y lo está maravillosamente", cuenta risueño días después de recibir el Faro de Plata en el festival de l'Alfàs. De ahí que pensara en "crear un marco similar con un tono muy diferente". En un principio, el guion que tenía escrito para ser una película tenía la "trama de corrupción estaba más en primer plano, tratada con ironía y mala leche, acercándonos a la comedia".

Ese punto de vista lo ha dejado también ahora atrás gracias a Mindanao. El cortometraje que nació de su amor a unos personajes que no querían vivir encerrados en un cajón le llevó a retratarlos de manera más íntima. Sí, partiendo de los excesos que se presuponen a estos casos para luego darle espacio a una historia de amor, la de Marisol y Amparo.

Amor y un flash de fresa

Lo que parecía un retrato de excesos se convierte rápidamente en un retrato íntimo, donde Carmen Machi y Paulina García brillan. El drama de "vivir esa relación de amor oculta durante décadas por el cargo político que ocupa una de ellas, por el mundo que vivimos", le robó el interés.

"Al hacer el corto la historia íntima nos interesaba más", explica Soler. Ahora la corrupción política pasaba a ser un marco en el que lo que le interesaba era contar lo que les pasa por dentro. ¿Puede un flash de fresa convertirse en la nueva magdalena proustiana? Sí, para Soler y Daniel Remón.

Al escribir el guion para el cortometraje supieron que ese era el espacio en el que debía moverse. Y así le dieron un primer plano a lo que en la película hubiera quedado como una historia satélite entre toda la corrupción.

En este punto Soler subraya el mérito del trabajo de Remón, también uno de sus amigos, "y que maneja a la perfección el tono". Si Soler le delimitó lo que quería contar y cómo -que al principio pareciese una despedida de su séquito, la última noche juntos antes de que me encarcelen- a partir de ahí todo el peso de los diálogos lo llevó Dani".

Huir de la caricatura

Tomar como referencia a Rita Barberà o Sonia Castedo es un punto que asumían aunque asegura que "hay voluntad de mezclar muchas cosas, con un equilibrio de caracterización". De ahí que puntualice "que no quería un personaje específico" tanto como "que tuviera resonancias, sobre todo en su conflicto personal e íntimo".

"En un primer impacto, puedo entender que piensen en Rita, pero después estás con Marisol". Y ahí se encarga Machi de aportar todo su saber hacer. "El trabajo que hace Carmen es tan bestia, que creo que se olvida eso y estás con Marisol", valora el director. "No voy a escapar de la resonancia pero no queríamos hacer un biopic", aclara, "tampoco tuve un interés en documentarme".

"Cuando tienes a Carmen Machi, tienes una seguridad bestial", agradece, "pero también puedes caer en la caricatura y no quería caer en ello. Queremos crear un personaje propio y único -aunque resuene en lo físico o en un peinado- pero Marisol es ya un personaje por sí solo".