La pobreza que trasciende el hambre

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Alicante

Vega Baja, Marina Alta y Marina Baixa: el mapa de la pobreza autonómico sigue teniendo acento alicantino

Los datos de 2025 consolidan una brecha territorial que vuelve a situar a las comarcas alicantinas en el foco de la desigualdad social.

Más información: En 2024 creció un 1,4% la población con riesgo de pobreza en la Comunitat Valenciana: ya es el 26,2%

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La Comunitat Valenciana vuelve a dibujar un mapa de la pobreza con claro protagonismo alicantino. Según los últimos Indicadores de pobreza y condiciones de vida a nivel subregional publicados por el Portal Estadístico de la Generalitat Valenciana, las tres comarcas con mayor tasa de riesgo de pobreza son, otra vez, la Vega Baja, la Marina Alta y la Marina Baixa.

El dato no solo confirma una tendencia ya apuntada en ejercicios anteriores, sino que refuerza la persistencia de una brecha territorial dentro de la propia Comunitat. En 2022, la Vega Baja registró una tasa de riesgo de pobreza del 25,9%, seguida por la Marina Alta, con un 23,5%, y la Marina Baixa, con un 22,8%. Esa misma fotografía se repite en los análisis posteriores del mismo portal, que vuelven a colocar a estas tres comarcas alicantinas en la parte más alta del listado autonómico.

El contraste con el resto del territorio es significativo. El informe subregional de la Generalitat muestra que, frente a estas cifras, hay comarcas valencianas y castellonenses con registros bastante más contenidos. En el mismo documento de referencia, las zonas con menor tasa de riesgo de pobreza se situaban en la Plana Baixa, l’Alt Maestrat y els Ports, con valores en torno al 12% o incluso por debajo. Esa distancia territorial ayuda a explicar por qué Alicante aparece de forma reiterada en los ránkingssobre pobreza en la Comunitat Valenciana.

Los datos oficiales también ayudan a contextualizar el alcance del problema. A nivel autonómico, la tasa de riesgo de pobreza de la Comunitat Valenciana se situó en el 18,0% en 2022, con una mejora respecto al año anterior, pero todavía por encima de los niveles deseables en un territorio con un peso económico tan relevante. Al mismo tiempo, los indicadores vinculados a la carencia material y a la carencia material severa evidencian que la vulnerabilidad social no se distribuye de forma homogénea, sino que golpea con más fuerza a determinadas áreas del sur de la provincia de Alicante.

"Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) de 2025, el indicador agregado AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social (teniendo en cuenta los ingresos de 2024 y la distribución de los ingresos de los hogares de la Comunitat Valenciana) se situó en el 25,8% para el total de la población de la Comunitat Valenciana, frente al 26,2% del año anterior. Por sexo, los hombres presentan una menor tasa (24,6%) que las mujeres (26,9%), mientras los menores de 16 años presentan una tasa del 34,5% (8,7 puntos superior al total población)", constata el informe.

Ese mismo informe sitúa la tasa de pobreza en el 24,8%, la pobreza severa en el 11,4% y la renta media por persona en 13.374 euros, cifras que dibujan un escenario de vulnerabilidad persistente en la autonomía.

Además, el avance de 2025 apunta a que la situación no mejora de forma homogénea: EAPN CV calcula que la tasa AROPE asciende al 30,7% en la Comunitat Valenciana, mientras que la tasa de pobreza llega al 26% y la renta neta media por persona se queda en 14.017 euros. Con esos registros, la Comunitat sigue por encima de la media española y mantiene peores resultados que el conjunto del país en los principales indicadores sociales.

En este contexto, la provincia de Alicante aparece como el principal foco de preocupación dentro del mapa valenciano de la pobreza. La combinación de comarcas con alta presión turística, empleo estacional, salarios ajustados y mayores dificultades de acceso a la vivienda ayuda a explicar parte de esa realidad, aunque el propio informe estadístico no entra en causas, sino en la medición objetiva de los indicadores. Lo que sí deja claro es que la desigualdad territorial sigue muy presente y que la recuperación económica no está beneficiando por igual a todas las comarcas.

El interés del dato está precisamente ahí: no se trata de una excepción, sino de una continuidad. Cuando un mismo territorio repite de forma sistemática en las primeras posiciones de pobreza, el problema deja de ser coyuntural y pasa a describir una estructura social más profunda. En el caso alicantino, la reiteración de la Vega Baja, la Marina Alta y la Marina Baixa en la cabeza de este ranking confirma que las diferencias internas de la Comunitat Valenciana siguen siendo muy marcadas.

La lectura política y social del informe es inevitable. Si las comarcas con mayor riesgo de pobreza siguen concentrándose en Alicante, el debate sobre cohesión territorial, redistribución de recursos y capacidad de generar empleo estable vuelve a situarse en el centro de la conversación pública.