Alicante

La Generalitat está observando "con mucha preocupación" el incremento en el número de contagios que se ha producido en la última semana y media en la Comunidad Valenciana, con más de 4.000 nuevos casos en apenas tres días.

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La incidencia por Covid se ha disparado en la autonomía, que ha pasado a tener la menor de España (llegó a estar por debajo de los 30 contagios por cada 100.000 habitantes) a superar a Madrid y colocarse como la quinta del país. A finales de la semana pasada estaba ya por encima de los 140 casos, muy cerca de lo que se considera "riesgo extremo" por Covid (150).

Ante esta situación, que de momento no parece que vaya a remitir, la pregunta es obvia: ¿volverán a imponerse restricciones en la Comunidad Valenciana a la movilidad, a los contactos o al ocio? Pues la respuesta, según el jefe del Consell, Ximo Puig, es que depende: "Si en el ámbito hospitalario vamos a peor, habrá que tomar una decisión".

Las palabras de Puig se basan en la evidencia de que, a pesar de que los contagios se han disparado, las hospitalizaciones no. Es cierto que los aumentos registrados en los últimos días han sido significativos desde el punto de vista proporcional (con subidas de más de diez puntos), pero los datos siguen muy lejos de los picos de las anteriores oleadas, con menos de 200 hospitalizaciones y apenas una décima parte en la UCI.

El motivo es la vacunación. De hecho, la situación actual se explica por el avance en el suministro de dosis entre los grupos más vulnerables, que son los que tenían una tasa de mortalidad más alta por coronavirus.

"Estamos aún en la pandemia", explicó Puig, "pero que nadie piense que la vacunación no está funcionando, porque afecta a los jóvenes que son los que no estamos vacunados".

Según los datos de la Conselleria de Sanidad, casi la mitad de los nuevos contagios en la Comunidad Valenciana son de jóvenes de entre 14 y 29 años. Aún así, el presidente advierte de que "hay jóvenes que entran en los hospitales", e incluso que pueden presentar cuadros graves en función de la carga vírica. 

"Prevención máxima, prudencia máxima y agilizar lo que podamos la vacunación", reiteró Puig. "Yo no quiero criminalizar los jóvenes, pero hay que tener muy claro que son ellos los que tienen más riesgo porque son los que no están vacunados. Tenemos que ser muy prudentes en la recuperación anímica y emocional", concluyó.

Precisamente esta semana la Conselleria de Sanidad ha empezado la vacunación en masa de las personas de la franja entre los 30 y 39 años. La idea es que el siguiente escalón, el de los nacidos después de 1991, llegue a mediados de agosto. El objetivo sigue siendo que el 70% de la población esté vacunada antes de que acabe el verano.