Alicante

El debate sobre la implantación de las autopistas de peaje en toda España a partir de 2024, incluido en el Plan de Recuperación enviado a Europa, ha puesto el foco en cuestiones como la sostenibilidad de las infraestructuras y el precio que el Gobierno está barajando para poner en marcha el sistema de pago.

En el caso de la provincia de Alicante, hace tan solo un año y medio que se levantaron los peajes en la AP7 después de medio siglo de concesión, en el que los usuarios estaban pagando unos diez céntimos por kilómetro recorrido.

Así, los 40,6 kilómetros que separan Alicante y Benidorm, por ejemplo, salían por 4,05 euros, mientras que entre la capital alicantina y Valencia (140 kilómetros) el precio rondaba los 14 euros. 

Las primeras informaciones apuntan a que el peaje que prepara el Ministerio de Fomento sería bastante más bajo, precisamente porque la idea es implantarlo en todo el sistema de carreteras español y, por lo tanto, estaría más repartido.

Según la Asociación de Empresa de Conservación y Explotación de Infraestructuras (Acex), el importe para que la red sea sostenible es el de 4 céntimos por kilómetro. Es decir, que donde antes se pagaban 14 euros entre las dos principales ciudades de la Comunidad Valenciana, ahora serían 5,6. De Alicante a la capital turística el peaje estaría en 1,6 euros.

Acex también indica que la situación de las carreteras españolas es insostenible con el estátus actual, por lo que es necesario este cambio de modelo. También subraya la necesidad de que lo que se recaude tenga carácter finalista, para que el mantenimiento se sufrague con estos pagos.

Otros modelos

También existe la posibilidad de estudiar modelos alternativos, algunos de los cuales ya se plantearon hace años en la provincia de Alicante precisamente por la densidad de tráfico turístico. 

La patronal hotelera Hosbec, por ejemplo, abogaba por el matenimiento de un peaje alto para los vehículos que estuviesen de paso y otro blando para los residentes y usuarios habituales, algo que consideraron que sería fácil implantar con latecnología actual. 

Esta petición, respaldada por entidades como el lobby Ineca, partía de la base de una posible saturación de la AP7 que podría repercutir en la seguridad y en la afluencia de tráfico en una conexión que consideraban "vital" para la economía provincial. 

De hecho, en un estudio Ineca vaticinaba que en verano de 2020 se habría doblado el tráfico habitual de la autopista, unos 20.000 vehículos al día. La pandemia y las restricciones de movilidad han acabado por enterrar la posibilidad de analizar si estaban en lo cierto. 

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