Marcos, en el paseo de Soto de Alicante.

Marcos, en el paseo de Soto de Alicante. M. H.

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Marcos, el estudiante que lee la Biblia por primera vez a los 21 años: "Yo era cristiano porque había que serlo"

El futuro enfermero cuenta cómo el encuentro fortuito con las Escrituras en su casa ha transformado su visión de la fe y su relación con Dios.

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Alicante
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Marcos Zaragoza es un joven de 21 años que, como muchos otros de su generación, se define como católico, pero no asiste a misa con regularidad. "Si te digo que sí, sería un hipócrita", confiesa con naturalidad al hablar sobre su relación con la iglesia.

A pesar de no ser un habitual de la misa dominical, Marcos no oculta su fe ante sus amigos y compañeros de universidad, donde estudia enfermería. "Todo el mundo sabe que creo en Dios", afirma a EL ESPAÑOL. 

Para él, ser creyente va mucho más allá de una simple etiqueta de identidad. "No es solo afirmar que sí, yo creo en Dios, es más entenderlo un poco", explica. Y ahí razona que siente que "Dios ha dado la vida por mí en forma de Jesucristo y estoy eternamente agradecido".

Aunque creció en un ambiente cristiano y estudió en un colegio como los Salesianos, Marcos reconoce que durante su adolescencia se alejó de la religión. "Yo era cristiano porque había que serlo, porque viene de familia", admite sobre esa etapa en la que veía la fe con "pereza" y "no le encontraba mucho sentido".

Ese distanciamiento terminó hace apenas unos meses. Durante las pasadas Navidades, prestó atención a una Biblia que pertenece a su padre y que, según cree, procedía del Líbano.

"Siempre me ha interesado leerla y nunca la había leído", reconoce Marcos, a pesar de haber recibido formación religiosa previa. Desde que abrió esas páginas, asegura que es el único libro que ocupa su tiempo de lectura actualmente.

Lo que más ha impactado al joven en este descubrimiento es la figura de Cristo. Para él, la gran diferencia es que el cristianismo es "la única religión que admite que Jesucristo es Dios en persona". Y sentencia: "El único Dios que habla es Jesucristo".

Marcos habla con especial pasión sobre el Nuevo Testamento y la fuerza de sus mensajes. "Los evangelios son la palabra de Dios pura y dura, verdad y absoluta. Te lo puedo decir aquí sin un pelo en la lengua", afirma con contundencia.

Entre todos los textos, destaca el Evangelio de San Juan por su "intensidad" y la "cercanía con Jesús y con su madre María". Aunque reconoce que lee despacio, define este como algo "precioso" que le ayuda en su reflexión personal.

A pesar de su entusiasmo, Marcos percibe que la religión sigue siendo un tema tabú entre los jóvenes. "Mucha gente pasa de hablar de religión y de creencias", lamenta, señalando que las conversaciones con sus compañeros suelen quedarse en lo "superficial".

El CIS presenta que la frecuencia de asistencia a oficios en la Comunitat Valenciana es del 13 % de la población, una cifra inferior a la media en España que alcanza el 17 %. Pese a ese dato, el porcentaje de creyentes en 2022 era del 69 %, frente a una media nacional del 72 %.

El caso de Marcos es ejemplo de la juventud que está redescubriendo la fe y en su caso es tan firme que ya se plantea dar pasos formales en su compromiso religioso. "Si ahora mismo tú me dices si te quieres confirmar, yo te digo que sí", asegura, mostrándose dispuesto a realizar los cursos necesarios para tener este sacramento de la Iglesia.

Para Marcos, este proceso es un camino de disfrute personal que le gustaría compartir más abiertamente. "A mí sí que me gustaría hablar más sobre la religión con los amigos", concluye, viendo este acercamiento a la Biblia como un nuevo comienzo en su vida espiritual. Y asegura que en situaciones difíciles suele decir: "Confío en mi Dios, que mi Dios es el único Dios que existe".