Alí Norouzpour en dos de las concentraciones de iraníes en España contra el régimen ayatolá,

Alí Norouzpour en dos de las concentraciones de iraníes en España contra el régimen ayatolá, Cedida

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Alí, iraní en Alicante: "Nos piden que EE UU e Israel sigan bombardeando para acabar con este gobierno de los ayatolás"

Norouzpour es uno de los cerca de medio millar de migrantes procedentes del país y desea que este sea el fin del régimen religioso militar.

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Alí Norouzpour, de 59 años, llegó a España en 2001 huyendo de una situación que describe como "compleja" en su Irán natal. Ahora, con el ataque de Estados Unidos e Israel y la muerte del ayatolá Jamenei cuenta que cuando habla con sus compatriotas le piden que "sigan bombardeando para acabar con este Gobierno".

Afincado en Alicante, una de las provincias que más iraníes concentra en el Estado, y tras un breve paso por Murcia, este consultor, escritor y poeta recuerda que salió de su país para buscar una "vida tranquila". Todo por un "futuro para sus hijos" ante la persecución sistemática de activistas y periodistas, como cuenta a EL ESPAÑOL.

Un historial de represión que fue empeorando con el paso de las décadas. La historia de Alí es la de muchos que ven desde la distancia cómo su patria se desangra. "Desde 1979 ha habido muchas torturas, censura y el asesinato de periodistas", relata sobre el régimen que se instauró tras la Revolución Islámica de aquel año.

Para él, el gobierno que había liderado Jamenei hasta este fin de semana no representa los deseos de los iraníes. Así lo acusa de patrocinar el terrorismo en otros países y a Hamás mientras "el pueblo sufre una asfixiante crisis económica y pobreza extrema".

A pesar de llevar 25 años en España, el miedo no ha desaparecido. Norouzpour asegura que figura en una "lista negra" de la Guardia Revolucionaria, lo que le ha impedido visitar a su familia con normalidad. "He podido viajar, con miedo, solo dos veces; mis hermanos me dicen que no puedo imaginar el infierno en que viven desde hace décadas", confiesa con pesar.

El inicio este sábado de Furia épica, la operación de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha despertado una esperanza inaudita entre estos migrantes que en España superan los tres mil y solo en la provincia de Alicante se sitúan en el medio millar.

"En cualquier rincón del mundo, los iraníes están celebrando la muerte de Jamenei", afirma Alí, basándose en la información que recibe de cadenas internacionales y redes sociales.

Lejos de la visión tradicional de rechazo a la intervención extranjera, Norouzpour transmite un mensaje crudo que le llega directamente desde las calles de Irán. "El pueblo iraní está suplicando la ayuda de Estados Unidos; es nuestra única vía y opción", asegura con firmeza.

Según su testimonio, los ciudadanos ven estos ataques como una medida de "extrema necesidad" ante un régimen que usa armamento militar contra civiles desarmados, en referencia a las manifestaciones de este febrero.

Alí relata con dureza los datos de la represión reciente: "En tan solo dos días, el régimen criminal ha matado a más de 40.000 personas que estaban pacíficamente en las calles por la libertad y la igualdad". Una denuncia sobre una cifra de la que aún no hay datos exactos por la opacidad del régimen religioso militar ante estas críticas en las calles.

Este nivel de violencia es lo que ha llevado a muchos, según Alí, a desear que la ofensiva militar continúe. "Nos dicen que sigan bombardeando, que están haciendo bien, porque queremos acabar con este gobierno", reitera.

Para este residente en Alicante, el objetivo no es solo un cambio de nombres, sino el fin de un sistema. "No queremos estar bajo el mando de ningún gobierno teocrático. Queremos la libertad, la democracia y la paz, no solo para Irán, sino para el mundo entero", explica.

La necesidad de "amigos"

De ahí que vea en la intervención de lo que llama "amigos" externos la única forma de debilitar al "enemigo" interno para que el pueblo pueda finalmente derrocarlo.

Aunque reconoce la tristeza que genera la matanza, Alí mantiene la mirada puesta en un proceso de transición. Menciona que existe un plan vinculado al hijo del último Sah de Persia, Pahlavi, en el que muchos confían para el "segundo paso" tras el fin de los bombardeos. "Esto no será como en Venezuela; va a durar porque tenemos mucho trabajo por delante", advierte sobre la complejidad de reconstruir su país.

Mientras tanto, en Alicante, Alí sigue conectado a las plataformas digitales, recibiendo vídeos de celebraciones de compatriotas en Madrid, Valencia y Barcelona. Su deseo es claro: que el próximo brindis no sea con un "Cuba libre", sino con un "Irán libre".