Reino Unido invocará el brexit el 29 de marzo.

Reino Unido invocará el brexit el 29 de marzo. Alberto Fernández/EFE

España

España, dispuesta a proteger a los expatriados tras el 'brexit'

El Gobierno apoyaría un acuerdo para blindar el estatus de los españoles en Reino Unido y los británicos aquí. 

Pablo Mayo Cerqueiro

A escasos días de que comiencen las negociaciones del brexit, el Gobierno español ha revelado que está dispuesto a respaldar un acuerdo de salida que permita a los españoles en Reino Unido y a los británicos en España conservar sus derechos tras la desconexión.

Así se lo ha expresado el secretario de Estado español para la Unión Europea, Jorge Toledo, al rotativo británico Times. “Estamos ampliamente a favor de lograr un acuerdo recíproco en cuestiones como la sanidad y la libertad de movimiento”, ha aseverado.

La incertidumbre del brexit mantiene en vilo a expatriados españoles y británicos, que denuncian estar siendo utilizados como “moneda de cambio” de cara a las negociaciones de divorcio entre Reino Unido y la UE.

El Gobierno de Theresa May se ha negado a blindar los derechos de los tres millones de europeos que viven en Reino Unido, lo que incluye a más de 100.000 españoles. En cambio, promete un acuerdo temprano en materia de expatriados en la mesa de negociaciones. El Ejecutivo británico se dispone a activar el divorcio el próximo 29 de marzo para dar comienzo a dos años de negociaciones.

Persuadido por el Gobierno, el Parlamento británico acabó aprobando la semana pasada sin modificaciones la ley que permite iniciar el brexit. El Ejecutivo logró la derrota en las Cortes de una enmienda que urgía a las autoridades a proteger a los ciudadanos comunitarios en Reino Unido, lo que le garantiza carta blanca para negociar.

Los españoles en Reino Unido temen que un hipotético “brexit duro” vulnere su derecho continuar en su nuevo hogar. “No ofrecen garantía alguna de qué puede pasar con nosotros”, contaba hace unos días a este diario Ismael González, un almeriense afincado en Londres que quiere obtener la residencia permanente en Reino Unido para tener un potencial flotador legal.

Sobre la postura abierta de España a que ambos colectivos de expatriados preserven sus derechos, González afirma que la noticia le tranquiliza “un poco”, pero exige que la situación se solucione cuanto antes y anima a los Gobiernos a que actúen de forma unilateral. Asimismo, duda de que España tenga mucho poder de influencia sobre la situación de los europeos en Reino Unido.

[Lea 'La odisea de conseguir la residencia en Reino Unido: 85 páginas y un calvario burocrático]

También hay expatriados británicos que opinan que es preciso actuar antes de las negociaciones. Sue Wilson, que dirige el grupo activista pro-EU Bremain in Spain, con más de 4.000 miembros, cree que Reino Unido debería dar una muestra de buena fe protegiendo el estatus de los europeos que acoge. Londres sostiene que, de hacerlo, dejaría desangelados a los 1,2 millones de británicos que viven en el continente.

“En primer lugar, creemos que es una cuestión moral”, decía Wilson a este diario el mes pasado. “También sería beneficioso para nuestra situación, porque mostraría a la UE que no somos tan malos como piensa”.

Wilson compareció en enero ante la comisión selecta para el brexit de la Cámara de los Comunes en representación de los británicos en España -hay unos 300.000 registrados pero se calcula que son muchos más- y, en concreto, de los pensionistas, que constituyen el grueso de la población británica aquí.

Entre otras cuestiones, a los expatriados británicos les preocupa verse sin cobertura sanitaria, perder la libertad de movimiento, afrontar todo tipo de dificultades burocráticas o tener que renunciar a la nacionalidad británica para solicitar la española en caso de carecer de alternativas para permanecer en territorio español.

Un acuerdo de divorcio amplio como el propuesto por España, sin embargo, les permitiría permanecer en el país y mantener acceso a cobertura sanitaria, pero su consecución en las negociaciones del brexit depende de más actores.

Los parlamentos británico y europeo deben someter a voto el acuerdo definitivo de salida y el Reino Unido defiende que abandonar la UE sin un acuerdo sería mejor que hacerlo con uno "malo".

En lo que respecta a la cuestión expatriada, España -que está considerablemente expuesta al impacto del brexit- afronta una decisión diferente a la del resto de países europeos porque alberga la mayor comunidad de ciudadanos británicos, compuesta mayoritariamente por pensionistas.

El líder del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, auguraba en una reciente entrevista con EL ESPAÑOL que España y Reino Unido lograrían un acuerdo bilateral sobre esta materia tras el brexit.

“Estoy convencido de que España, una vez se haya producido el brexit, tendrá que llegar a algún tipo de acuerdo bilateral con Reino Unido sobre las condiciones en las que queden los británicos residentes en España, que son unos buenos vecinos y queremos que sigan aquí, y establecer un principio de reciprocidad sobre los españoles que sigan residiendo en Reino Unido”, afirmaba.

La UE está preocupada por la situación de sus ciudadanos en Reino Unido y su futuro allí. En su informe sobre el brexit, la comisión de Asuntos Jurídicos de la Eurocámara alertaba de que Reino Unido estaba poniendo las cosas difíciles a los europeos para obtener la residencia permanente y la nacionalidad, lo que podría acarrear represalias por parte de los otros Estados miembro.

Asimismo, The Guardian reveló en enero que el Parlamento comunitario se disponía a investigar el trato de las autoridades británicas hacia los europeos residentes allí.

“Resulta totalmente incomprensible que pongan estas trabas a la gente que está realmente aquí”, criticaba González, el español expatriado.