Diplomacia

Por qué el atentado en Estambul no impacta en la UE como los de París o Bruselas

Si los 44 fallecidos del aeropuerto de Estambul hubieran perdido la vida en París, este miércoles habría sido bien distinto en la UE.

La amiga de una víctima del atentado en el aeropuerto de Estambul llora junto a su féretro.

La amiga de una víctima del atentado en el aeropuerto de Estambul llora junto a su féretro. Reuters

Los atentados de París, Bruselas o incluso la geográficamente lejana matanza de Orlando -para un español- recibieron una atención política, mediática, en redes sociales e incluso bursátil notablemente mayor que el ataque de tres terroristas suicidas que este martes acabaron con la vida de al menos 44 personas en el aeropuerto internacional Atatürk de Estambul. Los líderes de la Unión Europea reunidos en Bruselas para abordar el brexit en seguida condenaron los atentados, pero prosiguieron su agenda sin mayor alteración.

Si en el caso de las capitales gala y belga, las bolsas europeas y las compañías aéreas sufrieron caídas debido al temor a un menor tráfico aéreo en Europa, este miércoles no se han visto afectadas por la tragedia e, incluso, han experimentado subidas, informa Rubén J. Lapetra. IAG (Iberia y British Airways) subió un 4,2%, mientras que Air Berlin, Air France o Ryanair se anotaron ascensos del 1,3%, inmunes a la tragedia en el tercer aeropuerto europeo, con 61 millones de pasajeros al año.

En Alemania -donde viven 1,5 millones de turcos según estadísticas oficiales y donde Angela Merkel ejerce de nexo de Unión entre Recep Tayyip Erdogan y el resto de líderes de la UE- el eco ha sido algo mayor que en España en los medios de comunicación, donde al final del miércoles aún copaba portadas mayoritariamente por encima del brexit. En la tarde del miércoles cobraban protagonismo las palabras de David Cameron al líder opositor británico Jeremy Corbyn pidiéndole “por dios, ¡vete!” y llegó a eclipsar el atentado de Estambul.

Éstos son los distintos factores cuya suma puede haber influido también en que los 27 líderes de la Unión Europea prosiguieran con su agenda copada por la salida del Reino Unido, más allá de que esta primera razón circunstancial, que es la preocupación por un hecho que han calificado como “histórico” y que mantiene la atención internacional centrada en Londres:

Turquía es un país con conocidos problemas de inseguridad

Es uno de los temas polémicos abordados especialmente cuando Ankara acordó con Bruselas cortar el paso a los refugiados y migrantes que llegaban a Grecia por el mar Egeo devolviéndolos a Turquía. Mientras Turquía y el conjunto de la Unión Europea han defendido que es un país seguro para ello, las organizaciones humanitarias lo niegan.

El propio Ministerio de Asuntos Exteriores español advierte en sus indicaciones de viaje a este país en mayúscula y al inicio de su recomendación: “SE RECOMIENDA VIAJAR CON EXTREMA PRECAUCIÓN Y ABSTENERSE DE HACERLO POR DETERMINADAS ZONAS”. Indica también que “los ataques terroristas perpetrados en los últimos años en Turquía demuestran la persistencia de la amenaza terrorista en el país y de una serie de organizaciones terroristas con implantación en Turquía”.

Sólo en este primer semestre de 2016 ha habido al menos siete atentados con víctimas mortales en el país. Se convierte así en un suceso relativamente habitual, por lo que pierde el efecto de novedad.

Cerca y lejos al mismo tiempo

¿Es Turquía europea, asiática o qué es? El eterno debate sobre la posible integración de Turquía en la Unión Europea también se traslada a la relevancia que se le concede a las tragedias y asuntos que allí suceden. Sea como fuere, actualmente no forma parte de la UE y tiene una cultura y tradición distinta, más ligada al islam, religión mayoritaria del país.

El periodista Rubén Amón lo planteaba en Onda Cero este miércoles tras la tragedia de Atatürk con ironía: “¿Está lo suficientemente cerca como para preocuparnos pero lo suficientemente lejos como para no conmocionarnos?”

Estados Unidos está mucho más lejos geográficamente, pero es la primera potencia mundial, por lo que todo allí pase trasciende al resto del globo. A ello se suma que es una cultura eminentemente occidental e incluso las películas de Hollywood y su ingente producción televisiva que llegan a la Unión Europea lo hace más cercano.

Sin víctimas de la UE y con una representación poblacional mínima en España

No hay víctimas de la Unión Europea entre los 42 fallecidos registrados por el momento en Atatürk. Los 13 extranjeros fallecidos proceden de Irak, Arabia Saudí, Uzbekistán, Túnez, Irán, Jordania, Ucrania y China.

En el caso particular de España, además, están registrados unos 5.900 turcos, según fuentes de la Embajada de Turquía, por lo que no existe una comunidad grande que acerque ese país a la realidad española en el día a día. En cuanto a españoles residentes en Turquía, son cerca de 1.700, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE).

No está entre los principales destinos turísticos españoles

“Turquía es un fuerte competidor de España, fundamentalmente por producto de sol y playa”, señala el Informe sobre Mercados Competidores: Turquía de Hosteltur. De los 3,4 millones de turistas residentes en España que viajan al extranjero anualmente, según el informe publicado este mismo martes por el INE, menos de una décima parte eligen Turquía entre sus destinos.

Son entre 230.000 y 290.000 los españoles que viajan por placer a ese país cada año, según fuentes diplomáticas turcas, una cifra que no es desdeñable pero no llega a alcanzar el “top 10” de los destinos preferidos, por lo que por esta parte la probabilidad de que haya un español afectado -como en París o Bruselas- también es menor.

A pesar de los atentados y recomendaciones como la de Exteriores, la Organización Mundial del Turismo aseguró en marzo a Europa Press que Turquía es un país “seguro” y “fuerte”, aunque en 2015 la industria española del turismo experimentó el “nuevo e imprevisto trasvase adicional de no menos de 1 millón de turistas extranjeros hacia España de los 2,1 millones que han perdido Túnez, Egipto y Turquía (..) por las indeseables circunstancias geopolíticas y de inseguridad”, según el Informe de Exceltur 2015.

Alemania es el principal país emisor de turistas para Turquía, a pesar de haberse reducido en un 31,5%, según Trading Economics. Desde mayo de 2015 a mayo de este año los alemanes han supuesto el 17,2% de turistas extranjeros, seguidos por los georgianos y en tercer lugar, los británicos (8,8%).

“Hay una amenaza global y el objetivo es matar a gente”, declaró el primer ministro turco, Binali Yildirim, tras el ataque en Atatürk el martes, aputando a terrorismo islamista y descartando que pudiera deberse al conflicto abierto con el PKK. Sin embargo, la solidaridad vivida en la Unión Europea con el trágico suceso no ha llegado a reflejar el lazo de luto ni ha teñido con la bandera de Turquía las redes sociales o los medios. La lejana cercanía de Turquía queda patente.