Referéndum en Reino Unido

Londres, a pie de calle: “La gente de este país no sabe a quién culpar de sus problemas”

Los británicos reaccionan con desconcierto y preocupación tras la victoria del brexit, que confirma la desconexión de Reino Unido de la Unión Europea.

Un grupo de personas,  a favor del 'remain'.

Un grupo de personas, a favor del 'remain'. Efe

  1. Brexit
  2. Referéndum
  3. Reino Unido
  4. Unión Europea

Londres recibió la victoria del brexit con asombro, como si no esperase que la amenaza de abandonar la Unión Europea se convirtiese en real. A primera hora de la mañana del viernes, el Gatwick Express (el tren que conecta el aeropuerto del mismo nombre con la estación de Victoria) era el reflejo de la incredulidad, con debates acalorados girando entorno a un día grabado para siempre en la historia.

Tras la votación (51,9% a favor de la salida frente a un 48,1%), los británicos dijeron adiós a Bruselas y se prepararon para comenzar un proceso que les llevará a desvincularse por completo del Club de los 28, algo sin precedentes. El triunfo del “leave” (“marcharse”) sobre el “remain” (“quedarse”) provocó algo más que la ruptura con la Unión Europea: solo el tiempo desvelará la magnitud de las consecuencias.

Durante la mañana, EL ESPAÑOL pudo hablar con varios británicos para valorar el paso que dieron en las urnas con la decisión de volar en solitario. “Estoy en shock, no puedo creer que haya pasado”, cuenta Amy, de 51 años. “Viajo con mucha frecuencia por varias ciudades de Europa por motivos de trabajo. Por ejemplo, tengo casa en Madrid. Y lo que está claro es que ahora no será fácil seguir haciéndolo sin trabas”, prosigue, mientras sostiene en las manos varios periódicos del día. “La gente no ha pensado en nada de esto, en las consecuencias. El futuro es incierto”, cierra con preocupación.

"Han vendido humo"

“Sinceramente, puedo decir que anoche me fui a la cama pensando que me despertaría con una victoria del ‘remain”, reconoce Evan. “Para cualquier país votar por algo tan importante supone estar muy convencido de ello y había suficiente gente indecisa que podía decantarse en favor de quedarse en la Unión Europea”, continúa. “Creo que las encuestas en los días previos a la votación indicaban que permanecer en la Unión Europea estaba al borde de ganar la decisión, incluso Nigel Farage anunció la última noche que pensaba que la campaña para abandonar Europa iba a fracasar”. recuerda, haciendo referencia a las palabras del líder del Partido de la Independencia de Reino Unido. “Lo de esta mañana ha sido una sorpresa, aunque me imaginaba que estaría muy reñido”.

“Han vendido humo”, asegura Cooper en la estación de Southfields, la que durante las próximas semanas será un punto de paso frecuente para ir al torneo de Wimbledon (desde el próximo 26 de junio). “La campaña del ‘leave' está llena de mentiras y otras medias verdades, todo manipulado. Puede llevar entre dos y 10 años salir de la Unión Europea. Es decir, no creo que en el corto plazo vaya a tener mucho impacto para personas que viajan habitualmente, por ejemplo. Pero al final, entiendo que supondrá más trámites para viajar dentro de Europa”, cavila. “Aparte, me imagino que los europeos necesitarán permisos de trabajo para desarrollar su actividad profesional en Reino Unido”.

La victoria del brexit, ajustada, llevó a muchos británicos a plantearse qué pasará el día de mañana, buscando los motivos que han derivado en una situación impensable para una buena mayoría. “Creo que la gente de este país no sabe a quién culpar de sus problemas”, reflexiona Sadie en la terraza de una cafetería en el barrio de Covent Garden. “La campaña para abandonar Europa confundió a los ciudadanos cuando se dijo que ahorraríamos un dinero al salir y que se destinaría a la sanidad pública, un argumento que Nigel Farage reconoció esta mañana que fue un error”, sigue. “Ciertamente, hay mucha gente en este país que culpa a la inmigración y a la economía de sus problemas, lo cual habría sido un condicionante en el voto. Pero yo también conozco gente a la cual respeto, que estaban preocupados por la falta de democracia en la Unión Europea y nuestro papel en la misma”, concede.

“Mucha gente trabajó muy duro el siglo pasado para conseguir la paz en Europa y nuestra generación ha deshecho lo realizado por ellos”, se lamenta Kate, de 32 años. “Vale que esto no significa que vaya a haber una guerra ahora, pero tenemos muchos lazos con nuestros aliados que cortamos desde hoy mismo. Eso podría tener terribles consecuencias en el futuro”.