Siria

La reconquista de Palmira pone en jaque el poderío del Estado Islámico en Siria

Las fuerzas progubernamentales toman la ciudad 24 horas después de recuperar las históricas ruinas grecorromanas.

MIlicianos sirios celebran la toma de la ciudad.

MIlicianos sirios celebran la toma de la ciudad.

La histórica ciudad de Palmira vuelve a estar limpia de terrorismo. El Ejército sirio ha recuperado este domingo el control sobre los últimos reductos que mantenía el Estado Islámico en el lugar, entre ellos el centro de la urbe y el aeropuerto. La noticia llega 24 horas después de que las milicias progubernamentales también liberaran las ruinas de la zona monumental, culminando una operación que golpea al Daesh en uno de los escenarios más simbólicos del conflicto.

La toma del aeródromo de la ciudad ha sido el último peldaño para considerar recuperada la localidad, si bien desde el Observatorio Sirio de Derechos Humanos se advierte de que aún existen pequeños núcleos de resistencia en esas mismas instalaciones, asi como en los alrededores de la cárcel. Igualmente se escuchan, según estas mismas fuentes, disparos en zonas del este y el noreste de la ciudad.

Sin embargo son episodios aislados dentro de una situación que puede considerarse como controlada por el Ejército, cerca de cumplirse un año de control yihadista y tras una ofensiva que se ha prolongado casi tres semanas y en la que han muerto más de 400 miembros de Estado Islámico y al menos 180 militares del régimen.

En las últimas horas se han intensificado los ataques, que contaron con el apoyo áereo de aviones sirios y rusos. La mencionada ONG aseguró que hombres armados de Daesh se han retirado hacia las localidades próximas de Al Sujna, Al Taiba, Al Kum y Haql al Hel.

Ahora, la tarea de las fuerzas regulares, apoyadas por milicias sitias, árabes y asiáticas, con el apoyo de consejeros rusos, se centra en peinar las zonas recuperadas para desactivar las posibles bombas trampa que han dejado colocadas los terroristas.

¿El principio del fin?

El éxito de la coalición en Palmira también insufla un extra de optimismo de cara a la contienda general que aún debe librarse en el resto del territorio sirio. El mismo presidente Al Asad comparecía a través de la televisión tras darse a conocer la noticia: "La liberación de la ciudad histórica es un importante éxito y otra demostración del éxito de la estrategia perseguida por nuestro Ejército y sus aliados en la guerra contra el terrorismo", aseguró.

Un comandante del Ejército, a través de un comunicado leído por la televisión local, asegura que la reconquista de la ciudad puede suponer el "comienzo del colapso del Estado Islámico". "Este logro supone un contundente golpe al grupo terrorista Estado Islámico (EI), afectará enormemente a la moral de sus mercenarios y supondrá el inicio de su derrota", añade.

La ofensiva a Palmira ha durado casi tres semanas.

La ofensiva a Palmira ha durado casi tres semanas.

Además, ensalza la fortaleza de la coalición formada por las fuerzas progubernamentales y sus aliados internacionales como únicos capaces de derrotar al terrorismo que azota el país, de lo que esta misión es una "prueba". Del mismo modo, ha anunciado que no descansarán y seguirán atacando al Daesh, el Frente al Nusra y a cualquier otro grupo terrorista, entre los que el gobierno de Al Assado ya había incluido proviamente a cualquier milicia que luchara contra el derrocamiento del presidente.

En el campo militar, la toma de Palmira puede tener consecuencias más prácticas. Por su situación, en una suerte de encrucijada de caminos, permitirá cortar líneas de suministro enemigas y ofrecer un enclave estratégico para seguir recuperando territorio.

El simbolismo de las ruinas

Aunque la ciudad se ha dado por reconquistada este domingo, ya en la víspera se celebró la toma de las ruinas históricas, el otrora gran reclamo turístico de Palmira.

A lo largo de esos meses de control yihadista, desde el 20 de mayo del año pasado, el Estado Islámico ha venido usando el lugar, Patrimonio Mundial de la Unesco, como escenario de actos propagandísticos, al tiempo que ha hecho temer a los expertos por la integridad de las edificaciones ya que desde entonces, Daesh ha dinamitado tres torres funerarias del siglo I d.C., el templo de Bel, el templete de Bal Shamin y el arco del triunfo.

Sin embargo, tal como reconocía el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim, "la situación ahora es buena en la parte antigua, ya que no ha habido enfrentamientos dentro de ella".