El líder de Podemos, Pablo Iglesias, este martes en el Congreso.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, este martes en el Congreso. Dani Pozo

Política Podemos

Pablo Iglesias no acudirá a los premios Princesa de Asturias y duda sobre la Fiesta Nacional

“Lo que toca es trabajo político coherente y responsable”, explica su jefa de Gabinete. Se resiste a entrar en el establishment español. 

5 octubre, 2016 01:42

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Pablo Iglesias se resiste a entrar en el establishment español. Diez meses después de haber franqueado la puerta del Congreso de los Diputados convertido en la tercera fuerza política del país, el líder de Podemos evita codearse públicamente con la crema social y económica de España en los dos actos más señalados del mes de octubre, ambos ligados a la Corona: la Fiesta Nacional que los Reyes celebran con un recepción en el Palacio Real tras el desfile militar el 12 de octubre y los Premios Princesa de Asturias, los galardones internacionales más prestigiosos de España, que tienen lugar el 20 y el 21 de octubre en Oviedo.

Ambas invitaciones están este martes sobre la mesa de Iglesias, que el año pasado declinó asistir al desfile y al cóctel del 12 de octubre después de quejarse inicialmente de no haber recibido el tarjetón de la Casa del Rey. Tras un pequeño lío, Zarzuela informó de la fecha y hora de envío de la invitación, que había ido a parar a un correo equivocado. En el caso de la Fundación Princesa de Asturias, ésta es la primera vez que invitan a Iglesias. El año pasado estuvieron en Oviedo Pedro Sánchez y Albert Rivera, ambos acompañados por sus parejas.

“A los premios Princesa de Asturias no vamos a acudir”, ha explicado a EL ESPAÑOL Irene Montero, jefa de Gabinete de Iglesias. “Los respetamos y compartimos la importancia de cuidar la ciencia y la cultura de nuestro país, pero en un contexto en el que nuestros científicos están teniendo que emigrar para poder trabajar y en el que no hay políticas de apoyo a la cultura lo que toca es trabajo político coherente y responsable”.

AROMA POLÍTICO

Los premios de Oviedo fueron creados en 1981 cuando el Príncipe de Asturias, el actual rey Felipe, tenía 13 años. En principio, fue una idea de Sabino Fernández Campo, histórico jefe de la Casa del Rey, para vincular la Corona al Principado de Asturias. Con el paso de los años, se ha convertido en una fundación privada de mucho prestigio que entrega lo más parecido a los premios nobel de España en los campos de la cultura, la ciencia y la sociedad. Nombres propios como el los directores de cine americanos Francis Ford Coppola y Woody Allen hasta el médico Valentín Fuster, uno de lo más destacados científicos de España, forman parte de un elenco que ha ido creciendo en número y en renombre a lo largo de más de tres décadas.

Estar esos dos días de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo, que tiene solo 1313 asientos, se ha convertido en un oscuro objeto de deseo para todo-el-mundo-que-es-alguien en España. En los últimos años, la Fundación está intentando abrirse más a todos los ámbitos de la sociedad y también realiza actividades en el Principado a lo largo de todo el año.

En cuanto al 12 de octubre, este año el acto en el Palacio Real tendrá un aroma político marcado por la descomposición del PSOE. La Casa del Rey nunca informa de la identidad de los invitados, pero los líderes de los grandes partidos siempre acuden, así como los representantes del Gobierno, de la Justicia y de la Economía. El año pasado, Albert Rivera fue la sensación del cóctel, el hombre con el que todo el mundo quería hablar y fotografiarse tras su victoria electoral en Cataluña. Este año no se prevé que Pedro Sánchez esté presente, como no lo ha estado tampoco este martes estrenando un escaño degrado en el hemiciclo.

EL ESMOQUIN DE LOS GOYA

Para algunos observadores, la presumible ausencia del dimitido secretario general del PSOE el próximo miércoles debería de animar a Pablo Iglesias a llenar ese hueco en la izquierda. Según Montero, en Podemos aún no han “definido” la agenda, pero recuerda la jefa de Gabinete de Iglesias que el año pasado no acudieron y que su posición es clara: “La patria es la gente y celebrar un día de la patria mientras se recorta y se maltrata a los españoles no es de recibo”.

De momento, la única ocasión en la que se ha visto a Iglesias en un acontecimiento que pueda ser etiquetado de elitista ha sido en los premios Goya al cine español. Fue el pasado 6 de febrero, cuando el líder de Podemos quedó inmortalizado con un esmoquin que dio mucho que hablar. Hasta entonces, nunca se le había visto con chaqueta, ni siquiera en sus cuatro visitas a La Zarzuela este año para evacuar consultas con el Rey, al que siempre ha visitado con sus ya características mangas de camisa.