La tribuna

Nunca tantos esperaron tanto por tan poco

Francisco Igea
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Me había propuesto esperar a que finalizasen las elecciones vascas y gallegas para pronunciarme pero he de decir que ya no aguanto más. Es absolutamente insoportable. Vivimos un bloqueo propiciado por dos ególatras de unas dimensiones desconocidas en la historia de España. Parafraseando a Churchill : "Nunca tantos esperaron tanto por tan poco".

La vanidad de estos dos personajes es tan fatua y con tan poco sustento que si no fuera por el daño que están haciendo daría risa. ¿Quiénes son estos dos seres tan importantes por cuya ambición España lleva detenida casi un año? Dos perfectos don nadie. Un oscuro registrador de la propiedad cuya lectura favorita es el Marca y su película Regreso al futuro y un vanidoso patológico que se ha pasado el verano luciendo palmito por todas las playas patrias.

Me había propuesto esperar a que finalizasen las elecciones vascas y gallegas para pronunciarme pero he de decir que ya no aguanto más. Es absolutamente insoportable. Vivimos un bloqueo propiciado por dos ególatras de unas dimensiones desconocidas en la historia de España

¿Son estos nuestros caudillos imprescindibles? ¿Tan bajo ha caído esta nación que no puede encontrar sustituto a dos medianías como estas? La oratoria de Mariano es de una pobreza tal que salimos, casi, a meme diario. Si alguien buscase en Google esas fotos de líderes mundiales acompañadas de sus frases históricas, en el caso de Mariano aparecería su retrato en bermudas, de marcha atlética por una senda gallega, diciendo "un plato es un plato y un vaso es un vaso". En el caso de Sanchez sería aún más sobrio, aparecería un madelman en un chiringuito playero diciendo "no es no". Estas son las perlas de su oratoria. Su contribución a la historia del parlamentarismo.

Ejemplos históricos

Churchill fue reportero de guerra, prisionero en Sudáfrica, remontó el Nilo escribió crónicas de su tiempo que pasaron a la historia y merecieron el Nobel de literatura. No pide uno tanto. Más cerca de nosotros Felipe González fue abogado laboralista en la dictadura, sus discursos eran vibrantes, redondos, emocionantes. Sacó al PSOE del siglo XIX abandonado el Marxismo y contribuyó, junto con un equipo notable de ilustrados, a colocar a nuestro país en Europa. Leopoldo era un escritor genial, un hombre culto y leído, cuyo libro Memoria viva de la Transición debería ser de lectura obligada en el hemiciclo. Fraga tenía una producción literaria apabullante y un conocimiento de la historia y la cultura europeas verdaderamente enciclopédico. Tierno Galván fue un catedrático, valiente, querido y admirado.

Si alguien buscase en Google esas fotos de líderes mundiales acompañadas de sus frases históricas, en el caso de Mariano aparecería su retrato en bermudas, de marcha atlética por una senda gallega, diciendo "un plato es un plato y un vaso es un vaso"

Podríamos seguir así hasta el infinito...Y aquí estamos nosotros, con dos personas que no ven más allá de su corta estrategia personal y de partido. Dos personajes que han llevado a sus organizaciones al borde del colapso, judicial en un caso y político en el otro. Dos caudillos sin biografía fuera de esta política partidaria, corta y ramplona. Dos líderes que han visto cómo se desarrollaba el mayor desafío secesionista de la historia de España y han sido incapaces de llegar a un acuerdo, o de proponer un mensaje alternativo e ilusionante al conjunto de la nación. Es absolutamente frustrante ver como este país, que sabe lo que quiere, que tiene una capacidad de esfuerzo y sufrimiento comprobada en estos años de crisis, se encuentra enfangado hasta las ingles en el habitual intercambio de garrotazos de dos nulidades como estas.

Los males de la política

Egoísmo, soberbia y vacuidad. Estos son los males de la política de nuestros días. Vivimos presos de los analistas de partido, de los calculadores de encuestas de vía estrecha, de los proyectos a corto plazo y de los creadores del argumentario del día. No existen los proyectos a largo plazo, ni la construcción del discurso ideológico y político fundamentado en convicciones filosóficas. No existe nada más que tuits, telegenia y vídeos chorras. No existe la generosidad ni la entrega, salvo honrosas excepciones.

Es absolutamente frustrante ver como este país, que sabe lo que quiere, que tiene una capacidad de esfuerzo y sufrimiento comprobada en estos años de crisis, se encuentra enfangado hasta las ingles en el habitual intercambio de garrotazos de dos nulidades como estas

España no se lo merece. Esta nación merece más. Más entrega, más convicción más preparación. Hace unas semanas mi presidente hizo algo inédito e inaudito: pidió perdón a los españoles en nuestro nombre y en el suyo propio. Pidió perdón por no ser capaces de alcanzar un acuerdo entre ambas figuras. Lo hizo después de demostrar, con un acuerdo en cada mano, que no eran las medidas lo que les separaba. He de reconocer que me emocioné. Humildad en el hemiciclo, toda una novedad. Yo iré hoy un paso más allá.

No me esperen si hay terceras. Si no conseguimos desenfangar este país no volveré a participar en una carrera en la que compitan estos dos personajes como cabezas de lista. Si los atletas principales son estos dos elementos, simplemente, este no es mi deporte. Váyanse señores, váyanse. Váyanse y dejen que este país eche a andar por la senda de la regeneración, del acuerdo y la modernidad.

***Francisco Igea es portavoz de Sanidad de C's en el Congreso de los Diputados