Caso Soria

Los diez negritos del Gobierno: así queda el reparto de poder

La correlación de fuerzas encumbra a Soraya en el Ejecutivo. Con ambiciones sólo queda Margallo.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría.

El pasillo del Congreso es un sitio curioso. Si uno se medio esconde detrás de uno de los bustos que lo decoran- el de Melquíades Alvarez, por ejemplo- y se dedica mirar con atención a sus señorías se descubren amistades, se intuyen enemigos y hasta se descubren amores. El viernes pasado, cuando se llamaba ya al voto de la fallida investidura, Luis de Guindos y José Manuel García-Margallo caminaron juntos hacia la entrada del hemiciclo como dos colegiales: sonrientes y agarrados por la cintura. El retrato de dos amigos unidos por un repentino ataque de joie de vivre y ajenos a lo que se les venía encima.

Apenas una semana después, y tras el tsunami del caso Soria, se les ha helado la sonrisa. El gabinete al que pertenecen- el más reducido de la historia y el que más tiempo lleva en funciones- se ha ganado además a pulso el sobrenombre de Los Diez Negritos: el Ejecutivo hace honor así a la magistral novela policíaca de Agatha Christie en la que cada uno de los diez invitados van cayendo misteriosamente asesinados al compás de una canción infantil.

Hasta 2014, cuando Miguel Arias Cañete se fue a Europa, fueron 14 los miembros del gabinete marianista. Este año, salieron tres más: José Manuel Soria (Industria, por mentir sobre su relación con una empresa familiar en el paraíso fiscal de Jersey); Ana Pastor (Fomento, para ir a la presidencia del Congreso de los Diputados) y Alfonso Alonso (Sanidad, para ser el candidato del PP en el País Vasco).

Desde el primer momento, el Gobierno quedó dividido, con más o menos acierto, entre sorayos- más junior- y miembros del G6- los superamigos de Rajoy. Las guerrillas internas se han sucedido con mayor o menor fuerza. Tras el caso Soria, esta es la correlación de fuerzas de los 10 restantes con respecto al rey de los astros, Mariano Rajoy, según distintas fuentes conocedoras de la composición del Gobierno y de las supuestas pasiones y ambiciones que mueven a sus miembros desde 2011.

1. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, 45 años, la más joven del grupo, y que sale reforzada tras la gestión del movimiento TodosContraSoria.

Se le atribuye la maternidad de los llamados sorayos por oposición al denominado G6 (o G8 o G5, según y cuándo): Soria, Margallo, Guindos, Fernández Díaz, Morenés y Miguel Arias, los amigos de Rajoy. Ambos grupos se iban a almorzar por separado tras los Consejos de Ministros de los viernes.

A ella se le atribuye la gestión del movimiento TodosContraSoria en España mientras Rajoy estaba de viaje en China. Todos los medios, absolutamente todos, desde el más crítico con el Gobierno hasta el más cercano a él, levantaron la voz contra la propuesta de llevar a Soria al Banco Mundial.

Esta reciente victoria se ha visto ensombrecida este jueves por la alargada sombra del CIS, que augura muy buenos resultados para Feijóo en Galicia el próximo 25 de septiembre.

2. Luis de Guindos (Economía e Industria, 56 años): Oficialmente caído en desgracia por el ser el principal artífice del nombramiento de Soria para un puesto ejecutivo en el Banco Mundial. Desde Moncloa se puso en marcha una estrategia de control de daños que acordonó sanitariamente a Rajoy e hizo recaer la culpa sobre Guindos. Este jueves, Ana Pastor ha rectificado y ha enviado a Guindos a galeras: la semana que viene habrá un pleno extraordinario para tratar el caso Soria. En la gran plaza de toros de San Jerónimo, la estocada se la llevará él.

La polémica llega en el peor de los momentos para este ejecutivo de Lehman Brothers. Guindos, que había llegado a plantearse la marcha del Gobierno tras el 20-D, cambió de parecer y pidió una promoción a Rajoy como condición para quedarse: una vicepresidencia económica al mismo nivel que la política de Soraya. Entre una y otra decisión llegó a escribir un libro para Península que, casualidades de la vida, se presenta la semana que viene en Madrid en presencia de Rajoy.

Sus detractores mantienen que no explicó bien al presidente Rajoy todo lo que suponía el nombramiento de Soria. Sus defensores, que es “un caballero” después de ser fusilado “por el mismo fuego amigo que se llevó por delante a Soria”.

3. José Manuel García-Margallo (Exteriores, 72 años). El mayor de todos, es también el más lenguaraz y el que más ambiciones ha cosechado. Por querer, ha querido incluso ser presidente del Gobierno. Fue a principios de año, y a Rajoy le sentó mal: tanto, que el amigo de toda la vida tuvo incluso que ir a Moncloa a pedir disculpas. Desde entonces, Margallo intenta mantener la discreción, aunque a veces le cueste la propia vida. Desde que llegó en 2011 aspiró a ocupar la vicepresidencia, y fue él uno del primeros en dirigir sus cañones contra Soraya. A él y a su ocurrente mente se le atribuye el apodo peyorativo a la vicepresidenta.

Al principio de la polémica defendió el nombramiento de Soria como “un puesto de funcionario convocado por funcionarios” y criticó la afición de los españoles “a los juicios paralelos”. Después enmudeció.

En el ministerio de Exteriores mantienen que quiere seguir siendo ministro de Asuntos Exteriores si Rajoy logra formar Gobierno pero está dispuesto a aceptar “algo mejor”.¿La vicepresidencia que se le ha caído a Guindos? Sus detractores subrayan que el “último de Filipinas”: por su edad y por ser el único de ese G6 que ya no existe. Sus defensores consideran que se le ha pasado la hora de “los puestos” pero que le ha llegado el tiempo de “los honores”.

4. Cristóbal Montoro (Hacienda, 66 años). El jienense no derramó lágrimas cuando Soria se vio obligado a abandonar el cargo de ministros en abril y tampoco lo ha hecho ahora. Permanecerá en el gabinete si se lo pide Rajoy.

5. Pedro Morenés (Defensa, 67 años). El aristocrático miembro de la distinguida familia vasco-andaluza ya ha anunciado que no seguirá. Amigo de Juan Carlos I, ha sido discreto al máximo: le ayuda quizá su costumbre de levantarse al alba para meditar.

6. Iñigo Méndez de Vigo (Educación, 60 años). El otro aristócrata en el gabinete de Rajoy- es barón de Claret- se alinea si es necesario con los sorayos. Tuvo sus diferencias con Margallo, con el que llegó a Exteriores en 2011. Aceptó el marrón de Educación que dejó Wert y su nombre aparece siempre en las quinielas como posible ministro de Exteriores. Su principal competencia para el cargo: Jorge Moragas, el todopoderoso jefe de Gabinete de Rajoy.

7. Fátima Báñez (Empleo y Sanidad, 49 años). La gran amiga de Soraya en el gabinete, en las quinielas aparece dentro y fuera del gabinete según el mercado de rumores del momento.

8. Rafael Catalá (Justicia y Fomento, 55 años). Considerado neutral en las guerras internas, sería más próximo a Soraya forzado a elegir.

9. Jorge Fernández Díaz (Interior, 66 años). Es un ministro zombie desde que se filtraron las conversaciones en las que delató el comportamiento nixoniano del Gobierno de Rajoy- buscarle los trapos sucios a contrincantes, en este caso a catalanes independentistas como arma de neutralización política.

10. Isabel García Tejerina (Agricultura, 47 años). No hay problemas en torno a esta ministra técnica y de comportamiento zen: siempre amable y sonriente. Si Rajoy llega a formar Gobierno, su puesto no está en absoluto asegurado: no tiene valedores, y los aspirantes a futuros ministros se acumulan (Alvaro Nadal, María Dolores de Cospedal, Pablo Casado y el mencionado Moragas).